El sector eléctrico de Bangladesh se encuentra en peligro, ya que los moratones de 460 mil millones de taka amenazan con provocar cortes de energía durante el verano.

Generado por agente de IAMarcus LeeRevisado porAInvest News Editorial Team
domingo, 8 de marzo de 2026, 11:58 pm ET5 min de lectura

La crisis energética de Bangladesh es un ejemplo típico de shocks en el suministro de bienes básicos que afectan a una economía en desarrollo, cuya dependencia de las importaciones es muy alta. El factor inmediato que causó esta crisis fue la grave escasez de combustible y gas. Pero la vulnerabilidad estructural del país es real. El sector eléctrico del país se encuentra en una situación difícil, ya que hay muchas facturas sin pago, y las deudas de las centrales eléctricas están alcanzando niveles críticos.460 mil millones de rupiasEsta presión financiera está paralizando la generación de energía, ya que los propietarios de las plantas privadas afirman que no pueden comprar combustible sin resolver estas deudas. Esto genera preocupaciones de que haya una reducción significativa en la producción de energía este verano.

Esta vulnerabilidad se ve exacerbada por la dependencia casi total del país con respecto a las energías importadas. Bangladesh depende de las importaciones para obtener los recursos necesarios para su funcionamiento.El 95 por ciento de sus necesidades energéticasEsto hace que el país sea extremadamente vulnerable a los impactos del mercado mundial. El conflicto en Oriente Medio ha interrumpido estas cadenas de suministro críticas, lo que ha provocado compras desesperadas por parte de los ciudadanos. La semana pasada, el gobierno tuvo que imponer limitaciones diarias en la venta de combustible. El país se vio obligado a comprar gas natural licuado en el mercado al contado, a precios muy elevados, para poder cubrir las necesidades de suministro.

La crisis está poniendo a prueba la resiliencia económica en un momento de aumento de la demanda de electricidad. La utilización de electricidad ya superó los 12,000 megavatios en febrero, cuando terminó el invierno. Los funcionarios prevén que la demanda durante el verano podría alcanzar los 18,500 megavatios. Este aumento en la demanda, combinado con la escasez de combustible importado, ha obligado a tomar medidas drásticas para reducir los costos. El gobierno ha cerrado todas las universidades antes de tiempo, con el objetivo de conservar electricidad y combustible. Esta medida destaca la gravedad de la situación en la red eléctrica.

En resumen, se trata de un shock causado por factores relacionados con los bienes de consumo, combinado con una infraestructura financiera y física frágil. La gran dependencia en las importaciones significa que los aumentos de precios a nivel mundial y las interrupciones en el suministro se transmiten directamente a los costos y disponibilidad de la energía en el país. Al mismo tiempo, el déficit en los ingresos de las empresas de servicios públicos, debido a años de pagos incumplidos y a una estructura de precios que hace que la venta de electricidad sea sin beneficios, ha erosionado la capacidad del sistema para responder a estas situaciones. Esta combinación de shocks externos y debilidades internas es lo que hace que la crisis actual sea tan grave para Bangladesh.

El impacto económico: crecimiento, inflación y presión sectorial

La crisis energética ya no es solo un problema relacionado con las centrales eléctricas. Está influyendo activamente en la trayectoria económica de Bangladesh. La presión más inmediata se debe a la inflación, que ha aumentado rápidamente.8.58% en eneroEsto representa un tercer aumento mensual consecutivo. El motivo principal de este incremento es el aumento de los precios de los alimentos, que han subido un 8.29%. Los hogares se están preparando para el Ramadán. La conexión entre esto y los costos de energía es directa: los altos costos del combustible y gas hacen que los gastos de transporte y producción aumenten en toda la economía, lo cual a su vez afecta los precios al consumidor. Esto crea una situación difícil para los presupuestos de los hogares, en un momento en que la demanda está aumentando.

