Bancos y el imperio de las monedas digitales: un balance estratégico
El cálculo estratégico de los bancos ha cambiado significativamente. Lo que antes era un campo minado reglamentario, ahora se ha convertido en un entorno claro y predecible. Además, el impulso del mercado es innegable. Esta convergencia crea un contexto favorable para la integración de las stablecoins, lo que la convierte en una opción rentable, y no en una apuesta especulativa.
El “reajuste regulatorio” constituye un cambio fundamental. En el año 2025, las autoridades estadounidenses pasaron de la aplicación de sanciones a la facilitación de las actividades relacionadas con el sector financiero. La SEC eliminó casi todas las medidas de sanción contra las empresas tecnológicas que operaban en este campo, lo cual significó que se eliminó un importante obstáculo para las instituciones financieras tradicionales. Al mismo tiempo, la FDIC eliminó su requisito de notificación previa para las actividades relacionadas con criptomonedas, permitiendo así a los bancos supervisados realizar actividades relacionadas con activos digitales sin necesidad de obtener permiso previo. Esta nueva directiva, junto con las cartas claras que indican que no se procederá a ninguna acción legal, constituyen una importante mejora en las regulaciones del sector financiero.Las stablecoins de pago no son valores mobiliarios.Se elimina una barrera crítica para la participación. El mensaje es claro: la participación ya está permitida y se fomenta, siempre y cuando los riesgos se manejen adecuadamente.
Esta claridad regulatoria se está combinando con un crecimiento explosivo del mercado. La oferta de stablecoins ha aumentado significativamente.De 5 mil millones a 305 mil millones en tan solo cinco años.Lo que es aún más significativo es la escala de uso real de este sistema. Se estima que los volúmenes de pagos relacionados con este sistema ascienden a 5.7 billones de dólares al año. Esto no es algo teórico; se trata de un mercado anual de 5.7 billones de dólares para pagos transfronterizos y comerciales, un mercado que las bancos actualmente no logran captar. Las ventajas en términos de eficiencia son evidentes: los pagos mediante blockchain pueden realizarse en cuestión de minutos, en lugar de días, lo que significa una reducción significativa de los costos. Para las bancas, la opción es facilitar este flujo de pagos o entregárselo a empresas especializadas en tecnologías financieras.
La urgencia institucional resalta las consecuencias que se derivan de esta situación. La investigación muestra que…El 75% de las instituciones financieras considera que necesitan acelerar sus estrategias relacionadas con los activos digitales en los próximos dos años, para no quedar atrás.No se trata de un plan para un futuro lejano; es una necesidad competitiva. Con el 21% ya en funcionamiento y el 44% listo para comenzar su actividad, la industria está pasando de la fase de preparación a la fase de acción real. El riesgo de no actuar es evidente: si no se integran los pagos en monedas estables, se corre el riesgo de perder ingresos significativos debido a las transacciones transfronterizas y mayoristas con márgenes altos. Además, se pierde también cuota de mercado ante los competidores que son más ágiles y utilizan tecnologías modernas.
En resumen, se trata de una convergencia de fuerzas. Se ha obtenido la autorización regulatoria necesaria, existe ya un mercado enorme en desarrollo, y los competidores también están acelerando su actividad. Para las bancos, el imperativo estratégico ya no radica en decidir si participar o no, sino en cómo rápidamente y de manera efectiva desarrollar las capacidades necesarias para aprovechar este potencial de crecimiento.
La amenaza central: la erosión de los ingresos y la liquidez
La necesidad estratégica es clara, pero el costo de la inactividad es cuantificable. Si los bancos ceden el control sobre los pagos en monedas estables, enfrentarán una erosión directa y significativa de dos de sus principales fuentes de ingresos: las transacciones y la custodia de activos. Además, esto representará una amenaza sistémica para su liquidez y posición en el mercado.
La amenaza para los ingresos es inmediata y significativa. Las plataformas de activos digitales ya están capturando las comisiones de intermediación que los bancos han ofrecido durante mucho tiempo. Tomemos como ejemplo Coinbase: esta empresa generó…4 mil millones en ingresos por transacciones en el año 2024.Se trata de la misma función de ejecución y resolución que las entidades bancarias realizan con respecto a acciones y bonos. Ahora, esa función se está adaptando a los sistemas basados en criptomonedas. A medida que los activos tokenizados crecen en número, este modelo amenaza con desplazar miles de millones de dólares de los ingresos obtenidos a través de la ejecución de transacciones, los diferenciales de precios y los ingresos por financiación en los mercados globales. La migración no es algo teórico; ya está en curso. El 1.6% del M1 en dólares ya está en la cadena de bloques, y los pagos en stablecoins están creciendo a un ritmo del 350% año tras año. Para los bancos, esto representa una clara amenaza para sus ingresos, ya que la cadena de valor se está cambiando. La consecuencia inmediata es el reducido margen de ganancia en los segmentos principales de comercio y custodia de activos. Estos segmentos ya están sujetos a presiones debido a las bajas tasas de interés y los costos regulatorios. A largo plazo, podría haber un cambio estructural en el modelo bancario, donde los productos tradicionales con altos márgenes de ganancia y bajos requisitos de capital se reemplazarán por productos con márgenes más bajos pero que requieren más capital para operar.
La velocidad es el factor que permite este proceso de erosión. Los pagos transfronterizos tradicionales son, en comparación, muy lentos. Mientras que los bancos dependen de redes de correspondencia para realizar sus transacciones, esto no es suficiente para lograr una rápida ejecución de los pagos.3 a 5 días hábilesLos pagos mediante blockchain se procesan en menos de tres minutos, las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Esto no es simplemente una ventaja técnica; se trata de una oportunidad competitiva. Las empresas que demandan un procesamiento instantáneo evitarán los canales bancarios tradicionales y optarán por plataformas que ofrezcan seguridad y seguimiento en tiempo real. El resultado es la pérdida de comisiones por transacciones recurrentes, con márgenes elevados, además de un debilitamiento del negocio de pago, que es fundamental para financiar las operaciones bancarias más amplias.
Esto crea una vulnerabilidad sistémica conocida como “la brecha en los pagos digitales”. Cuando una capa crítica de la infraestructura financiera opera fuera del marco regulado del sistema bancario, esto permite que se utilice el sistema de manera indebida y aumenta la presión regulatoria. La experiencia de China es instructiva: al adoptar los pagos digitales, el gobierno eliminó las intermediaciones bancarias y integró las actividades financieras en redes de datos controladas por el estado. Estados Unidos corre el riesgo de enfrentar una situación similar si no logra ofrecer una alternativa adecuada y de calidad institucional. La Ley GENIUS, aunque es un paso hacia esa dirección, destaca la fragmentación regulatoria, lo cual podría complicar aún más la situación. Sin una solución liderada por los bancos, la brecha entre las necesidades de los usuarios y las capacidades de los bancos aumentará, lo que presionará a los bancos para que encuentren soluciones.
En resumen, se trata de una amenaza doble para la rentabilidad y la estabilidad de los bancos. Los bancos corren el riesgo de perder miles de millones en ingresos por las transacciones realizadas en plataformas basadas en criptomonedas. Al mismo tiempo, pierden el control sobre el segmento de pagos que crece más rápidamente en todo el mundo. Esto debilita la liquidez de los bancos y reduce su posición estratégica en un mercado donde la velocidad y la eficiencia son cruciales. La amenaza no está lejana; es la consecuencia directa de un crecimiento del 350% en los pagos mediante stablecoins, además de un retraso de 3 a 5 días en el procesamiento de los pagos en el sistema tradicional.
Posicionamiento estratégico: Construyendo el puente institucional

El camino a seguir está claro: los bancos deben crear una conexión eficiente y compatible entre la infraestructura tradicional y las soluciones digitales. Esto requiere un enfoque disciplinado en cuanto a los riesgos, el capital y las asociaciones con otros actores del sector. Es necesario pasar de la experimentación a la integración operativa.
El modelo institucional se basa en la expansión, no en el reemplazo de lo existente. El objetivo es aprovechar la confianza que ya existe y expandir las capacidades del sistema, al mismo tiempo que se adoptan nuevas tecnologías. Un ejemplo clásico es el lanzamiento reciente por parte de BNY Mellon de…Depósitos tokenizados para el procesamiento en cadenaEsta capacidad permite transferir los saldos de depósitos de los clientes a una cadena de bloques privada. De esta manera, los servicios de gestión de efectivo del banco se extienden a los sistemas digitales. Lo importante es que este modelo funciona dentro de marcos de riesgo y cumplimiento reguladores establecidos. Los saldos, por su parte, siguen registrándose en los sistemas tradicionales, para garantizar la integridad regulatoria. Este modelo híbrido permite a los bancos ofrecer la velocidad y programabilidad que ofrece la cadena de bloques, reduciendo así las barreras de liquidación y mejorando la eficiencia en la gestión de liquidez. Al mismo tiempo, se mantiene la seguridad y el control que exigen los clientes institucionales.
Esto nos lleva al siguiente nivel estratégico: la orquestación de múltiples redes. El futuro no se trata de una elección binaria entre el sistema tradicional y la tecnología blockchain. Se trata de un mecanismo dinámico que puede guiar las transacciones por el camino óptimo. La infraestructura bancaria debe poder enrutar sin problemas los pagos a través de una red de corresponsalía tradicional, mediante depósitos en tokens, o a través de liquidaciones directas en la blockchain, teniendo en cuenta factores como el costo, la velocidad y el riesgo de contraparte. Este nivel de orquestación es el eje operativo para aprovechar al máximo el valor de los pagos en monedas estables, asegurando así que los clientes obtengan la mejor ejecución posible, sin que el banco tenga que elegir únicamente entre una tecnología u otra.
