La apuesta de Blackstone en el sector de infraestructura: Aprovechar las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial mientras se construyen las vías férreas.

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porAInvest News Editorial Team
jueves, 29 de enero de 2026, 11:33 am ET5 min de lectura
BX--
LMND--

La narrativa popular sobre la IA como algo que genera ganancias universales probablemente sea incorrecta. Mientras que Wall Street espera que la automatización aumente las márgenes de ganancia, lo más probable es que ocurra una destrucción del valor en la mayoría de las empresas. La IA actúa como una fuerza deflacionaria, reduciendo las barreras de entrada y saturando los mercados con productos baratos y en abundancia. Esta dinámica acelera la reducción de las márgenes de ganancia y erosiona los pilares de resistencia de las empresas. Este cambio es algo que preocupa mucho a los líderes de Blackstone.

El mecanismo es sencillo. Lo que antes requería equipos grandes y una cantidad significativa de capital, ahora puede ser replicado de forma instantánea, a un costo marginal casi nulo. La llegada de nuevos competidores y la reducción de los costos de producción han hecho que los precios pierdan su fuerza. Ya vemos signos de esto. Las empresas de contenido y medios de comunicación enfrentan una disminución en las tarifas publicitarias, ya que la IA llena Internet con artículos y videos. Las empresas de software, que se basan en la automatización básica, pierden su poder de fijación de precios, ya que la IA replica sus funciones. Las empresas de servicios profesionales, desde redactores de textos hasta bufetes de abogados, están siendo superadas por herramientas de IA que pueden redactar documentos y analizar datos en tiempo real. Incluso las marcas de consumo experimentan una menor lealtad de los clientes, ya que la IA hace que la transparencia en los precios sea algo fácil de lograr.

Ejemplos concretos ilustran esta perturbación en el mercado de los seguros. JPMorgan Chase está reemplazando a los asesores tradicionales por sistemas basados en la inteligencia artificial. Este cambio amenaza directamente el modelo de negocio basado en honorarios que se utiliza hasta ahora. De manera similar, la compañía de seguros Lemonade ofrece tarifas más bajas a los conductores de Tesla que utilizan el sistema de conducción autónoma del coche. La empresa utiliza la inteligencia artificial para evaluar los riesgos en tiempo real, lo que le permite competir con las tarifas de seguros tradicionales. Estos no son incidentes aislados; representan las primeras manifestaciones de una tendencia más amplia: la inteligencia artificial está convirtiendo los conocimientos especializados en algo común, y está superando a las plataformas existentes en este campo.

Esto crea una clara diferencia entre las situaciones de las empresas. Mientras que un gran número de negocios enfrenta dificultades estructurales, existe un pequeño grupo de empresas que logran salir adelante. Esta tesis está en línea con la estrategia de Blackstone: los proveedores y propietarios de activos físicos escasos están en una posición ventajosa. La IA no puede reemplazar el terreno, los edificios o la infraestructura física. A medida que la tecnología impulsa la deflación y la competencia aumenta, el valor de los lugares físicos insustituibles se vuelve aún más evidente. Esta es la respuesta basada en los principios fundamentales ante el cambio de paradigma.

La capa de infraestructura: Construyendo las bases para una adopción exponencial.

La revolución de la IA no se trata de un solo producto o servicio. Se trata de un cambio fundamental en la forma en que opera la economía mundial. Al igual que todos los cambios de paradigma, esto requiere una nueva infraestructura. La demanda de centros de datos y energía es el aspecto fundamental que permitirá la adopción exponencial de la tecnología AI. Este es el “paso necesario” para que la tecnología AI pueda desarrollarse de manera eficiente.

La tendencia a largo plazo es clara: la digitalización de la economía es una tendencia importante que aún está en sus inicios. Mientras que la proporción del sector de las tecnologías de la información en el PIB se ha más que triplicado en los últimos 25 años, todavía se mantiene en un nivel muy bajo.8%Esta estadística destaca el enorme potencial que aún no se ha aprovechado. A medida que la IA pasa de ser una herramienta de nicho a convertirse en un componente integral de los sistemas empresariales, científicos y de fabricación, cada caso de uso requiere un aumento significativo en la capacidad de procesamiento informático. El cloud no existe únicamente en las nubes; está presente en centros de datos físicos. La economía solo está comenzando a digitalizarse a la escala necesaria.

