La declinación del Bitcoin y el ascenso de las acciones tradicionales en un ciclo de mercado en constante cambio

Generado por agente de IA12X ValeriaRevisado porAInvest News Editorial Team
miércoles, 7 de enero de 2026, 6:20 pm ET2 min de lectura

En 2025, los mercados financieros mundiales experimentaron una redistribución drástica de capital entre Bitcoin y las acciones tradicionales. Esto se debió a las dinámicas macroeconómicas en evolución, a la claridad regulatoria y a los cambios en la actitud de los inversores. Mientras que Bitcoin, que una vez fue un símbolo de las finanzas descentralizadas, sufrió una corrección del 27%, pasando desde su pico de $126,000 en octubre hasta aproximadamente $91,000 en diciembre.

El S&P 500 registró un rendimiento total del 17.8% hasta la fecha de hoy.Esta divergencia destaca un cambio estratégico en la asignación de activos, ya que los inversores institucionales y minoritarios han reajustado sus carteras debido a la politica monetaria más estricta, las presiones inflacionarias y los impulsos específicos de cada sector en el mercado de valores.

La declinación de Bitcoin: Presiones macroeconómicas y reasignación institucional

La volatilidad del Bitcoin en 2025 estuvo determinada por una serie de factores macroeconómicos. La demora en las reducciones de tipos de interés por parte de la Reserva Federal, junto con el aumento de los rendimientos reales –factores que históricamente han sido un obstáculo para el Bitcoin–, exacerbaron la presión negativa sobre este activo.

Los datos empíricos revelan que las ganancias del Bitcoin están correlacionadas negativamente con el Índice del Dólar Estadounidense (DXY) y con los rendimientos de los bonos del Tesoro. Sus mejores resultados se observan en períodos de descenso de la inflación y de relajación de la política monetaria. Por ejemplo, el Bitcoin aumentó un 86.76% en octubre de 2025, después de que se publicara un informe sobre una inflación del 3.7%.Pero este impulso se invirtió, ya que la Fed indicó una política restrictiva a largo plazo.

Los inversores institucionales, quienes ya habían aumentado la proporción de inversiones en criptomonedas a más del 5% del patrimonio gestionado en 2025.

Comenzaron a reequilibrar sus carteras de inversiones. La claridad regulatoria, como el aprobamiento de fondos cotizados en bolsa relacionados con Bitcoin en los Estados Unidos, la Unión Europea y Hong Kong, inicialmente fomentó su adopción.Pero la incertidumbre macroeconómica indujo un cambio hacia las acciones. Para el tercer trimestre de 2025, el 94% de los inversores institucionales reconoció el valor a largo plazo de la cadena de bloques.Sin embargo, muchos redujeron su exposición especulativa al Bitcoin en favor de estrategias diversificadas de inversiones en acciones. Esta reasignación de activos se vio reforzada aún más por la disminución del apalancamiento excesivo en los mercados criptográficos y por una reevaluación del papel del Bitcoin como herramienta de cobertura macroeconómica.Español:

El auge de las acciones tradicionales: Divergencia sectorial y impulso tecnológico

Mientras que el precio del Bitcoin disminuyó, el mercado se caracterizó por la presencia dominante de acciones tradicionales, en particular aquellas relacionadas con tecnología y inteligencia artificial. El índice S&P 500 registró una rentabilidad anual del 17.8%.

Esto se debió a los gastos de capital impulsados por la inteligencia artificial y a los estímulos fiscales. Las acciones de las empresas tecnológicas de gran capitalización, como NVIDIA y Microsoft, fueron las principales motrices de este proceso.Sin embargo, a finales de 2025, la fatiga de los inversores y las preocupaciones relacionadas con la valoración de las empresas llevaron a una reorientación hacia las industrias tradicionales. Las industrias energéticas, las industriales y las financieras ganaron importancia, ya que los inversores buscaban rendimientos estables, en medio de las preocupaciones sobre las acciones de crecimiento que estaban sobrevaloradas.Español:

Esta reasignación sectorial refleja tendencias macroeconómicas más generales. El ciclo de relajación del Banco Central, junto con las condiciones laborales más favorables, ha favorecido a las acciones de empresas tecnológicas y relacionadas con la inteligencia artificial.

Mientras tanto, los mercados emergentes y las acciones de pequeña capitalización tuvieron un desempeño mejor, debido al crecimiento desigual a nivel mundial.Cabe destacar que el rendimiento del índice S&P 500 superó en un 30% la caída de Bitcoin desde su pico de octubre.Destacando la resiliencia de las acciones en un ciclo cambiante. Acciones tecnológicas de alto perfil como Google y Apple han aumentado en un 130% con respecto a los mínimos de marzo/abril.Además, esto provoca una desviación de capital de los mercados cripto hacia los mercados tradicionales.

Reasignación estratégica: Equilibrar Bitcoin y acciones en un entorno en constante cambio

La reasignación para el año 2025 destaca el envejecimiento del enfoque institucional en la gestión de activos. La integración de Bitcoin en carteras diversificadas se ve facilitada por los fondos cotizados en bolsa y los marcos regulatorios, como la regulación MiCA de la Unión Europea.

Se ha posicionado como una asignación estratégica, en lugar de una apuesta especulativa. Sin embargo, su alta correlación con el Nasdaq 100 (0.52) y su sensibilidad a los tipos de interés son factores importantes a considerar.Se sugiere que ahora se comporta más como un activo de alta beta, en lugar de como una cobertura macroeconómica independiente.

Los inversores están adoptando cada vez más una estrategia doble: aprovechar el suministro limitado y la naturaleza descentralizada de Bitcoin como reserva de valor a largo plazo, mientras que destinan su capital a las acciones para lograr un crecimiento a corto plazo. Este enfoque está respaldado por proyecciones que indican que el potencial de Bitcoin para un crecimiento anual compuesto del 28.3% hasta el año 2035 es real.

Aunque con una volatilidad del 32.9%. Mientras tanto, las acciones, especialmente aquellas relacionadas con tecnologías de IA, siguen siendo atractivas debido a su capacidad para resistir las fluctuaciones económicas y a su coherencia con los estímulos fiscales.

Conclusión

El ciclo de mercado para el año 2025 marcó un cambio crucial en la asignación de activos. La disminución del valor de Bitcoin y el aumento del precio de las acciones reflejan dinámicas macroeconómicas y sentimentales más amplias. Aunque la adopción institucional de Bitcoin y su integración en los reglamentos financieros han consolidado su papel en las carteras de inversores modernas, su rendimiento se ha vuelto cada vez más dependiente de los ciclos tradicionales del mercado. Para los inversores, lo importante es equilibrar el potencial a largo plazo de Bitcoin con las oportunidades de crecimiento inmediato que ofrecen las acciones. Esta estrategia tiene en cuenta tanto las incertidumbres macroeconómicas como el contexto cambiante de la economía financiera mundial.

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12X Valeria

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