El invierno criptográfico del Bitcoin: Cómo enfrentar la ola de desconfianza y los juegos de las “ballenas”.
El mercado está en una situación de “invierno criptográfico”. El precio del Bitcoin ha bajado significativamente.$70,000Y también…El Índice de Miedo y Gula está en el nivel 11.Este es el nivel más bajo que ha alcanzado Bitcoin este año. Se trata de un miedo extremo, del tipo que generalmente indica que se está acercando un punto de pánico. Pero esto no es simplemente una corrección típica. Lo que se ha roto es la narrativa que consideraba a Bitcoin como un “oro digital”, un activo seguro al que recurrir cuando el mundo se vuelve caótico. En teoría, con las tensiones geopolíticas en aumento y los altibajos en el mercado de valores, esa valoración segura debería ser alta. En cambio, Bitcoin está cayendo, mientras que el oro está en auge. La situación es un clásico ejemplo de FUD (miedo, incertidumbre, duda) que supera a la narrativa relacionada con las criptomonedas.
El catalizador fue un gran shock macroeconómico: la nominación de Kevin Warsh como el próximo presidente de la Reserva Federal. La reacción inmediata del mercado fue una situación de preocupación por parte de los analistas. Se advierte que una Fed con un enfoque más conservador podría tener efectos negativos en la economía.Un balance general más reducido no va a proporcionar ningún impulso positivo para las criptomonedas.Esto socavó la tesis central de que las criptomonedas prosperan gracias a una liquidez interminable. Cuando se espera que la Fed intensifique sus políticas monetarias, los activos especulativos de alto riesgo como el Bitcoin son los primeros en verse afectados. La caída fue rápida y brutal: el precio del Bitcoin bajó más de un 7% en un solo día, y descendió más del 44% con respecto a su punto más alto en octubre.
Este tipo de campañas de desinformación se convirtieron en un verdadero evento que afectó significativamente la liquidez del mercado. Las liquidaciones masivas fueron el factor que impulsó este fenómeno. En solo 24 horas, más de 800 millones de dólares en posiciones con apalancamiento fueron liquidados. Se trataba de una situación en tiempo real en la que los comerciantes, que tenían dinero prestado, quedaron arruinados. Estas ventas forzosas crearon un ciclo vicioso: los precios bajaron aún más, y se produjeron más liquidaciones. Es un tipo de evento que separa rápidamente a quienes tienen acciones reales de aquellos que solo tienen acciones ficticias.
En resumen, se trata de una “invierno criptográfico” clásico, provocado por la desintegración de la narrativa del “oro digital” y por una ola de miedos generados por factores macroeconómicos. El miedo extremo y las masivas liquidaciones indican que es necesario una reestructuración del mercado, pero no el fin de todo. El mercado está eliminando aquellos participantes débiles y aquellas posiciones que están sobrealimentadas con capital. Ahora la pregunta es: ¿tienen los participantes restantes la determinación necesaria para mantenerse en el mercado durante este período de bajas?
Juegos de ballenas y manos de papel: ¿Quién está vendiendo qué?
La liquidación es una batalla de dos frentes. Por un lado, están las instituciones que deciden poner fin a estas operaciones. Los fondos de inversión en Bitcoin que operan en el mercado local en Estados Unidos también han visto cómo sus operaciones se detienen.Casi 1 mil millones de dólares en salidas en una sola sesión.La semana pasada, la empresa BlackRock sufrió el mayor impacto negativo. Esto no fue algo ocasional; se trató de una salida sincronizada por parte de los inversores importantes, como una señal clara de que están reduciendo su exposición al sector criptográfico. Los analistas señalan que el aumento de la volatilidad, las preocupaciones del Fed y la necesidad de reducir las posiciones apalancadas son los factores que han provocado esta decisión. El patrón es consistente: ventas constantes desde el colapso de octubre.Flujos de efectivo de más de 3 mil millones de dólares, solo en enero.Esta capitulación institucional representa una gran pérdida de liquidez, lo que contribuye a la caída del mercado.
Por otro lado, la situación en el sector minorista es de pánico total.El Índice de Miedo y Gula está en el nivel 11.Este es el nivel más bajo que ha alcanzado este año. Es un miedo extremo, de ese tipo que convierte las manos de los inversores en polvo. Cuando el índice llega a estos niveles bajos, eso suele marcar un punto de inflexión clave: aquellos que son débiles son expulsados del mercado. Pero también esto abre la posibilidad de un nuevo inicio para el mercado. El mercado está eliminando a aquellos que tienen excesivas apuestas y aquellos que son emocionalmente frágiles.
La evolución de los precios confirma esa capitulación generalizada. El precio de Bitcoin ha caído por debajo de los 70.000 dólares por primera vez en 15 meses, rompiendo un nivel psicológico y técnico importante. Pero lo más significativo son las altcoins. Estas muestran patrones de baja continua, algo que no se veía desde el año 2022. Esto indica que la caída ha afectado a todo el ecosistema de criptomonedas. No se trata simplemente de una “invierno para Bitcoin”; se trata de un “invierno para las criptomonedas” en general.
