BIP-110: Un “Data Cap” que podría interrumpir el flujo de Bitcoin.
La magnitud de la demanda de espacio de almacenamiento que proviene de los Ordinals es ahora innegable.Ahora, los ordinales representan el 50% de todo el espacio disponible para almacenamiento.Se trata de una situación que se ha acelerado rápidamente, y señala un cambio fundamental en la forma en que se utiliza la red. Esta enorme carga de datos ha impactado directamente las actividades centrales de la red.Las direcciones activas se encuentran en sus niveles más bajos desde diciembre de 2024.Parece que esta “tormenta de datos” está desplazando el uso monetario habitual, lo que conduce a una disminución significativa en la utilidad que ofrece la red blockchain.
Este cambio ha afectado gravemente los ingresos de los mineros. Los ingresos diarios de los mineros han disminuido, de un promedio de 50 millones de dólares durante el tercer trimestre, a aproximadamente 40 millones de dólares al final del año. Esta disminución destaca una vulnerabilidad importante: el modelo económico de la red se está volviendo cada vez más dependiente de los subsidios que reciben por las bloques de datos, ya que las tarifas de transacción no han podido seguir el ritmo del aumento en la actividad de procesamiento de datos.
Se ha producido una dinámica de tarifas inusual.Las inscripciones ordinales suelen tener una tasa de costo más baja en comparación con las transacciones normales.Y este patrón se extiende también a protocolos más nuevos, como Runes. A pesar de que estas operaciones, que contienen mucha información, contribuyen en gran medida al total de transacciones, generan muy poco ingreso económico. Esto crea una situación en la que el espacio disponible para almacenar datos de bajo valor se utiliza de forma ineficiente. Esto ejerce una presión negativa sobre el mercado de tarifas, del cual los mineros dependen para su sostenibilidad a largo plazo.
La propuesta BIP-110: Mecánicas y reacción del mercado
La solución propuesta es una intervención técnica específica y dirigida al problema en cuestión.BIP-110 es una actualización temporal que sirve como “soft fork”.Eso limitaría los datos de transacciones únicamente en el nivel de consenso, lo que restringiría las posibilidades de operaciones._Vuelve a los 83 bytes en tamaño de salida, y reduce ese valor a 34 bytes. El objetivo es revertir la medida controvertida de restringir el límite de datos en la versión 30 de Bitcoin Core. Según los críticos, esta medida incentiva el envío de correos electrónicos no deseados y aumenta los costos de los nodos.
El apoyo a la propuesta sigue siendo mínimo, pero está en aumento.583 nodosEstos nodos están mostrando signos de apoyo, representando aproximadamente el 2.38% de la red. El software principal utilizado para ejecutar este “soft fork” es Bitcoin Knots, un cliente de nodo alternativo que suele ser preferido por aquellos operadores que son críticos con los cambios realizados en el software principal de Bitcoin Core.
La revisión técnica está en curso. Después de meses de debates, los desarrolladores tienen ahora un cliente que realizará una evaluación detallada del proyecto.Los desarrolladores de Bitcoin lo están desintegrando por completo.Es necesario asegurar que el código funcione correctamente antes de cualquier posible lanzamiento del producto. Esta fase es crucial para identificar los riesgos relacionados con la implementación del código y para establecer la coordinación necesaria para una activación segura del producto.
Catalizadores, riesgos y lo que hay que tener en cuenta
El catalizador principal para BIP-110 es la conversión de su estado actual.2.38% de soporte de nodoSe trata de un proceso que dura varios meses y que requiere la coordinación de toda la red. El destino de esta propuesta depende de si los 583 nodos que la apoyan pueden aumentar su influencia hasta alcanzar una cantidad crítica, lo cual desencadenaría la activación del proceso. Sin embargo, esa fecha límite sigue siendo incierta.
El mayor riesgo es que se produzca una división en la cadena de transmisión de datos. La naturaleza ideológica de esta propuesta significa que podría dividir la red en dos cadenas competidoras: una que mantendrá los datos sin limitaciones para los Ordinals y las Runes, y otra que impondrá un límite a los datos, con el fin de proteger la función monetaria de Bitcoin. Esto crearía una diferencia fundamental en el propósito de la red y en su base de usuarios.
La métrica clave que debemos observar es la divergencia entre los ingresos de los mineros y la tasa de hash entre las diferentes cadenas posibles. Los mineros deben decidir qué cadena apoyarán, y sus incentivos económicos serán de gran importancia. Una división de la red probablemente llevará a que la tasa de hash y los ingresos se dirijan hacia la cadena que tenga más actividad de datos valiosos. Esto representa una prueba directa de cuál modelo de red es más eficiente desde el punto de vista económico: aquel basado en los datos o aquel centrado en el dinero.



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