Dos acciones de biotecnología están a punto de superar el capitalización de mercado de Pfizer en el año 2026.

Generado por agente de IAHenry RiversRevisado porShunan Liu
viernes, 9 de enero de 2026, 10:12 am ET4 min de lectura

El caso de inversión en biotecnología es una historia de dos mundos completamente diferentes. Por un lado está el gigante establecido, Pfizer, cuyas perspectivas para el año 2026 indican que su capitalización bursátil simplemente se mantendrá estable. Por otro lado, existe un sector en plena aceleración, donde las empresas en fase clínica buscan dominar mercados en áreas terapéuticas completamente nuevas. Las cifras son claras: las proyecciones de ingresos anuales de Pfizer para el año 2026 se encuentran dentro de un rango determinado.

Un altiplano que implica un crecimiento mínimo después de una ligera revisión hacia abajo para el año 2025. Este es el perfil de una empresa madura y con muchos activos, que debe enfrentar desafíos relacionados con las patentes y la situación cada vez más complicada causada por la pandemia.

Compare eso con el impulso explosivo del sector de la biotecnología.

Un indicio claro de que los inversores están concentrados en el crecimiento futuro, y no en los flujos de efectivo actuales. Este repunte, impulsado por una oleada de aprobaciones de nuevos medicamentos y actividad de fusión y adquisición, sienta las bases para el año 2026. La pregunta clave para los inversores en crecimiento es: ¿hacia dónde se dirigirá ese impulso? La respuesta radica en las biotecnologías en etapa clínica, con mercados totalmente descubiertos pero aún sin explotar.

Los analistas ya están señalando nombres específicos que podrían superar el total de ingresos de Pfizer en el año 2026. Tomemos a Xenon Pharmaceuticals, una empresa recomendada por William Blair. Su activo principal, una molécula llamada azetukalner, está siendo desarrollado para tratar enfermedades neurológicas como la epilepsia. La tesis de inversión se basa en su potencial para captar una parte significativa de un mercado grande y subatendido. William Blair utiliza modelos para evaluar esta posibilidad.

Con las indicaciones neurológicas más amplias, esa cifra podría ser incluso mayor. Se trata de una oportunidad de negocio escalable y con altos márgenes, algo que el portafolio actual de Pfizer simplemente no puede competir.

En resumen, lo importante es la trayectoria que se sigue. Las directrices de Pfizer sugieren que una empresa debe gestionar un portafolio de activos, no construir su futuro a partir de él. En cambio, el sector biotecnológico está compuesto por empresas que construyen su futuro ahora, con posibles desarrollos clínicos en el horizonte y modelos financieros que permiten un rápido crecimiento. Para los inversores que buscan penetración en el mercado y tasas de crecimiento a largo plazo, la elección es clara: el camino hacia un valor de mercado superior al de Pfizer no pasa por una gestión estable, sino por la captación de las próximas generaciones de terapias revolucionarias.

Stock 1: Xenon Pharmaceuticals – Proveedor de productos farmacéuticos para problemas neurológicos y enfoque de escalabilidad.

Xenon Pharmaceuticals está desarrollando una estrategia de crecimiento basada en un único activo, con el potencial de dominar un mercado grande y poco atendido. Su medicamento principal, azetukalner, es una molécula pequeña diseñada para abrir los canales de potasio KV7. El foco inicial se centra en…

Una condición en la que una proporción significativa de pacientes sigue resistiendo a los tratamientos existentes. Esto crea una clara necesidad no satisfecha, que constituye la base para un mercado totalmente abierto y enorme.

La escalabilidad de esta oportunidad está cuantificada mediante modelos de análisis. William Blair estima que las ventas globales en el mercado FOS podrían alcanzar los más de 2.600 millones de dólares. Este número representa una clara oportunidad para el crecimiento de los ingresos, superando con creces las expectativas actuales de Pfizer. Además, este activo ofrece ventajas potenciales, ya que se ha demostrado que es tolerable por parte de los pacientes y que su administración es conveniente, lo que podría mejorar la adherencia de los pacientes y la aceptación por parte de los médicos.

El catalizador a corto plazo es un evento crucial. Los datos positivos obtenidos en la fase 2 ya han reducido los riesgos del programa, demostrando una eficacia potencialmente óptima en su campo de aplicación. Esto abre el camino para los resultados clave de la fase 3, que se esperan para principios de 2026. Un resultado exitoso confirmaría las características del medicamento, probablemente impulsaría la solicitud de aprobación por parte de la FDA y prepararía el camino para su lanzamiento en 2027. Para un inversor que busca crecimiento, este es un momento crucial que podría generar una importante expansión en los múltiplos de valoración, ya que la empresa pasará de ser una compañía biotecnológica en etapa clínica a una entidad comercial con un producto exitoso en perspectiva.

En resumen, se trata de un potencial muy relevante. Xenon no busca convertirse en una plataforma terapéutica amplia. La empresa se enfoca en captar una gran parte del mercado de FOS, utilizando un medicamento diferenciado. La combinación de una gran capacidad de ventas, un procedimiento clínico menos riesgoso y un claro catalizador para el año 2026 crea una situación interesante para la empresa, que podría ver su capitalización bursátil aumentar rápidamente, hasta superar posiblemente los ingresos de Pfizer para el año 2026.