La crisis afecta de manera directa a la industria. Las fábricas pierden productividad debido a las interrupciones en el suministro de energía y al aumento de los precios del gas. Según los informes, algunos fabricantes pierden hasta 100 horas de trabajo al mes debido a estos problemas energéticos. Para un país en el que el sector industrial representa el 37.65% del PIB, esto constituye un gran obstáculo para la producción y la competitividad. El costo de hacer negocios también está aumentando, lo que amenaza los ingresos por exportaciones y los planes de inversión.

Este caos operativo está afectando negativamente las perspectivas de crecimiento. La previsión oficial del gobierno para el año fiscal 2026 es de un 4.9%. Sin embargo, este objetivo enfrenta un alto riesgo de retroceso, debido a la inestabilidad del sector energético. El FMI ya ha señalado que se espera que el crecimiento vuelva a ser del 4.7% en el año fiscal 2026. Pero advierte que esta recuperación podría verse amenazada por diversos factores.Riesgos significativos de desventajasEstos riesgos se deben a los retrasos en la implementación de reformas fiscales y financieras significativas. La crisis energética es una de las principales causas de estos riesgos, ya que representa un obstáculo constante para los sectores manufacturero y de servicios, que son fundamentales para el crecimiento económico.

En resumen, se trata de un ciclo vicioso que se está instalando. La escasez de energía está fomentando la inflación, lo cual erosiona el poder adquisitivo y la confianza de los consumidores. Al mismo tiempo, esto reduce directamente la producción industrial, amenazando así el motor de crecimiento económico. Esta combinación de factores hace que el objetivo del gobierno, de un 4.9%, parezca cada vez más inalcanzable. Solo con medidas políticas rápidas se podrá romper este ciclo.

Respuestas políticas y el desafío estructural

Las medidas de emergencia tomadas por el gobierno son una clara manifestación de la gravedad de la crisis. Pero también destacan un dilema político profundo. La decisión de cerrar todas las universidades ya desde el 9 de marzo es un paso drástico para ahorrar energía y combustible.Está relacionado con el conflicto en Oriente Medio.Los funcionarios estiman que esto permitirá ahorrar una cantidad significativa de energía, al reducir el alto consumo de las instalaciones del campus y al disminuir los residuos de combustible relacionados con el tráfico. Este medido, junto con la interrupción de la producción de fertilizantes y la imposición de limitaciones en las ventas diarias de combustible, constituye una medida de austeridad destinada a ganar tiempo. Sin embargo, tales medidas son solo soluciones temporales para un sistema que ya está bajo presión estructural.

Esta presión inmediata se ve agravada por una obligación fiscal a más largo plazo. La nueva política fiscal del gobierno…Facilidad de crédito del FMI de 5.5 mil millones de dólares estadounidensesSe trata de una solución que incluye la necesidad de reducir la carga de subsidios que recibe el sector energético. El FMI ya ha señalado que el crecimiento económico enfrenta dificultades.Riesgos significativos de desventajasLas demoras en la implementación de las reformas fiscales constituyen un obstáculo importante para el logro de este objetivo. La crisis energética plantea directamente desafíos a este objetivo. Es necesario resolver esos problemas de manera urgente.460 mil millones de takaEl suministro de energía a las centrales eléctricas es una necesidad fiscal para evitar cortes en el suministro de electricidad. Pero, al mismo tiempo, esto fomenta un sistema que vende electricidad a bajo costo, lo que perpetúa el problema de los subsidios. El gobierno debe ahora manejar esta situación de manera adecuada: proporcionar liquidez de emergencia para mantener el suministro de electricidad, sin que esto resulte en la perpetuación de las ineficiencias que el FMI quiere corregir.

