La tasa de hasheo de Bitcoin cae un 20 por ciento a medida que aumentan los costos y las restricciones de energía
La tasa de hash de Bitcoin, un indicador fundamental del poder computacional de la red, ha sufrido una rápida disminución, marcando una de las caídas más significativas en los últimos años. Esta reducción es particularmente sorprendente considerando el aumento simultáneo en el precio de Bitcoin, que históricamente se ha asociado con una mayor actividad minera. La tasa de hash, que mide la potencia computacional total utilizada para extraer y procesar transacciones en elBitcoinBTC--Rojo cayó a 684,48 EH/s, su nivel más bajo desde octubre de 2024. Esto se debe a la alza de los costos y las restricciones energéticas en regiones mineras clave, lo que ha dificultado cada vez más que las mineras operen de manera rentable.
La disminución del hashrate ha desencadenado en una reducción de dificultad proyectada del 9 %, la mayor desde julio de 2021. Este ajuste está diseñado para mantener el tiempo de bloqueo de la red en alrededor de 10 minutos, a pesar de la reducción de la potencia de cómputo. El ajuste de dificultad es una respuesta natural a la caída del hashrate, ya que la red tiene como objetivo equilibrar la carga de trabajo entre los mineros. Este ajuste permite un respiro temporal a los mineros, ya que la reducción de la dificultad facilita la extracción de nuevos bloques y la obtención de recompensas.
La reducción en el hashrate también traerá consigo una reducción en la cifra estimada de BTC extraído durante el último año, que es de aproximadamente 177.000. Es probable que esta reducción en la actividad minera tenga un efecto dominó en el ecosistema más amplio de Bitcoin, ya que los mineros cumplen un papel crucial en la seguridad de la red y el procesamiento de transacciones. La reducción en el hashrate también podría afectar la seguridad de la red, ya que un hashrate más bajo lo hace más vulnerable a ataques del 51%, donde una única entidad controla más de la mitad de la potencia computacional de la red.
La caída de la tasa de dificultad es un claro recordatorio de los desafíos que enfrenta la industria minera de Bitcoin. El aumento de los costos y las restricciones energéticas han dificultado cada vez más que las minas operen de manera rentable, lo que ha provocado una reducción de la actividad minera. Es probable que esta tendencia continúe en el futuro cercano, ya que los mineros luchan por adaptarse al panorama cambiante. No obstante, la reducción de la tasa de dificultad también ofrece a los mineros la oportunidad de actualizar su equipo y aumentar su eficiencia, ya que la dificultad reducida facilita la extracción de nuevos bloques y la obtención de recompensas.
A pesar del sólido desempeño de los precios de Bitcoin, el desconectado hashrate sugiere que el mercado podría estar entrando en una nueva fase posterior a la reducción a la mitad en la que la minería se vuelve cada vez más competitiva y requiere mucho capital. Si el BTC se mantiene firme y el hashrate sigue cayendo, los observadores de la industria estarán vigilando de cerca cómo esto afecta la seguridad de la red, los ajustes de dificultad y la viabilidad de los mineros a largo plazo. Este cambio podría reflejar una consolidación minera creciente, márgenes tensionados o ajustes estructurales más amplios en el sector minero.




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