La rentabilidad de los billetes de tesoro ha aumentado, ya que las medidas de relajación monetaria del Banco Federal fomentan la rotación cíclica de las reservas monetarias.
La rentabilidad del bono del Tesoro de los EE. UU., un indicador clave de la liquidez a corto plazo y de la política monetaria, ha aumentado al 3.63% a fecha del 29 de diciembre de 2025. Este valor representa un aumento de 0.07 puntos porcentuales en comparación con el mes anterior. Aunque esta tasa sigue estando por debajo del nivel de 4.27% observado en diciembre de 2024, representa un cambio significativo en relación con el promedio a largo plazo, que es de 1.63%. Este ajuste en el extremo corto de la curva de rendimiento, junto con la reducción de 25 puntos básicos en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal, ha generado una situación en la que las tasas a corto plazo están disminuyendo, mientras que las tasas a largo plazo están aumentando. Esta dinámica está transformando las relaciones entre riesgo y retorno en las industrias financieras y cíclicas, lo que obliga a los inversores a reajustar sus exposiciones en cada sector.
La mecánica de una curva de tipo “bear-spreading”
La reducción de las tasas de interés por parte de la Fed en diciembre de 2025, aunque fue moderada, estuvo acompañada por un tono “hawkish”, lo que indica cautela ante los riesgos relacionados con la inflación, a pesar del debilitamiento del mercado laboral. La rentabilidad de los bonos del tesoro a 2 años disminuyó en 2 puntos básicos en diciembre; mientras que la rentabilidad de los bonos a 10 y 30 años aumentó en 15 y 18 puntos básicos, respectivamente. Este aumento refleja las expectativas del mercado de que las tasas de interés seguirán siendo altas durante mucho tiempo, debido a las presiones inflacionarias persistentes y a la actitud cautelosa de la Fed. Por otro lado, la tasa de los billetes a 4 semanas, que se mide de cerca a la tasa de los fondos federales, ha aumentado ligeramente, lo que indica una mayor liquidez a corto plazo y una mayor demanda por parte de los inversores de activos de tipo “safe haven”.
Rotación de sectores: ganancias cíclicas, declive en el crecimiento
La curva de cambio de dirección de las inversiones ha favorecido una mayor rotación hacia sectores que se orientan hacia el valor y los ciclos económicos. Los sectores financieros, materiales e industriales, que son sensibles a los ciclos de tipos de interés y al crecimiento económico, tuvieron un desempeño mejor en diciembre de 2025. El índice Russell 1000 Value aumentó un 0.7%, mientras que el índice de crecimiento disminuyó un 0.6%. Este cambio refleja la optimismo de los inversores respecto a la política monetaria de la Fed y a las mejores perspectivas económicas para el año 2026.
En particular, los sectores financieros han beneficiado de la reducción de las diferencias entre las tasas de interés a corto y largo plazo. Los bancos y las compañías de seguros, que se benefician de las diferencias en las tasas de interés, vieron un aumento en sus márgenes de intereses netos, a medida que el rendimiento de los billetes del Tesoro a 4 semanas también aumentó. Por ejemplo, JPMorgan Chase y American International Group lograron retornos del doble de dígitos en diciembre, superando así el rendimiento del índice S&P 500.
Las industrias y los materiales también ganaron importancia, gracias a las expectativas de mayores gastos en infraestructura y a la creciente demanda de productos básicos. El promedio industrial de Filadelfia aumentó un 1.2% en diciembre. Compañías como Caterpillar (CAT) y 3M (MMM) fueron las que más contribuyeron a este aumento.
Implicaciones estratégicas para los inversores
La interacción entre el aumento de las tasas de interés a corto plazo y la rotación de sectores presenta oportunidades tácticas para los inversores. A continuación, se detallan cómo posicionar las carteras de inversión de manera adecuada.
Sectores cíclicos con sobrepesoLos sectores financiero, industrial y de materiales es probable que continúen teniendo resultados positivos, ya que la política de relajación monetaria implementada por la Fed fomenta el crecimiento económico. Los inversores deberían considerar aumentar su exposición a estos sectores, especialmente en las acciones de pequeña y mediana capitalización, ya que estas son más sensibles a los ciclos económicos determinados por las tasas de interés.
Sectores defensivos con bajo peso corporalLos sectores de servicios públicos, bienes raíces y productos de consumo –sectores que prosperan en entornos de bajo crecimiento– han tenido un rendimiento insatisfactorio. Reducir la exposición a estos sectores puede ayudar a alinear los portafolios financieros con una postura pro-cíclica.
Monitoree la curva de rendimiento.Una mayor acentuación de la curva podría indicar una desaceleración en las medidas de relajación monetaria por parte de la Reserva Federal. Esto podría afectar negativamente a los sectores cíclicos. Los inversores deben prestar atención al diferencial entre los rendimientos del bono a 2 años y a 10 años, así como al rendimiento del bono a 4 semanas, para detectar posibles señales de cambios en las políticas monetarias.
Balance de riesgos con oportunidades de alto rendimientoAunque el rendimiento del bono a 4 semanas ofrece un referente sin riesgo, los inversores deberían considerar la posibilidad de invertir en bonos corporativos de alto rendimiento y préstamos apalancados. Estos instrumentos han experimentado una reducción en sus diferencias de rendimiento. El índice de bonos corporativos de grado BBG, con una diferencia de rendimiento de 78 puntos básicos en diciembre, refleja mejoras en las condiciones crediticias.
Conclusión: Cómo enfrentar la nueva normalidad
Las dinámicas del mercado en diciembre de 2025 destacan un cambio crucial en el comportamiento de los inversores. Mientras la Fed busca mantener un equilibrio delicado entre el control de la inflación y el apoyo al crecimiento económico, la rentabilidad de los bonos a 4 semanas sigue siendo un indicador importante para la elección de las estrategias de inversión. El aumento de las tasas a corto plazo, incluso en una tendencia descendente, está transformando los perfiles de riesgo y retorno, favoreciendo así las estrategias cíclicas y de valor. Los inversores que ajusten sus exposiciones en consecuencia, apoyándose en sectores como los financieros, la industria y los materiales, mientras se protegen contra la volatilidad de la curva de rendimientos, estarán mejor posicionados para aprovechar el panorama macroeconómico en constante cambio.
En este entorno, la agilidad y la disciplina son de suma importancia. Lo clave es alinear las asignaciones de recursos con las directrices futuras del banco central y con la trayectoria de la curva de rendimiento. De esta manera, los portafolios se mantienen resistentes tanto a la volatilidad causada por los tipos de interés como a las sorpresas económicas.



Comentarios
Aún no hay comentarios