La crisis, por lo tanto, resuelve la tensión que existe entre la supervivencia inmediata y la seguridad a largo plazo. Los medidas drásticas de conservación son necesarias para estabilizar el sistema en el corto plazo, pero no pueden abordar la causa raíz del problema: la dependencia casi total de las importaciones y la estructura financiera frágil. El compromiso del gobierno de expandir la capacidad de generación de energía renovable al 20% para el año 2030 requiere un aumento masivo de las inversiones. Sin embargo, la presión fiscal actual y la atención política dirigida hacia la gestión de la crisis podrían distraer la atención y los recursos necesarios para este proyecto a largo plazo. La dilemática política es clara: satisfacer las necesidades energéticas actuales con medidas de emergencia, mientras se sientan las bases para un sistema más resistente, todo esto dentro de un marco fiscal muy restringido.

Catalizadores y riesgos: Lo que hay que tener en cuenta al redactar la tesis

La situación económica de Bangladesh depende de varios acontecimientos críticos que determinarán si la crisis actual se controlará o si se intensificará, lo que podría llevar a una recesión prolongada. El factor que está en juego es claro: la capacidad del gobierno para superar esta situación.460 mil millones de takaLas plantas de energía siguen con saldos negativos antes del verano. Sin esta inyección de liquidez, los generadores privados no tendrán suficiente combustible para satisfacer la demanda máxima prevista, que es de 18,500 megavatios. Por lo tanto, es casi inevitable que se produzca una reducción generalizada en el consumo de energía. No se trata simplemente de un problema técnico relacionado con la red eléctrica; se trata también de una prueba directa de la determinación del nuevo gobierno para estabilizar el sector eléctrico y garantizar que la electricidad siga siendo disponible para el público y la industria.

Sin embargo, el riesgo principal es que este choque energético pueda generar una espiral económica más amplia. La racionamiento de energía y los altos costos del combustible ya están contribuyendo al aumento de la inflación.8.58% en eneroSi estas presiones continúan durante el verano, podrían desencadenar una espiral de aumentos de precios y salarios. Los trabajadores exigen salarios más altos para compensar los aumentos en los costos de vida. Esto, a su vez, aumenta los gastos de producción de las empresas, lo que lleva a más aumentos de precios. El FMI ya ha advertido que el crecimiento económico enfrenta riesgos importantes.Riesgos significativos de desventajasLos retrasos en la implementación de las políticas monetarias, junto con una inflación descontrolada que supere el objetivo previsto del 6,0% para el año fiscal 2026, podrían ser un factor importante que contribuiría a este deterioro. Esto socavaría la credibilidad del banco central, reduciría el poder adquisitivo de los hogares y, probablemente, obligaría al gobierno a destinar recursos escasos a subsidios, lo que agravaría aún más la situación fiscal.

Mirando más allá de la crisis inmediata, la tesis a medio plazo depende de cambios en las políticas estructurales. Los recién elegidos…Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP)El gobierno ha anunciado planes para aumentar la capacidad de refinación de petróleo y promover la exploración en las áreas petrolíferas, con el objetivo de reducir la dependencia de las importaciones. Se trata de una solución necesaria y a largo plazo para superar la vulnerabilidad que genera el actual shock en el suministro de energía. Sin embargo, su implementación está a años de distancia. La atención inmediata del gobierno se centrará en medidas de emergencia y en el pago de las deudas, lo cual podría retrasar los proyectos que requieren mucho capital para construir una refinería. Lo importante es si el BNP puede convertir sus promesas en planes concretos y financiados para garantizar la seguridad energética, incluso mientras enfrenta esta crisis urgente.

En resumen, se trata de una carrera contra el tiempo. El gobierno debe pagar las deudas relacionadas con la planta de energía, para evitar un apagón en verano, lo cual sería un desastre político y económico. Al mismo tiempo, debe manejar los efectos inflacionarios derivados de la crisis, para evitar que se produzca una espiral de aumento de salarios y precios, lo cual podría frenar el crecimiento económico. El éxito de la estrategia energética a largo plazo del BNP se juzgará no por sus promesas, sino por su capacidad para construir un sistema más resistente, mientras todavía hay luz al frente.

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios