Batería como servicio: Mapeando la curva de crecimiento de la infraestructura energética

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porAInvest News Editorial Team
sábado, 17 de enero de 2026, 4:37 am ET5 min de lectura

Baterías como servicio no es simplemente un nuevo modelo de negocio; se trata de una capa fundamental que se está construyendo para el paradigma de la electrificación. Situado en la parte más pronunciada de la curva en forma de “S”, este modelo aborda directamente el mayor obstáculo para la adopción masiva de baterías: su alto costo inicial. Al pasar de la propiedad a la concesión de las baterías, BaaS convierte ese costo prohibitivo en un costo operativo predecible, acelerando así la tasa de adopción tanto de los vehículos eléctricos como de los sistemas de almacenamiento de energía en la red eléctrica.

El mercado ya se está desarrollando a un ritmo exponencial. Se proyecta que el mercado de baterías como servicio crecerá a un ritmo constante.

Desde el año 2025 hasta el 2033, la valoración de este activo aumentará de 262,46 millones de dólares en 2024 a más de 2,087 mil millones de dólares para el año 2033. No se trata de una tendencia específica o limitada a un sector concreto. Se trata de una inversión en infraestructura que forma parte del mercado de baterías de iones de litio, el cual está en una trayectoria de crecimiento exponencial. Se espera que ese mercado experimente un aumento significativo en su valor.Para el año 2035, esta cifra podría llegar a los 864.91 mil millones de dólares, con una tasa de crecimiento anual del 21.40%. El modelo BaaS es un mecanismo crucial para aprovechar todo este potencial de mercado, al reducir los umbrales de entrada al mercado.

El mecanismo es sencillo y eficaz. En el caso de un vehículo eléctrico, la batería puede representar…

El BaaS elimina ese pago inicial. En lugar de comprar la batería, el usuario paga una tarifa por el uso de ella. Este modelo ha demostrado ser efectivo en las implementaciones reales. Compañías como NIO y Gogoro han construido amplias redes de estaciones de intercambio de baterías. Solo Gogoro, por ejemplo, logra realizar 340,000 intercambios diarios en Taiwán. Esta eficiencia operativa y la reducción del tiempo de inactividad son ventajas importantes que impulsan su adopción.

En esencia, BaaS es la capa de infraestructura que posibilita el próximo cambio de paradigma. Desvincula el alto costo de almacenamiento de energía del sistema del vehículo o de la red eléctrica, lo que hace que la electrificación sea más accesible para una mayor cantidad de consumidores y empresas. A medida que el mercado de iones de litio crece a un ritmo exponencial, BaaS está en posición de aprovechar una parte importante de ese crecimiento, gracias a la solución de los problemas fundamentales relacionados con su adopción.

Mecánica de la infraestructura: efectos de la red y herramientas tecnológicas

El éxito de Battery-as-a-Service depende de dos elementos clave y interconectados: una red física densa y un control de software inteligente. Se trata de la infraestructura más básica que sirve como base para el próximo paradigma energético.

La primera herramienta es la densidad de la red. Un modelo BaaS solo es tan valioso cuanto su accesibilidad. Esto crea un efecto de red clásico: más estaciones atraen a más usuarios, lo que justifica la construcción de aún más estaciones. La escala requerida es enorme. El ecosistema de Gogoro es un ejemplo de esto.

A nivel global, estas empresas han logrado realizar más de 650 millones de intercambios de baterías. Solo en Taiwán, la empresa facilita aproximadamente 340,000 intercambios diarios. Esta densidad operativa es lo que constituye el cimiento del servicio, convirtiendo un modelo teórico en una alternativa práctica para reponer las baterías de los vehículos. El desafío para cualquier empresa es replicar esta densidad sin tener que asumir todo el costo de construir todas las estaciones necesarias.

Esto nos lleva al segundo punto clave: las asociaciones estratégicas. La naturaleza intensiva en capital de una red de intercambio a nivel nacional hace que la expansión tradicional, basada en el uso de activos, no sea sostenible. La estrategia ganadora consiste en desarrollar la infraestructura conjuntamente con socios que poseen los bienes inmuebles o canales de distribución. Esto acelera enormemente la implementación de la red. Por ejemplo, las 900 estaciones de intercambio de NIO suelen estar ubicadas en sus propias concesiones o en colaboración con redes de servicios existentes. Al aprovechar las infraestructuras ya existentes, las empresas pueden expandir su red de manera exponencial, manteniendo al mismo tiempo sus balances financieros en buen estado. Este modelo de infraestructura compartida es clave para lograr la masa crítica necesaria para que este servicio se vuelva indispensable.

Por último, todo el sistema debe ser gestionado por software inteligente. A nivel masivo, no se puede monitorear manualmente millones de baterías y miles de estaciones. Es aquí donde la IA y el Internet de las Cosas se convierten en el “sistema nervioso” que da sentido al funcionamiento del sistema. Un Sistema de Gestión de Baterías (BMS) basado en la IA es crucial para optimizar todo el ciclo de vida de las baterías. Puede predecir el estado de las baterías, planificar su reemplazo para lograr un rendimiento óptimo y garantizar la seguridad, identificando problemas potenciales antes de que se conviertan en fallas reales. Este nivel de gestión inteligente es lo que convierte una colección de dispositivos hardware en un servicio confiable y eficiente. Tiene un impacto directo en los resultados financieros, ya que prolonga la vida útil de las baterías, reduce los costos de mantenimiento y maximiza su uso. En resumen, la red física proporciona la capacidad de alcance; las alianzas entre los diferentes componentes aseguran la velocidad de operación; y la IA proporciona la inteligencia necesaria para que todo el sistema funcione a una escala exponencial.

