Desglosación de los 72,000 dólares del Bitcoin: Manos de papel contra manos de diamante en el comercio de ETFs
El mercado se encuentra en una situación clásica de tensión nerviosa. Por un lado, están aquellos que están nerviosos y asustados. Por el otro lado, hay quienes prefieren mantener sus posiciones, a pesar de los temores y las dudas. La situación es clara: Bitcoin acaba de enfrentarse a una dura realidad.
La situación de precios tuvo un impacto directo en la mentalidad de los usuarios de criptomonedas. Los activos digitales…Básicamente, cayó por debajo de los 72,000.Es el nivel más bajo que ha tenido en los últimos 15 meses. Es un movimiento que incluso a los operadores experimentados les hace sudar la gota de su frente. No se trata simplemente de una baja en el precio de las criptomonedas; es una señal de que el mercado en general está perdiendo confianza en el sector criptoventas. El mercado criptoventas en general ha perdido más de 460 mil millones de dólares en valor durante la semana pasada. No se trata de una liquidación específica del sector criptoventas; se trata de una venta masiva de activos, lo que lleva a la caída de todos los precios.
El sentimiento de los inversores es de miedo extremo. Como dijo un analista, el mercado está atravesando una “crisis de fe”. El miedo es evidente; las cotizaciones de los tokens han bajado aproximadamente un 17% este año. Aquí es donde las cuestiones técnicas se vuelven interesantes.El índice de fuerza relativa ha caído por debajo de los 30.Es una señal clásica de sobreventa. Eso significa que la venta de acciones ha sido tan intensa y rápida, que es probable que haya agotado todo su potencial. El mercado está pidiendo un rebote en los precios.

El campo de batalla ahora se encuentra en el rango de 73,000 a 75,000 dólares. Este rango ha sido un punto de apoyo importante durante años; siempre que había interés en comprar, este rango servía como punto de apoyo para detener la caída de precios. Si Bitcoin logra mantenerse por encima de los mínimos recientes, cercanos a los 72,000 dólares, ese indicador de sobreventa podría provocar un rebote en los precios. Pero no nos precipitemos. Esto es solo una posibilidad de rebote, no una reversión garantizada. La señal de sobreventa puede convertirse en una profecía autocumplida si suficientes operadores participan en el mercado. Pero también puede ser un falso alarma en una tendencia bajista. El nivel de 72,000 dólares será la prueba definitiva. Si se mantiene ese nivel, entonces ganarán quienes tengan paciencia. Pero si se rompe ese nivel, los operadores podrían verse obligados a caer más profundamente hacia el rango de 68,000 a 70,000 dólares. Las líneas de batalla ya están trazadas.
Los Juegos de la Ballena: La base de operaciones del ETF
La verdadera historia detrás de esta venta brutal no es solo el miedo… Es, en realidad, una trampa masiva y desastrosa. El “suelo institucional” que sostiene a Bitcoin no es más que una ilusión. Lo que el mercado ha considerado como un fenómeno permanente de adopción, en realidad es, en gran medida, un arbitraje temporal que ya está comenzando a colapsar. El “edificio” del ETF, valorado en 114 mil millones de dólares, se basa en un único mecanismo rentable: el comercio basado en pagos en efectivo.
Aquí está el “juego de las ballenas”: Durante más de un año, se obtuvo una ganancia considerable… por poco tiempo.Veinte por ciento anualizadoEse capital se invirtió en Bitcoin con el objetivo de obtener ganancias a corto plazo. Es decir, se lo compraba para fines comerciales. Ese capital no llegó porque los gerentes de carteras creyeran en la posibilidad de que el precio del Bitcoin aumentara enormemente. El capital llegó porque los gerentes podían aprovechar esa oportunidad al comprar acciones de fondos cotizados relacionados con Bitcoin y, al mismo tiempo, vender futuros sobre Bitcoin. Se trataba de una estrategia de arbitraje puramente técnica. El mercado observó grandes flujos de entrada de capital en esos fondos, y lo consideraron como una demanda estructural. Pero en realidad, se trataba de un acuerdo de alquiler.
Ese acuerdo de alquiler ya ha terminado. Esos rendimientos se han desvanecido. A medida que la situación comercial se aclara, el capital que se invirtió para obtener esos rendimientos está abandonando ese mercado. El mecanismo que impulsa la presión de venta en la próxima etapa es precisamente ese evento que, según la opinión general, podría salvar al activo: un giro hacia una política monetaria más relajada por parte de la Reserva Federal. La ironía es grande: los recortes de tipos de interés por parte de la Fed, que muchos inversores esperaban que fueran el catalizador de un nuevo ciclo de aumento de precios, son los responsables del colapso de la rentabilidad de este tipo de inversiones. Este tipo de inversiones estaba vinculado a una curva de rendimiento específica, pero esa curva ya no existe. Ahora, las instituciones que utilizaban futuros para proteger sus inversiones en Bitcoin están simplemente eliminando esas protecciones, vendiendo Bitcoin para cubrir sus posiciones cortas. Esto genera una presión de venta directa y mecánica que el mercado ahora está sintiendo.
Los datos muestran quién está vendiendo y por qué. Las salidas de capital se concentran en unas pocas instituciones como Grayscale. Este fondo experimentó una gran cantidad de reembolsos cuando el precio del activo disminuyó. Ese es el capital que llegó con el objetivo de obtener rendimiento, no con el de invertir de forma definitiva. El capital que permaneció, como el de BlackRock y Fidelity, es el capital que llegó con el objetivo de obtener acceso a los mercados financieros. Esta distinción es crucial. Significa que la narrativa de “muro de dinero” está equivocada. La demanda estructural nunca existió realmente. Se trataba de una operación temporal, con un alto rendimiento, pero que sirvió para construir el sistema de ETF. Ahora que el rendimiento ya no existe, esa operación se está derrumbando, y las grandes instituciones están sacando provecho de la situación, o al menos reduciendo sus pérdidas, vendiendo Bitcoin. La política moderada de la Fed no salvó esa operación; al contrario, la destruyó.
La narrativa de Bull: Factores que impulsan el cambio hacia una situación de “FOMO”.
El script aún no está escrito. Las manos que manejan el dinero están en pánico, pero las “manos de diamante” esperan con ansias ese momento de cambio. Los juegos de las “ballenas bajistas” son reales, pero el plan de juego basado en criptomonedas se basa en factores que pueden convertir el miedo en una sensación de FOMO en cuestión de horas. Tres factores clave podrían provocar ese cambio.
En primer lugar, el catalizador regulatorio es como un “moonshot” que espera poder caer en la tierra. Grayscale espera…Se espera que la legislación bipartidista relacionada con la estructura del mercado de criptomonedas se convierta en ley en los Estados Unidos para el año 2026.Esto no es solo una conversación teórica; es un puente hacia el mundo financiero tradicional. Promueve una integración más profunda entre los blockchains públicos y los sistemas tradicionales, facilitando así las operaciones de comercio regulado y la emisión de tokens dentro del mismo sistema. Para la comunidad, esto representa una señal clara de que las criptomonedas pueden convertirse en una infraestructura financiera legítima. La narrativa cambia de “oro digital” a “la capa financiera del futuro”.
En segundo lugar, los intereses institucionales persisten, incluso si los flujos de fondos de los ETF son inestables. La industria de los ETF en general se está dirigiendo hacia un nivel impresionante.1.8 billones de dólares en ingresos para el año 2026Eso significa que el capital entra de forma lenta y gradual, y las criptomonedas forman parte de ese proceso de maduración. Una encuesta reciente muestra que el 32% de los asesores ahora invierte en criptomonedas, en comparación con el 22% anteriormente. No se trata de inversionistas que buscan altos rendimientos de forma rápida; se trata de personas que invierten a largo plazo. Su llegada es un proceso constante y gradual, no una inversión temporal. Esto crea una base sólida para los precios de las criptomonedas, algo que las instituciones financieras no pueden romper fácilmente.
En tercer lugar, y lo más importante de todo, está el factor técnico. El mercado está sobrevendido; hay señales claras de que se avecina un rebote en los precios.El índice de fuerza relativa ha descendido por debajo de los 30.Es una señal clásica de que la caída ha ido demasiado lejos, demasiado rápido. Los comerciantes astutos y los algoritmos consideran esto como una oportunidad para comprar. Si Bitcoin logra mantenerse cerca de la zona de soporte de $73,000 a $75,000, ese aumento en el precio podría ser amplificado por una oleada de comerciantes minoristas y algoritmos que buscan aprovechar esta oportunidad. Se trata del clásico “FOMO flip”: una señal técnica se une con un catalizador narrativo, y las acciones suben de valor.
En resumen, la situación bajista es una trampa. Pero el escenario alcista se basa en cambios estructurales positivos. La claridad regulatoria, la adopción constante por parte de las instituciones y un rebote técnico podrían combinarse para cambiar la situación. La batalla se lleva a cabo entre quienes buscan rendimientos y quienes creen en el futuro a largo plazo. Los factores catalíticos están alineándose para el próximo movimiento.
Catalizadores y riesgos: Lo que hay que tener en cuenta para el próximo paso
Las líneas de batalla ya están definidas. El aumento excesivo en los precios es una especie de “armadura”, pero la verdadera prueba está en lo que sucederá después. El mercado está esperando tres señales clave para determinar si esto representa un punto de apoyo o el inicio de una caída aún más profunda. Preste atención a estas señales.
En primer lugar, la acción del precio es el señal más importante. El mercado está exigiendo un rebote desde la zona de sobrevendido, pero eso no es una garantía. El punto clave es que se produzca un salto continuo por encima de la zona de resistencia de 75,000 dólares. Si Bitcoin logra mantenerse en ese nivel y subir decididamente más allá de él, entonces se confirma que el indicador RSI, que indica sobrevendido, funciona como una profecía autocumplida. Esto significa que las posiciones de compra están ganando fuerza, y que la recuperación del precio está ganando impulso. Pero si no se logra superar esa barrera, es una señal de alerta: la presión de venta sigue siendo demasiado fuerte, y es posible que las posiciones de venta obliguen a un nuevo intento de tocar el nivel de 72,000 dólares.
En segundo lugar, es necesario monitorear los flujos de los ETF con gran atención. El proceso de liquidación de las transacciones es el mecanismo que impulsa esta venta en masa. Si ese proceso se detiene, eso podría interrumpir la presión de venta continua. Es importante buscar cambios en los flujos actuales, como si estos se volvieran más estabilizados…562 millones de dólares en ingresos netos el lunes.Luego, el martes se registraron 272 millones en salidas de capital. Esto indica que los inversores que buscan rentabilidad alta ya han salido del mercado. El capital restante pertenece a aquellos inversores que buscan inversiones a largo plazo. Se trata de la diferencia entre una trampa temporal y un nivel estructural de capital.
Sin embargo, el mayor riesgo radica en el estrés general del mercado. La caída de los precios no ocurre de forma aislada. Es un fenómeno que afecta a todos los activos financieros al mismo tiempo. El riesgo principal es que este estrés general continúe, manteniendo así el sentimiento negativo hacia las criptomonedas. El mercado ya se encuentra en una situación difícil.Crisis de la feCon el Índice de Miedo y Ganancias en un nivel extremadamente alto de temor. Si el Nasdaq 100 u otros activos de riesgo continúan cayendo, eso también afectará a las criptomonedas. Ese es el tipo de situación que la comunidad más teme: una crisis macroeconómica que destruye todas las estructuras técnicas y los planes de acción. Lo importante es que el próximo movimiento depende de qué fuerza ganará: si será el rebote de los precios o la constante presión negativa proveniente del mercado general. Hay que observar los precios, las corrientes de capital y el comportamiento del Nasdaq. Los signos son claros.



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