La asociación es el factor clave que facilita este proceso de desarrollo. La escala y la velocidad con las que se requiere la colaboración son evidentes. Las pruebas muestran una clara disposición institucional para pasar de la competencia a la colaboración. La investigación indica que…El 44% de las instituciones financieras están listas para comenzar a ofrecer cuentas a las empresas que trabajan con criptomonedas.Esto representa un cambio significativo en la mentalidad de los bancos. Ahora, las empresas que se basan en criptomonedas no son vistas como amenazas, sino como posibles clientes y socios. La necesidad es urgente: el 77% de las instituciones financieras busca activamente socios confiables para desarrollar sus capacidades relacionadas con los activos digitales. Esto crea un entorno propicio para alianzas estratégicas, ya sea con empresas tecnológicas o con otros bancos, con el objetivo de compartir infraestructuras y acelerar la implementación de servicios de calidad institucional.
En resumen, se trata de una hoja de ruta para la asignación de capital. Los bancos deben invertir en tecnologías que les permitan adaptar sus sistemas tradicionales a los formatos digitales. También deben desarrollar o adquirir capacidades de orquestación de múltiples redes, así como financiar alianzas estratégicas. El riesgo no radica en la inversión en sí, sino en los costos derivados de posposiciones en el proceso de implementación. El mercado está en constante cambio, y las instituciones que logren construir este “puente” primero podrán obtener los beneficios relacionados con los ingresos, la liquidez y la posición estratégica que implica ser el canal de confianza para la próxima generación de pagos.
Catalizadores, riesgos y lo que hay que observar
La tesis estratégica es clara, pero su ejecución depende de cómo se manejen las decisiones políticas a corto plazo y del manejo del riesgo relacionado con la asignación de capital. Para los inversores institucionales y los estrategas bancarios, los próximos meses serán un test para la determinación de las empresas que lograrán tener éxito en esta industria.
El catalizador más inmediato es la normativa propuesta por la NCUA para los emisores de stablecoins, en el marco de la Ley GENIUS. La agencia anunció esto…Aviso sobre la propuesta de creación de una normativaEsta semana se establece un período de comentarios que finalizará el 13 de abril de 2026. Este es el primer paso concreto hacia la implementación de estas normas. La regulación definitiva establecerá los estándares de licencia y el marco operativo para una nueva clase de intermediarios financieros. El resultado de este proceso indicará el ritmo de adopción de estas normas, así como los controles de riesgo que rigen el mercado. Una regulación clara y rápida aceleraría la participación de las instituciones bancarias en el mercado; por otro lado, la ambigüedad o demoras podrían prolongar la incertidumbre.
Se avecina una discusión política más profunda y sin resolución sobre cómo tratar el tema de los rendimientos obtenidos por las criptomonedas. El Consejo de Política Criptográfica de la Casa Blanca celebró una segunda reunión este mes.No se llegó a ningún acuerdo.En cuanto al controvertido tema de la “prohibición de los rendimientos y los intereses” en las stablecoins, los representantes bancarios abogaron por la prohibición de cualquier tipo de compensación financiera hacia los titulares de las stablecoins. Esta posición tenía como objetivo preservar la estabilidad de la función de pago. El no lograr resolver este problema antes del plazo establecido el 1 de marzo crea una incertidumbre política importante que podría afectar al panorama competitivo y al diseño de los productos de stablecoins emitidos por los bancos.
El riesgo principal que hay que monitorear es la asignación de capital. Si los bancos no invierten lo suficiente en infraestructura para poder extender sus servicios a los medios digitales, corren el riesgo de ceder esa capa de transacciones de alto crecimiento y bajo costo a las plataformas financieras y a las empresas basadas en criptomonedas. El volumen de pérdida de ingresos potencial es considerable.Coinbase generó 4 mil millones de dólares en ingresos por transacciones en el año 2024.Se trata de una amenaza real, pero no algo lejano. Se trata del modelo directo en el que se desarrollará la transacción y los ingresos generados por la custodia de activos digitales a medida que estos crezcan. La necesidad estratégica es construir ese puente institucional ahora, antes de que la cadena de valor se transforme de manera irreversible.
En cuanto a la construcción de carteras de inversión, la lista de observación es clara. Es necesario monitorear las regulaciones finales de la NCUA para detectar cualquier indicio de un marco legal favorable a los bancos. También es importante seguir los avances del Consejo de la Casa Blanca en relación a cualquier progreso en el debate sobre los rendimientos. Y, lo más importante, es observar los balances bancarios para ver cómo se distribuye el capital hacia las capacidades relacionadas con los activos digitales. Las instituciones que consideren esto como una herramienta fundamental para la defensa de sus ingresos y la creación de liquidez, en lugar de considerarlo como un proyecto secundario, estarán en mejor posición para aprovechar las oportunidades estructurales que se presenten.



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