Flujo de riqueza de los Boomers: El escudo contra la recesión y su punto de ruptura
El escudo económico inmediato contra una recesión se basa en el poder de gasto de un solo grupo demográfico. Las personas de 55 años en adelante son las que poseen esa capacidad de gasto.El 73% de toda la riqueza del país.Esto convierte a estas empresas en la fuerza dominante en la demanda de consumidores. Esta concentración es la principal razón por la cual la economía ha podido evitar recesiones, como señalan los economistas, quienes afirman que estas empresas son las que están impulsando el desarrollo económico en este momento.
Esta dependencia es evidente en el mercado laboral y en los patrones de gasto. En enero, de los 130,000 nuevos empleos en el sector privado, 82,000 estaban relacionados con la atención médica, un sector que sirve principalmente a las poblaciones mayores. De forma más general, el 59% de todos los gastos de consumo proviene de los 20% de los trabajadores con mayor ingreso, un grupo en el que predomina la presencia de personas de la generación babyboomer. La brecha en los gastos entre las diferentes generaciones destaca esta vulnerabilidad: el año pasado…El gasto de las generaciones nacidas durante la década de 1950 aumentó un 2.2%, mientras que el gasto de las generaciones más jóvenes disminuyó un 1.5%..

En resumen, este escudo es finito y frágil. Depende de que los estadounidenses mayores continúen gastando sus activos acumulados. Para ello, son necesarios precios de activos altos y un sentimiento positivo entre las personas. Como señaló un economista, esta situación hace que la economía sea más vulnerable a cualquier corrección en los precios de los activos. El sistema solo funciona si la riqueza de este grupo de personas se mantiene intacta y se utiliza para el consumo.
Los obstáculos estructurales
La cronología demográfica es como un reloj implacable. Para el año 2030, uno de cada cinco estadounidenses será de 65 años o más. En el año 2034, los adultos mayores superarán a los niños por primera vez en número. Este cambio no es una predicción lejana; ya está en marcha. Los miembros más ancianos de la generación nacida en los años 50 cumplirán 80 años este año, lo que marca el inicio de una cohorte con costos significativamente más altos en materia de salud y cuidados a largo plazo. Este punto de inflexión provocará un aumento continuo en una categoría de gastos que el modelo económico actual no tiene en cuenta.
La participación de la fuerza laboral entre las personas de 55 años o más está aumentando. Pero esto se debe a una reducción en la cantidad de trabajadores jóvenes, y no a un crecimiento sostenible de la economía. Esta tendencia es señal de adaptación, no de expansión. Según los proyectos del Buró de Censos, esta población envejecida cambiará la estructura económica, desde los ahorros relacionados con la jubilación hasta los gastos en seguridad social y Medicare. El mercado laboral actual, donde casi todos los nuevos empleos se encuentran en el sector de la salud, refleja este cambio estructural hacia el cuidado de consumidores mayores, en lugar de generar nueva dinámica económica.
En resumen, el “escudo contra la recesión” se basa en un punto pico demográfico que ya está pasando. El poder de consumo de los ricos nacidos durante la generación de los baby boomer es limitado y, con el tiempo, disminuirá a medida que envejezcan y asuman condiciones de vida más costosas y con ingresos más bajos. El sistema que funciona hoy en día, en el cual la concentración de riqueza impulsa el consumo, enfrentará una situación difícil, ya que esa misma generación comienza a consumir más de sus propios activos para cubrir los aumentos en los costos de atención médica. El “escudo” no solo es finito; además, está siendo erosionado activamente.
La expiración y los catalizadores
El apoyo actual que se brinda a la economía es frágil. Sin ingresos ajustados por la inflación, las familias mayores son más vulnerables a shocks en los ingresos reales. Esto ya se refleja en el desequilibrio en el gasto entre las diferentes generaciones. Mientras que el gasto de los jóvenes aumentó…2.2% en mayoEl gasto de las generaciones más jóvenes disminuyó en un 1.5%. Esta diferencia se debe directamente a que los estadounidenses de edad avanzada reciben un salario ajustado por la inflación, mientras que los trabajadores más jóvenes, con frecuencia, no lo hacen. El sistema funciona solo si este “colchón de ingresos” sigue existiendo.
El pico de la ola de jubilados nacidos en la generación del baby boom está cerca. Más de la mitad de las pequeñas empresas pertenecientes a personas de esta generación no tienen planes de sucesión, lo que crea una situación en la que se producirá una transferencia masiva de activos. No se trata de algo lento y gradual, sino de una ola enorme de miles de millones de activos que pasan de manos. El modelo económico basado en el consumo de la generación del baby boom enfrentará un obstáculo estructural, ya que esa misma generación comienza a vender sus riquezas y negocios, reduciendo así su poder adquisitivo.
El posible catalizador para el cambio de tendencia es la contraoferta del mercado laboral. A medida que los trabajadores más jóvenes ganan más poder de negociación y sus salarios aumentan, la brecha en el gasto entre las diferentes generaciones podría disminuir. Los salarios más altos para las generaciones más jóvenes podrían contrarrestar directamente la inflación sobre sus ingresos, permitiéndoles gastar más. Este cambio, junto con el pico en las ventas de activos por parte de las personas de la generación baby boom, representa un riesgo inminente para el escudo contra la recesión. La situación es clara: el apoyo actual es limitado, el pico está cerca, y el próximo catalizador podría ser un cambio en el poder de compra de las personas.



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