Stock 2: Terns Pharmaceuticals – Canales de investigación farmacéutica en el campo de la oncología y captura de mercado

Terns Pharmaceuticals es una de las tres biotecnologías en etapa clínica que William Blair eligió como una de las mejores acciones para el año 2026. Esta selección refleja la fuerte confianza de los analistas en su trayectoria de crecimiento. La razón por la que Terns fue incluido, junto con Xenon y Evommune, es porque se trata de una empresa con un portafolio diversificado, capaz de ganar cuota de mercado en los segmentos oncológicos de alto crecimiento. No se trata de una apuesta basada en un único activo; se trata de un enfoque multifacético diseñado para aprovechar la ola de innovación en el sector.

La empresa cuenta con programas de desarrollo en todas las etapas, lo que le permite contar con una fuente constante de posibles catalizadores para su crecimiento. Este enfoque diversificado es clave para ganar cuotas de mercado, ya que distribuye el riesgo y aumenta las posibilidades de lograr un producto exitoso en un campo muy competitivo. Aunque no se detallan los activos específicos relacionados con la oncología en esta etapa final del desarrollo, el enfoque en esta área está en línea con la innovación acelerada del sector biotecnológico en general. En 2025, la FDA aprobó más de 44 nuevos medicamentos, lo que crea nuevas oportunidades de mercado para empresas que desarrollan mecanismos de acción novedosos. Terns se está posicionando como una de esas empresas innovadoras.

Para un inversor que busca crecimiento, lo importante es escalar el potencial de las empresas. El aumento del 33.8% en el sector biotecnológico en 2025 demuestra que el capital fluye hacia compañías que tienen un claro camino hacia la comercialización de sus productos. Terns, al contar con activos en fase avanzada de desarrollo, está entrando en esta etapa en el momento adecuado. La capacidad de la empresa para ganar cuota de mercado dependerá de la diferenciación clínica y de la implementación comercial de sus candidatos en el campo de la oncología. Pero el respaldo de los analistas y el impulso del sector brindan un contexto favorable para que su cartera de proyectos ganen impulso.

La clave radica en el posicionamiento estratégico. Terns no solo busca obtener una sola aprobación; más bien, está desarrollando un portafolio de productos diseñado para su uso en múltiples indicaciones oncológicas. En un sector donde más de 44 nuevas terapias se lanzaron el año pasado, contar con un pipeline diversificado y en etapas avanzadas es la clave para capturar una parte significativa del mercado en expansión.

Catalizadores, Riesgos y Perspectivas para el Año 2026

La tesis de inversión tanto para las biotecnologías como para Pfizer depende de una serie de acontecimientos a corto plazo que determinarán si su trayectoria de crecimiento será positiva o negativa. Para Xenon, el principal factor catalítico es un evento binario.

Estos datos confirmarán o contradirán la eficacia prometedora observada en la fase 2, lo que determinará directamente el camino que tomará el medicamento hacia el mercado. Un resultado positivo permitirá que Pfizer presente su producto ante la FDA y que se lancen los productos en el año 2027. Esto generará una importante inflexión en la valoración de la compañía, ya que la empresa pasará de la etapa clínica a la comercialización. Para Pfizer, la prueba clave será cómo gestione sus nuevos desarrollos, especialmente la integración y progreso clínico de los programas relacionados con GLP-1 desarrollados por Metsera. La compañía ya ha adquirido Metsera por un valor de hasta 10 mil millones de dólares, y se espera que los resultados de los ensayos de fase 2b sean conocidos a principios de 2026. El éxito en este aspecto es crucial para revivir el crecimiento en el mercado de obesidad y diabetes, un sector donde la valoración de Pfizer ha quedado atrás.

Sin embargo, el camino que siguen todos estos activos está lleno de riesgos. El más importante es la alta tasa de fracasos en los ensayos clínicos de etapa avanzada. Incluso un medicamento con buenos datos obtenidos en la fase 2, como el azetukalner de Xenon, enfrenta la incertidumbre de un resultado en la fase 3. Un resultado negativo no solo detendría ese crecimiento esperado, sino que también podría disminuir el entusiasmo de los inversores en el sector biotecnológico. Esta volatilidad inherente es el precio que hay que pagar por tener un alto potencial de crecimiento. Para Pfizer, el riesgo radica más bien en la ejecución y la integración de las adquisiciones. La historia reciente de la empresa muestra que ha tenido dificultades para transformar las adquisiciones en crecimiento significativo en el mercado, y su guía de ingresos para 2026 ya implica una expansión mínima. Los acuerdos relacionados con GLP-1 son una apuesta estratégica, pero aún no se han demostrado como eficaces.

En resumen, se trata de resultados asimétricos. Las biotecnologías ofrecen un catalizador de alta probabilidad de éxito, lo que podría llevar a una reevaluación significativa si todo sale bien. Por el contrario, Pfizer ofrece un camino de mejora gradual, pero con menor riesgo y menor retorno. Para un inversor orientado al crecimiento, la elección es clara: las biotecnologías ofrecen la posibilidad de que el valor de mercado supere con creces el total de los ingresos de Pfizer para el año 2026. Pero esto implica tener tolerancia a la volatilidad de los ensayos clínicos. Los próximos meses determinarán quiénes son aquellos que tienen activos escalables y diferenciados, y quiénes simplemente gestionan un portafolio de inversiones.

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Henry Rivers

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