En resumen, se trata de un caso típico de “juego con ballenas”. Las instituciones están vendiendo sus posiciones, mientras que el sentimiento del mercado en el nivel más bajo. Las liquidaciones masivas amplifican el dolor, creando así un ciclo de ventas forzadas. Este es el tipo de situación que distingue a los verdaderos participantes de aquellos que solo tienen acciones en papel. La pregunta para el próximo período es si los tenedores restantes tendrán la determinación necesaria para mantener sus posiciones durante la próxima ola de ventas, o si esto será el inicio de una capitulación más profunda y prolongada.
La cronología de “Crypto Winter”: ¿Es este el año 2022 o 2018?
El mercado se pregunta una cosa muy importante: ¿se trata de la misma “invierno de las criptomonedas” que hemos visto antes, o es algo completamente nuevo? Los números indican claramente que se trata del año 2022. El precio de Bitcoin ha bajado.El 44% de esa cantidad se encuentra en su punto más alto, que ocurrió en octubre.Y simplemente cayó por debajo del nivel de 70,000 dólares por primera vez en 15 meses. Es una caída brutal. Y esto ocurre mientras el mundo se vuelve cada vez más complicado. Las tensiones geopolíticas aumentan, los mercados bursátiles están en estado de agitación, y el precio del oro está en alza. En teoría, Bitcoin debería ser una opción segura para invertir. Pero, en realidad, está siendo arrastrado por la misma tendencia de “riesgo”, que está haciendo que todo lo demás también caiga. La narrativa que antes considerábamos como la mejor opción para invertir ya no es válida. No se trata de una corrección de tipo “riesgo” como en 2018; se trata de algo mucho más grave.Un invierno de criptomonedas similar al de 2022Se trata de un problema causado por una falla en esa tesis central.
Históricamente, las “inviernos criptográficos” terminan en aproximadamente un año y medio. El patrón es claro: después de una venta masiva, el mercado eventualmente encuentra un punto de estabilidad y comienza a recuperarse desde allí. La pregunta ahora es si esto representa el inicio de una nueva fase de recuperación, o si es simplemente el comienzo de una capitulación más profunda y prolongada. La situación técnica actual es frágil. El nivel de 70,000 dólares fue un importante punto de soporte tanto psicológico como técnico. Si este nivel se rompe, eso abrirá la puerta para otra ola de ventas. Algunos analistas ya consideran que 66,000 dólares sea el siguiente nivel importante desde donde podría empezar otro ciclo de bajadas. Si Bitcoin cae por debajo de ese nivel, eso podría provocar más liquidaciones, y obligar a más personas a salir del mercado, acelerando así la tendencia bajista.
En resumen, este invierno se caracteriza por su intensidad similar a la de otros años anteriores, pero lo diferente es el factor que lo impulsa. No se trata simplemente de un momento para tomar beneficios. Se trata de una situación en la que el mercado está en proceso de reconfiguración, debido a la presión de los factores macroeconómicos, las salidas institucionales y la eliminación de posiciones con exceso de apalancamiento. El mercado está siendo sacudido, al igual que en 2022. La diferencia clave radica en el contexto: esto está ocurriendo a pesar del fuerte apoyo político y del acceso institucional al mercado. Eso hace que la crisis en el mercado sea aún más grave. Los propietarios restantes necesitarán tener una convicción firme para seguir manteniendo sus posiciones durante este período de bajadas. Si lo hacen, entonces podría estar formándose la base para un futuro rebote del mercado. De lo contrario, podría ser el comienzo de un invierno aún más difícil.
Lo que podría cambiar las reglas del juego: Los catalizadores y los niveles de apoyo
La venta de criptomonedas es brutal, pero en el mundo de las criptomonedas, cada invierno tiene su primavera. El escenario podría cambiar debido a un único factor catalítico: un cambio en las expectativas de la política monetaria del Fed. El miedo actual del mercado se debe a una situación de incertidumbre, provocada por la nominación de Kevin Warsh y el temor de que ocurra algo negativo.Balance de resultados más reducidoEse es el verdadero “FUD” que está destruyendo la narrativa de que el dinero digital es algo real. Un ajuste hacia posiciones más favorables por parte de la Fed, o incluso un alto en las medidas de apretón monetario, podría reactivar esa tesis. Esto indicaría que la enorme liquidez que ha impulsado las altas cotizaciones de las criptomonedas no va a desaparecer, lo cual proporcionaría los recursos necesarios para que el mercado continúe creciendo. Hasta entonces, ese “overhang macroeconómico” seguirá siendo una amenaza importante.
Las métricas de sentimiento en la cadena de bloques pueden indicar una posible base de precios, pero necesitan ser confirmadas por el precio real.El Índice de Miedo y Ganancia se encuentra en el nivel 11.Este es el nivel más bajo que ha alcanzado este año. Se trata de un miedo extremo, ese tipo de miedo que a menudo marca un punto de inflexión clave en la situación. Históricamente, estos niveles pueden preceder a un cambio significativo en la situación. Pero, como señala el análisis realizado por el índice en sí…“Ser codicioso cuando los demás están asustados” es una interpretación demasiado simplista.Se trata de una verificación de la tendencia del precio, no de una señal para comprar. La confirmación real llegará cuando la acción del precio deje de caer y comience a subir nuevamente desde esos niveles bajos.