La estrategia de Blackstone se basa en esta visión de los principios fundamentales. La empresa considera que la IA es un catalizador para el desarrollo de…Un aumento enorme en la productividad, debido a esta función de tipo “paso a paso”.Esto justifica la enorme cantidad de capital necesario para construir las infraestructuras informáticas y eléctricas requeridas. No se trata de una apuesta especulativa basada en las posibilidades de la inteligencia artificial, sino de una inversión calculada en la infraestructura que se necesita. La división de bienes raíces de la empresa es el medio directo para llevar a cabo esta inversión; los centros de datos fueron el factor más importante en este aspecto el año pasado.

Blackstone emplea una estrategia disciplinada para la reducción de riesgos. La empresa se enfoca en obtener contratos de larga duración con partes que cumplen con los requisitos de calificación de inversión. Este enfoque asegura la demanda y los flujos de efectivo, transformando así un ciclo tecnológico volátil en un activo estable y que genera ingresos. Se trata de una estrategia clásica en el área de infraestructura: se construyen las infraestructuras necesarias, y el tráfico, ya sea en términos de computación para entrenamiento de algoritmos o servicios en la nube, seguirá aumentando.

En resumen, Blackstone se posiciona como el constructor de la nueva infraestructura económica. Mientras que otras empresas enfrentan problemas debido a los efectos deflacionarios de la inteligencia artificial, esta empresa está construyendo la infraestructura física y financiera necesaria para impulsar el próximo auge de la productividad. En la carrera por aprovechar el crecimiento exponencial, asegurar las bases necesarias es, con frecuencia, la mejor inversión que se puede hacer.

El paradojo de la eficiencia computacional: La ley de Jevons en la era de la inteligencia artificial

La fuerza más poderosa que impulsa las inversiones en infraestructura de Blackstone es una dinámica contraria a lo que se esperaría, conocida como el “Paradoxo de Jevons”. Este principio establece que, a medida que una recursua se vuelve más eficiente, su uso suele aumentar, y no disminuir. En la era de la inteligencia artificial, esto se manifiesta como un mecanismo de retroalimentación positiva: los dispositivos informáticos más baratos generan mayor demanda, lo cual a su vez requiere aún más infraestructura.

El mecanismo es sencillo. A medida que los modelos de IA se vuelven más eficientes, el costo por unidad de cálculo disminuye. Esto no es solo una mejora marginal; se trata de un cambio fundamental que hace que la ejecución de aplicaciones de IA sea mucho más asequible. El resultado es una explosión en la demanda total. Lo que alguna vez fue una herramienta costosa y destinada únicamente para unas pocas empresas, ahora se ha convertido en una herramienta universal para miles de negocios. Este es el “ aumento en la productividad”, que la dirección de Blackstone considera como la mayor ganancia posible. Las mejoras en la eficiencia no reducen la necesidad de centros de datos; sino que los hacen indispensables para una gama mucho más amplia de negocios.

Esto crea un “giroscopio” muy potente. La inteligencia artificial más económica permite la implementación de más aplicaciones, desde la medicina personalizada hasta la optimización de la logística en tiempo real. Esto, a su vez, requiere aún más centros de datos y energía. La capa de infraestructura está aislada de las perturbaciones que amenazan a otras empresas, ya que proporciona los elementos esenciales para el cambio paradigmático. Mientras que la “barrera” que protege a una empresa de software puede disminuir a medida que la inteligencia artificial replica sus funciones, el valor de un centro de datos como recurso físico que proporciona procesamiento informático y energía es solo mayor debido a la tecnología que sirve.

La estrategia de Blackstone es una aplicación directa de este principio. Al construir las vías férreas hoy en día, la empresa se está preparando para aprovechar el crecimiento exponencial en la demanda que inevitablemente surgirá debido a los aumentos en la eficiencia. La división inmobiliaria de la empresa, donde los centros de datos fueron el principal motor de crecimiento el año pasado, es la manifestación física de esta apuesta. Se trata de una estrategia clásica de infraestructura: no se obtiene beneficio de la eficiencia del motor en sí, sino de las vías por las que el motor se mueve. Como señaló Jon Gray, lo importante es el “enorme auge en la productividad”, lo cual requiere una inversión enorme en centros de datos y sistemas de energía. La empresa apuesta a que la eficiencia logrará que ese auge nunca se agote.

Catalizadores, escenarios y lo que hay que observar

La tesis se basa en dos fuerzas contradictorias: la expansión exponencial de la infraestructura física, frente a la disrupción negativa que provoca los modelos de negocio existentes. La perspectiva futura no consiste en predecir un único resultado, sino en monitorear señales específicas que confirman la trayectoria de la curva S de la inteligencia artificial y la resiliencia de la capa de infraestructura.

La prueba más concreta de la demanda es…25 mil millones en inversiones en la construcción de infraestructura en Pensilvania.No se trata de un proyecto especulativo; se trata de una iniciativa que involucra miles de millones de dólares y durará varios años. Está respaldada por una alianza con una importante empresa de servicios públicos. El ritmo de construcción, el número de sitios donde se ubicarán los centros de datos, y la cantidad total de capital invertido serán los indicadores más claros para evaluar la magnitud del crecimiento en este sector. Si este proyecto sigue su curso normal, eso confirmará que la demanda empresarial de infraestructura para la inteligencia artificial es real, y que esta demanda se está materializando más rápido de lo esperado.

Al mismo tiempo, los inversores deben estar atentos a signos de que esta teoría de disrupción esté surgiendo en la realidad. El argumento principal es que la inteligencia artificial reducirá las márgenes de beneficio en una gran parte de la economía. Esta dinámica preocupa mucho a los líderes de Blackstone. Es importante observar indicadores tempranos en los sectores en los que Blackstone tiene una participación significativa. Si vemos un aumento en la presión de precios, una disminución en las tarifas publicitarias o una erosión en las márgenes de beneficio en sectores como los medios de comunicación, software o servicios profesionales, eso confirmaría el efecto deflacionario. Esto no representa un riesgo para el negocio de infraestructura en sí, sino más bien una confirmación de que el cambio de paradigma está en marcha, y que los activos físicos se vuelven cada vez más valiosos.

Un tercer indicador importante es la tasa de adopción del software de IA dentro de la empresa en general. Los datos muestran un compromiso firme por parte de las empresas para utilizar este tipo de software.El 77% de los directores ejecutivos de las empresas incluidas en el portafolio aumentaron su gasto en software de IA en el tercer trimestre de 2025.Se trata de un indicador clave del efecto “flywheel”. Lo importante es determinar si este aumento en el gasto se mantiene o si se estabiliza. Un aumento continuo en los presupuestos destinados a la IA en el ámbito empresarial indicaría que el paradigma de eficiencia está impulsando el desarrollo de más aplicaciones. Esto, a su vez, genera una mayor necesidad de centros de datos y energía. Sin embargo, una disminución en el gasto podría indicar que los expectativas iniciales no se cumplen debido a limitaciones prácticas, lo cual podría cuestionar la narrativa de crecimiento exponencial.

En resumen, la situación es clara. El proyecto en Pensilvania constituye una prueba tangible de la demanda por infraestructura. La reducción de los márgenes en otros negocios es una confirmación de la teoría de la disrupción. Y el gasto en inteligencia artificial por parte de las empresas es una indicación sobre la velocidad de adopción de esta tecnología. Observar estas tres métricas nos permitirá determinar si la curva de crecimiento de la inteligencia artificial se está acentuando o suavizando, y si la apuesta de Blackstone en este sector se basa en un cambio real en la forma de hacer las cosas, o si se trata simplemente de un aumento temporal.

author avatar
Eli Grant

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios