El auge de las acciones bancarias en 2025: ¿Qué se podrá esperar para el año 2026?

Generado por agente de IAVictor HaleRevisado porTianhao Xu
viernes, 16 de enero de 2026, 4:23 am ET4 min de lectura

El año 2025 para las acciones de la banca no fue simplemente un buen año; fue un año histórico. El sector logró todo lo posible, estableciendo un rendimiento casi perfecto. Los beneficios alcanzaron niveles récord, los costos de negociación aumentaron significativamente, y los precios de las acciones también subieron. Todo esto creó una gran expectativa para el futuro año.

Los resultados financieros fueron excepcionales. Tanto JPMorgan Chase como Bank of America informaron ingresos netos por intereses anuales récord. En el caso de Bank of America, los datos del cuarto trimestre representaron un nuevo récord en esta área.

En general, los analistas esperan que…Esta rentabilidad se vio incrementada significativamente debido al aumento en los honorarios de comercio. Con la excepción de Wells Fargo, se espera que todos los principales bancos registren un aumento en sus resultados.El catalizador que impulsó este aumento de ganancias fue una combinación perfecta de resiliencia económica y condiciones regulatorias favorables.

La opinión del mercado fue aún más decisiva. El índice KBW Nasdaq Bank Index, un importante indicador del sector bancario, aumentó en un 29% en el año 2025. Este aumento superó en más de 13 puntos percentuales al rendimiento del índice S&P 500. No se trató de un aumento temporal; fue un aumento sostenido que llevó a que las acciones de los principales bancos alcanzaran nuevos máximos históricos. JPMorgan, Bank of America y Wells Fargo cotizaron a niveles récord. Incluso Citigroup superó su valor contable por primera vez en años.

La situación era clara: un contexto macroeconómico favorable, y un cambio regulatorio a finales de 2025.

Esto permite liberar capital para ser invertido en préstamos y dividendos.

En resumen, la situación para el año 2025 ya está determinada de antemano. Los beneficios récord, las comisiones récord y las valoraciones también son algo que ya se ha logrado. Para el año 2026, se espera que este rendimiento excepcional sea el nivel de referencia. Cualquier desviación en comparación con ese nivel será analizada detenidamente. Por otro lado, cualquier continuación de esta tendencia se considerará como un fracaso en relación con las expectativas ya muy altas.

La brecha de expectativas: la guía versus el número “whisper”.

La orientación hacia el futuro que se refleja en los resultados financieros recientes indica un claro consenso en el mercado para el año 2026: estabilidad, en lugar de una nueva explosión de crecimiento como ocurrió en 2025. Se espera que el año 2026 sea similar al anterior: un período estable y rentable, en lugar de otro año marcado por récords de crecimiento.

El director financiero de Bank of America emitió una señal positiva respecto a la fortaleza económica subyacente. Dijo que…

Este es un indicador positivo para las ganancias futuras. La banca espera que el crecimiento de los préstamos sea del orden de un dígito medio en el año 2026. Los analistas son optimistas respecto a este desarrollo, y S&P Global Market Intelligence considera que la estabilidad macroeconómica y las condiciones favorables para los préstamos son factores clave que impulsan este crecimiento. Esto establece una base sólida para una continuación del crecimiento.

Sin embargo, se espera que el año no sea “materialmente diferente” en comparación con los años anteriores. Los analistas anticipan que las tendencias del cuarto trimestre simplemente seguirán siendo las mismas.

Se trata de una situación en la que hay un crecimiento sólido en los préstamos y los depósitos, además de una calidad crediticia estable. No se trata de una oportunidad para mejorar las condiciones actuales, sino más bien para mantenerlas así. El mercado ya ha tenido en cuenta esa estabilidad. Cualquier desviación de este patrón constante –ya sea un ralentizamiento en el crecimiento de los préstamos o un aumento inesperado en los costos de crédito– será analizada como una posibilidad de reajuste de las expectativas.

El contraste se debe a las presiones de los costos. Los ejecutivos de Wells Fargo y Citigroup han indicado que habrá más reducciones de empleos. Wells Fargo ha asignado 612 millones de dólares para cubrir los costos relacionados con la despidos, mientras que Citigroup eliminará alrededor de 1,000 puestos de trabajo. Estos movimientos demuestran que, incluso cuando los ingresos aumentan, los bancos están sometidos a presiones para gestionar los gastos. Esto probablemente limite el potencial de crecimiento de las ganancias en el año 2026. Las previsiones indican que en ese año, la eficiencia será tan importante como el aumento de los ingresos.

Si se observan juntos, las cifras de la situación actual nos muestran que el sector ya ha alcanzado su punto máximo para el año 2025. La brecha de expectativas para el año 2026 es pequeña. El mercado cree que las ganancias y honorarios récord del año pasado son sostenibles, pero no es probable que aumenten aún más. Para que las acciones vuelvan a subir, los bancos tendrán que superar este nivel de estabilidad con un crecimiento o rentabilidad sorprendente.

Comprobación de la valoración: ¿Ya está el precio del rally determinado?

La reunión de negocios del año 2025 ha llevado a los bancos más grandes de Estados Unidos a establecer valoraciones muy altas para sus activos. Pero la situación del sector aún no ha terminado. Sigue existiendo una gran diferencia entre los grandes bancos y sus homólogos a nivel regional. Es probable que el mercado siga subestimando las posibilidades de crecimiento del sector.

Las acciones de los bancos regionales tienen una valoración significativamente más baja en comparación con las de los mayores bancos estadounidenses. Esto representa una alternativa con mayor potencial de crecimiento. Los objetivos de precios recomendados por los analistas indican que estas empresas regionales tienen un mayor potencial de aumento de valor. En otras palabras, los “seis grandes” bancos cotizan a valores más altos en relación con sus ganancias y el valor contable tangible. Por ejemplo, las acciones de bancos regionales como SouthState y Renasant tienen un potencial de aumento de valor del 17% en 12 meses. En cambio, los ratios de precio a ganancias de estas empresas suelen ser mucho más bajos que los de los grandes bancos. Este diferencia en la valoración es un factor importante para los inversores: el mercado ya ha pagado por la estabilidad de los principales bancos, lo que hace que los bancos regionales sean una opción más económica y potencialmente más rentable.

Sin embargo, un importante riesgo político podría obligar a los bancos a reajustar sus políticas de gestión. Los ejecutivos han expresado su preocupación por el límite del 10% en las tasas de interés de las tarjetas de crédito. Advierten que esto tendrá un impacto negativo en la disponibilidad de crédito. Se trata de una amenaza directa para uno de los principales motores de ingresos de los mayores bancos, quienes dependen en gran medida de los préstamos a consumidores. Si se implementa este límite, es probable que los márgenes de interés se reduzcan, lo que podría llevar a una disminución en la emisión de tarjetas de crédito y, por lo tanto, a una reducción en los ingresos. El riesgo es que el mercado no haya tenido en cuenta completamente este posible obstáculo regulatorio, lo que crea una vulnerabilidad que podría provocar una reevaluación en todo el sector.

En resumen, el rally no está completamente incorporado en todos los aspectos. Aunque las grandes bancos han visto sus valoraciones reajustadas para reflejar ganancias récord, la alternativa de los bancos regionales ofrece un punto de entrada más económico, además de un mayor potencial de crecimiento según los analistas. Sin embargo, el camino futuro del sector no está libre de obstáculos. La propuesta de limitación de las tasas de los tarjetas de crédito puede ser un factor que obligue a un nuevo ajuste de las expectativas, si se convierte en ley. Esto recuerda a los inversores que, incluso en un entorno macroeconómico estable, la incertidumbre política sigue siendo un riesgo significativo.

Catalizadores y riesgos: Los “Wild Cards” de 2026

La expectativa de que el mercado bancario mantenga su estabilidad en el año 2026 se enfrenta ahora a una serie de factores impredecibles. El mercado ha tenido en cuenta la posibilidad de que se repitan los beneficios y las ganancias récord del año pasado. Sin embargo, algunos eventos podrían ampliar esa brecha entre las expectativas y la realidad, lo que podría obligar a reajustar las proyecciones o a validar la tesis de la estabilidad del mercado bancario.

La amenaza más directa es el límite del 10% propuesto para las tasas de interés de las tarjetas de crédito. Los ejecutivos de los bancos han expresado sus fuertes preocupaciones, advirtiendo que esto podría tener consecuencias negativas.

Es probable que esta política comprima un importante factor de rendimiento. Si se implementa, esto obligará a todo el sector a realizar una reevaluación completa, lo cual va en contra del crecimiento constante que se esperaba. Se trata de una situación regulatoria negativa, algo que el mercado probablemente no haya tenido en cuenta al momento de establecer sus precios. Esto genera una clara vulnerabilidad para el mercado.

Un riesgo aún mayor es el ralentizado crecimiento económico. El aumento de los préstamos constituye la base fundamental del negocio bancario. Los ejecutivos han señalado que el aumento en todas las categorías de préstamos al consumidor es una señal positiva. Sin embargo, ese impulso es el motor principal para el crecimiento futuro de las ganancias. Si la economía se desacelera y el crecimiento de los préstamos se ralentiza, eso rompería la tendencia de continuidad en el crecimiento. Los analistas esperan que las tendencias se repitan, pero cualquier desviación podría considerarse como un cambio significativo en las proyecciones, lo que ejercería presión sobre las acciones que ya han incorporado esa estabilidad en sus precios.

Frente a estos riesgos, la opción alternativa es clara. Las acciones de los bancos regionales se negocian a un precio significativamente más bajo que las de los mayores bancos estadounidenses. Esto representa una alternativa con mayor potencial de crecimiento. Los objetivos de precios consensuados de los analistas indican que existe más espacio para la apreciación de estas empresas, lo que sugiere que el mercado ya ha pagado por la estabilidad de los megabancos. Para los inversores, la opción de invertir en bancos regionales ofrece un punto de entrada más económico, además de mayores retornos, en caso de que el sector en general enfrente obstáculos.

En resumen, el año 2026 estará determinado por estos factores impredecibles. La perspectiva futura del sector depende del crecimiento continuo de los préstamos y de la ausencia de regulaciones disruptivas. Cualquier contratiempo en este aspecto podría obligar a una reconfiguración del mercado. Por otro lado, un panorama económico estable permitiría validar la estabilidad del mercado. La brecha entre las expectativas y la realidad es pequeña, pero son estos factores y riesgos los que decidirán si esa brecha se cerrará o se ampliará aún más.

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Victor Hale

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