La configuración técnica indica que es necesario superar un nivel clave para que comience una nueva tendencia alcista. Es importante observar si se logra una ruptura continua por encima del promedio móvil simple de 100 semanas. Este promedio se encuentra en aproximadamente…$85,000Ese nivel era un punto de resistencia importante, hace solo unas semanas. El Bitcoin se acercó brevemente a ese nivel, pero luego cayó. Si se logra mantener el precio por encima de ese nivel, eso indicaría que las liquidaciones masivas ya han terminado y que el mercado finalmente está cambiando su dirección. Sería la primera señal clara de que los esfuerzos de venta forzada de las “ballenas” ya han terminado, y que las personas que todavía poseen Bitcoins comienzan a acumularlos.
En resumen, el camino de regreso está abierto, pero no es fácil. El factor clave que impulsa todo esto son las políticas macroeconómicas, no los indicadores relacionados con la cadena de bloques. El miedo extremo no representa una garantía, sino más bien una situación potencialmente peligrosa. El nivel técnico crítico es de 85 mil dólares. Si la Fed proporciona alivio, si la actitud del mercado se estabiliza y si los precios pueden recuperar ese rango de 100 semanas, entonces la narrativa de “invierno criptográfico” podría cambiar de repente. Hasta entonces, todo seguirá basado en el miedo y en las estrategias de los whales.
Tu plan de acción: Cómo superar el invierno
Este es el verdadero test de la convicción de las personas. El mercado está lleno de información negativa y distorsionada; además, los juegos de “whale” están en pleno funcionamiento. Para quienes tienen capital en forma de diamantes, esta es una oportunidad perfecta. Pero para quienes no tienen nada, es una trampa. Aquí está el plan de juego adecuado para quienes son expertos en criptomonedas.
En primer lugar, hay que entender las dinámicas del mercado. Las grandes salidas de capital de los ETF y las liquidaciones resultantes son parte normal y necesaria del ciclo económico. Se trata de una situación inevitable, no del inicio de un colapso total. El punto clave es la zona de soporte entre los 70,000 y 66,000 dólares. Bitcoin acaba de romper ese nivel, y ahora está probando los 66,000 dólares. Si se mantiene aquí, eso indica que lo peor ya ha sido pagado. La comunidad puede comenzar a prepararse para el próximo gran avance en el precio de Bitcoin. Pero si Bitcoin rompe esa zona, es probable que ocurran más liquidaciones y una mayor capitulación por parte de los inversores. Esta zona es el campo de batalla.
Para quienes tienen manos de diamante, el miedo extremo puede ser una señal para acumular activos.El Índice de Miedo y Ganancia se encuentra en el nivel 11.Este es el nivel más bajo para esta temporada. Se trata de un punto clásico de inflexión en el cual las acciones con precio bajos son forzadas a salir del mercado. Pero aquí está la regla secreta: utilice solo el capital que realmente puede permitirse para mantener las acciones durante el próximo ciclo. Este no es un momento para aumentar su participación en el mercado. Es un momento para ser estratégico. Acumule dinero en pequeñas cantidades, de manera disciplinada, tratándolo como si fuera una oportunidad para comprar acciones en un mercado bajista. El objetivo es construir posiciones en estos niveles bajos, y no buscar el pico absoluto de baja.
En el caso de manos de papel, la estrategia es más sencilla: hay que reconocer el miedo y evitar realizar ventas precipitadas. El análisis realizado por el índice advierte que…“Ser codicioso cuando otros están asustados” es una interpretación demasiado simplista.Se trata de una revisión del estado del mercado, no de una señal para comprar. Si sientes la necesidad de vender en los momentos de bajada, eso indica que aún no estás preparado para este tipo de volatilidad. Espera a que pasen estos momentos difíciles. Las grandes salidas de fondos y las liquidaciones son fenómenos relacionados con la liquidez del mercado, y con el tiempo todo se resolverá. Vender ahora significa asumir pérdidas; mantenerse hasta el final permitirá que te quedes con tus ganancias para el próximo ciclo.
En resumen, lo importante es la disciplina. Este invierno es una prueba para la determinación de la comunidad. El nivel de 70,000 a 66,000 dólares representa un punto crítico. Si logramos mantenernos en ese nivel, entonces la situación puede revertirse. Pero si caemos por debajo de ese nivel, el dolor continuará. Para todos, la regla sigue siendo la misma: no apostar más de lo que se puede perder. La “invierno criptográfico” ya ha llegado, pero también representa un momento de reajuste. Aquellos que tengan buenas posibilidades de ganar recibirán recompensas. Aquellos que no tengan ninguna oportunidad de ganar, simplemente perderán todo.



Comentarios
Aún no hay comentarios