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La cotización del Bitcoin a finales de 2025 ha alcanzado un punto de inflexión crítico. Se encuentra entre los indicadores técnicos que sugieren agotamiento del mercado y las dificultades macroeconómicas que podrían provocar una caída en los precios. Aunque los niveles de resistencia clave se encuentran cerca de los $92,000–$93,000, y también está el umbral psicológico de los $100,000, las fuerzas bajistas siguen presentes. Las zonas de soporte estructural están bajo presión, y la incertidumbre macroeconómica oscurece a los activos de riesgo. Esta análisis combina factores técnicos y fundamentales para evaluar la trayectoria futura del Bitcoin.
La reciente consolidación del Bitcoin alrededor de los $92,000–$93,000 ha señalado un momento crítico. Un salto continuo por encima de este rango podría indicar una nueva tendencia alcista, lo que podría llevar al valor del activo a los $100,000 o incluso más. Esto sería especialmente posible si…
Sin embargo, la incapacidad del mercado para superar de manera decisiva estos niveles indica un aumento en el cansancio del mercado. En el gráfico semanal…Se sugiere que en las próximas semanas podría haber un aumento hacia los niveles de 103,000–105,000 dólares. Sin embargo, este optimismo está contrarrestado por la fragilidad de los niveles de soporte clave. El rango de 89,200 dólares se encuentra actualmente bajo presión.Hacia los 87,500 dólares.Los patrones de volumen refuerzan aún más esta tensión. La actividad comercial elevada ha acompañado la consolidación del precio de Bitcoin. Esto refleja una mayor participación de los compradores y vendedores en el mercado, pero también indica una situación de estancamiento entre ambos grupos. Esta dinámica de “trampa de volumen”…
A menudo, esto precede a correcciones o cambios drásticos en el mercado. Por ahora, parece que el mercado se encuentra atrapado en una situación de alto riesgo, donde los resultados dependen de si los compradores institucionales o las presiones macroeconómicas tendrán la ventaja.
Aunque los indicadores técnicos ofrecen una imagen mixta, los riesgos macroeconómicos son realmente importantes. La indecisión de la Reserva Federal a finales de 2025, como se demostró en los datos del NFP y del IPC en noviembre, ha creado un clima de incertidumbre.
Sumado a un IPC anual del 2.7%, los inversores no saben con certeza cuándo se realizarán las reducciones de las tasas de interés. Esta incertidumbre ha llevado al aumento del Índice de Miedo y Esperanza en el Sector Cripto.Reflejan una actitud de rechazo al riesgo.El papel del Bitcoin como instrumento para contrarrestar la inflación también ha sido objeto de análisis. A pesar de su modelo de oferta fija, la respuesta del precio del activo a las políticas monetarias se desvió de lo esperado en el año 2025. Por ejemplo…
Esto sugiere que la narrativa de Bitcoin como herramienta para evitar la inflación está desmoronándose. Mientras tanto…En cuanto a los flujos de capital, se trata de desviar fondos hacia los bonos y alejarlos de las criptomonedas.Las condiciones de liquidez global, que históricamente han sido un factor positivo para el precio del Bitcoin, también han cambiado. Aunque la expansión de la oferta monetaria en términos de M2 alguna vez estuvo relacionada positivamente con el precio del Bitcoin, ahora esa relación ya no existe.
La adopción institucional a través de ETFs proporcionó un alivio temporal en julio de 2025. Pero…Esto hace que el Bitcoin sea vulnerable a los shocks macroeconómicos.La correlación positiva moderada o fuerte entre el Bitcoin y los mercados financieros tradicionales (0.6–0.7) ha hecho que el Bitcoin sea cada vez más vulnerable a los ciclos de riesgo generalizados.
Sin embargo, esta alineación expone a Bitcoin a las mismas fuerzas macroeconómicas que rigen a las acciones, como las expectativas en torno a los tipos de interés y los temores relacionados con el crecimiento mundial.Lo que agrega más riesgos a esta situación es el comportamiento de los titulares a largo plazo.
Se vendieron a finales de 2025, lo que genera preocupaciones en relación con las actividades de captación de ganancias y la reasignación de capital. Aunque los analistas sostienen que esto refleja una mercado en proceso de maduración, tal presión de venta podría agravar las tendencias negativas si las condiciones macroeconómicas empeoran aún más.La situación a corto plazo del Bitcoin depende de cómo se resuelva su dilema técnico. Una ruptura por encima de los $93,000–$95,000, junto con un volumen de transacciones elevado, podría reactivar el impulso alcista. Pero este escenario depende de la claridad en el ámbito macroeconómico y de una demanda institucional sostenida. Por otro lado, una caída por debajo de los $89,200 probablemente agudizaría la tendencia bajista, especialmente si la liquidez global se reduce o si las reducciones de tipos se retrasan.
Los inversores deben mantenerse alertos ante la interacción entre el agotamiento técnico y la volatilidad macroeconómica. Aunque los niveles de resistencia estructural del Bitcoin ofrecen una guía para potenciales aumentos en los precios, los riesgos derivados de una crisis económica causada por la indecisión del Fed, la fuga de capitales y las dinámicas divergentes relacionadas con la inflación no pueden ser ignorados. A medida que se acerca el año 2026, la capacidad del mercado para enfrentar estas dos presiones será lo que definirá su próximo capítulo.
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