La Casa Blanca presenta una política criptográfica histórica el 30 de julio: Reserva de Bitcoin, acceso a la Fed y enfoque de competencia global.
La Casa Blanca está lista para presentar su esperado informe de política de criptomonedas el 30 de julio, un documento preparado para redefinir el enfoque de EE. UU. hacia los activos digitales y el liderazgo financiero mundial. Dirigido por el Director Ejecutivo del PresidenteDigitalDAAQ--Consejo Asesor, Bo Hines, y el empresario tecnológico David Sacks, el informe surge de un examen de 180 días realizado por el grupo del presidente de los trabajadores sobre activos digitales. Este esfuerzo interinstitucional involucra al Tesoro, la SEC, la CFTC y el Departamento de Comercio, lo que refleja el compromiso de la administración de abordar las complejidades del sector[1]. Se espera que el informe describa estrategias para mantener el dominio de EE. UU. en las finanzas digitales, con propuestas como unaBitcoinBTC--Reserva y ampliación del acceso a los sistemas de pago de la Reserva Federal para empresas de cadena de bloques[1].
Un aspecto importante de este informe es la posible creación de una reserva de Bitcoin, un cambio revolucionario en las prácticas tradicionales de tesorería. Esta iniciativa explora cómo aprovechar los Bitcoins incautados o que se encuentran en poder del gobierno para protegerse de la volatilidad del dólar y preservar la liquidez. Este enfoque refleja las estrategias corporativas y nacionales, como la adopción de Bitcoin en El Salvador, pero con procedimientos de cumplimiento más rigurosos. Sin embargo, la mecánica (si el gobierno negociaría estas reservas de forma activa o las conservaría a largo plazo) sigue sin definirse, lo que genera incertidumbre respecto a lo que implica para el mercado[1].
El informe también propone otorgar a las empresas de activos digitales acceso directo a la infraestructura de pagos de la Fed, una medida que podría agilizar las transacciones y intensificar la competencia con los bancos tradicionales. No obstante, es probable que dicho acceso dependa de requisitos de capital y auditoría estrictos, lo que podría excluir a las empresas más pequeñas y favorecer a los actores establecidos[1] Además, se espera que el documento defienda a las monedas estables emitidas de forma privada y respaldadas por el dólar frente a las divisas digitales del banco central (CBDC). Esta postura rechaza el modelo CBDC, enfatizando los riesgos de control centralizado y las preocupaciones en torno a la privacidad.[1]
Los desafíos regulatorios cobran gran importancia, ya que el informe debe abordar las disputas jurisdiccionales en curso entre la SEC y la CFTC. Las agencias han debatido durante mucho tiempo si la mayoría de los tokens se califican como valores o materias primas. La solución propuesta por el grupo de trabajo, un marco de supervisión bifurcado basado en la funcionalidad de los activos, podría no satisfacer a ninguna de las partes, lo que pone de relieve la capacidad limitada del informe para resolver conflictos profundamente arraigados.[1].
El contexto político complica aún más la trayectoria del informe. Con una posible administración de Trump que muestra su apoyo para minimizar las barreras regulatorias, iniciativas como la alianza bancaria Web3 entre WLFI y Vaulta subrayan la creciente adopción institucional de criptomonedas. Este desarrollo se alinea con llamados más amplios para la claridad, pero se corre el riesgo de dar prioridad a la innovación sobre la protección de los inversores[3]. Mientras tanto, entidades respaldadas por Trump comomedios de TrumpDJT--& Technology Group ha realizado importantes inversiones en bitcoin, lo que indica una convergencia de las fuerzas políticas y de mercado.[3].
El impacto inmediato del informe dependerá de su capacidad para equilibrar los incentivos a la innovación con la estabilidad financiera. Por ejemplo, la reciente aprobación del fundo de índices criptográficos 10 de Bitwise, luego rescindido, ilustra las pruebas regulatorias de la integración de las criptomonedas en las finanzas tradicionales. Las reacciones del mercado después de la publicación el 30 de julio pueden reflejar las percepciones de si el informe puede ser efectivo al fomentar un ecosistema competitivo pero seguro.]1].
A medida que EE.UU. se posiciona en el panorama global de activos digitales en rápida evolución, el enfoque de la Casa Blanca podría sentar precedentes para la cooperación transfronteriza. Los recientes acuerdos comerciales entre EE.UU. y Japón y la reducción de los aranceles de importación por parte de la UE insinúan un cambio en la diplomacia económica, aunque la postura de EE.UU. con respecto a los marcos centralizados versus descentralizados sigue sin estar clara.[2]. Las recomendaciones del informe sobre la gobernanza de las monedas estables, la participación institucional e infraestructura serán fundamentales, considerando el tamaño del mercado de $260 mil millones del sector y la influencia de crecimiento[1].
El lanzamiento del 30 de julio marca un momento crucial para la política criptográfica de EE. UU. Al tratar las brechas de infraestructura, la alineación regulatoria y la colaboración internacional, el informe espera consolidar el liderazgo estadounidense en un ecosistema financiero digital. No obstante, su éxito dependerá de traducir propuestas ambiciosas en políticas viables que naveguen por dinámicas políticas, regulatorias y de mercado, un desafío que ha definido la evolución del sector.
Fuentes:[1][El informe de criptomonedas de la Casa Blanca se publicará el 30 de julio: aquí se ve lo que está en juego][https://crypto.news/white-house-crypto-report-julio-30-heres-whats-at-stake/]
[2][Esto es lo que podría suceder con las criptomonedas si Trump…][[http://www.aol.com/could-happen-cryptocurrency-trump-fires-135811717.html]
[3][Las acciones de Trump Media en alza por una apuesta de 2 mil millones de dólares en Bitcoin][https://www.barchart.com/story/news/33589120/trump-media-stock-pops-on-2-billion-bitcoin-bet]




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