Trayectoria financiera y el camino hacia la escala

La estructura financiera de Battery-as-a-Service revela un modelo clásico de infraestructura: una gran inversión inicial en activos físicos se intercambia por un flujo de ingresos recurrentes que mejora la previsibilidad del flujo de caja. Este cambio, desde un modelo de gastos de capital grandes y poco frecuentes, hacia un modelo de suscripción o pago por uso, es lo que constituye el aspecto financiero más atractivo de este modelo. Para el usuario, el costo inicial de un paquete de baterías…

Se reemplaza con una tarifa mensual. Para el proveedor, esto convierte una venta única y de alto costo en un ingreso operativo previsible, lo que mejora la visibilidad financiera y suaviza la curva de ingresos.

Sin embargo, el camino hacia la escala requiere una gran cantidad de capital invertido. La implementación y el mantenimiento de una red densa de estaciones de cambio es un costo enorme y constante. Las pruebas demuestran cuán grande es esta necesidad: Gogoro opera con una red así.

En todo el mundo, cada estación requiere capital para adquirir equipos, baterías y espacio físico necesario para su funcionamiento. Esto crea una carga financiera considerable, lo que exige estrategias de financiación sofisticadas. La viabilidad del modelo depende de lograr altas tasas de utilización de las estaciones, con el fin de generar ingresos suficientes para cubrir estos costos y pagar las deudas. Sin un rápido crecimiento en el número de suscriptores, los altos costos fijos pueden causar problemas durante años.

Por lo tanto, la rentabilidad no es un resultado a corto plazo, sino una función de los efectos de red y las economías de escala. A medida que la base de suscriptores aumenta y la densidad de la red también lo hace, el costo por unidad de cliente disminuye. Más intercambios por estación significan una mejor amortización del costo de capital de la estación y del inventario de baterías. Este es el punto clave para lograr rentabilidad. El crecimiento previsto del mercado respeta esta teoría: se espera que el mercado BaaS aumente de 262.46 millones de dólares en 2024 a más de 2.087 mil millones de dólares en 2033, con una tasa de crecimiento anual del 25.91%. Las empresas que puedan capturar una parte importante de este crecimiento verán que su rentabilidad mejorará drásticamente a medida que alcancen una masa crítica. El camino hacia la rentabilidad consiste, entonces, en construir primero la red más extensa y con mayor uso, convirtiendo así el gasto inicial en una ventaja competitiva duradera.

Catalizadores, riesgos y los próximos puntos de inflexión

La tesis de inversión relacionada con el modelo de “Batería como Servicio” ya se encuentra en una trayectoria clara hacia su implementación. Sin embargo, su validación depende de superar varios obstáculos que impiden su desarrollo. El principal riesgo radica en el hecho de que no existen formatos estandarizados para las baterías. Sin especificaciones universales, el intercambio de baterías se convierte en un verdadero caos logístico. Esto obliga a los proveedores a desarrollar redes propias, lo que limita la interoperabilidad entre los diferentes productos. Esta fragmentación aumenta la complejidad operativa y los costos, lo que afecta directamente la eficiencia del modelo. Para lograr la escala deseada, es necesario que todos los actores del sector adopten un mismo conjunto de estándares, algo que aún está en sus inicios.

Un catalizador más disruptivo podría provenir de tecnologías competidoras. La rápida adopción de sistemas de carga rápida es algo que podría ser un factor importante para este tipo de cambios.

Es una espada de doble filo. Mientras que apoya el paradigma de electrificación más amplio, también reduce la necesidad crítica de cambiar las baterías físicamente. Si los tiempos de carga se reducen a solo minutos, la ventaja que ofrece BaaS en términos de tiempo de inactividad pierde importancia. Esto obliga a los proveedores basados en el intercambio de baterías a adoptar estrategias diferentes. Es posible que tengan que concentrarse en su densidad de red y en los servicios de valor añadido, como la gestión de la salud de las baterías y la arbitraje de energía, para poder justificar el precio elevado de sus servicios en comparación con las estaciones de carga rápida.

Sin embargo, el motor de crecimiento definitivo está relacionado con el ritmo del mercado subyacente. Es importante esperar clarificaciones regulatorias en cuanto a las asociaciones entre BaaS y otros actores del mercado, especialmente en lo que respecta a responsabilidades, intercambio de datos y acceso a la infraestructura necesaria para el desarrollo de este sector. Reglas claras reducirán la incertidumbre legal, lo que acelerará la implementación de este modelo. Además, es importante monitorear la tasa de adopción de vehículos eléctricos a nivel mundial. Se proyecta que el mercado de baterías de iones de litio aumentará de 124,39 mil millones de dólares en 2025 a más de 864 mil millones de dólares para el año 2035. BaaS es un mecanismo clave para impulsar este crecimiento, al reducir los obstáculos para que las empresas puedan entrar en este mercado. Cualquier desaceleración en la adopción de vehículos eléctricos reducirá directamente el mercado potencial para los servicios de BaaS. Por otro lado, una mayor adopción de vehículos eléctricos validará el modelo de negocio basado en la infraestructura.

Los próximos puntos de inflexión serán relacionados con aspectos tecnológicos, regulatorios y de mercado. La industria debe superar los riesgos relacionados con la estandarización para lograr verdaderos efectos de red. También debe adaptar su propuesta de valor a medida que las capacidades de carga rápida avancen. Además, debe aprovechar la creciente demanda de baterías de litio-ion, algo que está impulsado por un cambio estratégico hacia el uso de materiales químicos LFP y la integración vertical en la producción de baterías. El éxito estará en manos de aquellos que puedan construir redes más extensas e interoperables, al mismo tiempo que se mantienen al día con los avances tecnológicos.

author avatar
Eli Grant

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios