El objetivo de Baird es 78 dólares. ¿Es el AI Catalyst de JFrog una opción de precios inadecuados?
El catalizador específico es evidente. El 8 de febrero, el analista de Baird, Shrenik Kothari, aumentó la recomendación de precios para JFrog.De 70 a 78Reafirmó su opinión positiva sobre la empresa. Su argumento se basaba en el fuerte potencial de crecimiento de la compañía y en las directrices conservadoras aplicadas por el equipo directivo. Un punto clave era que las expectativas de Wall Street eran moderadas. Indicó que las proyecciones actuales indicaban un crecimiento de los ingresos en torno a los doce años, mientras que el crecimiento de los costos sería de entre 20% y 30%.
Sin embargo, la reacción del mercado fue bastante moderada. Esto ocurrió después de que las cuentas financieras de JFrog dieran un resultado positivo; las acciones de JFrog solo aumentaron en términos relativos.2.51% en las operaciones fuera de horario de trabajo.Siguiendo su informe del cuarto trimestre, ese movimiento poco significativo indica que la situación era algo esperada por todos. Además, el nuevo objetivo de precios no generó ningún tipo de reacción positiva por parte de los mercados.
Esto plantea la cuestión táctica fundamental: el objetivo de 78 dólares establecido por Baird implica un importante potencial de aumento de precios en comparación con el precio actual del activo. Este aumento de precios depende de la demanda impulsada por la inteligencia artificial. La opinión del analista es que el uso del activo sigue superando las expectativas, y las perspectivas de la dirección no reflejan completamente el potencial de crecimiento que se puede lograr gracias al exceso de uso, a las migraciones hacia el cloud y a la creciente demanda relacionada con la inteligencia artificial. La pregunta es si esto representa una subvaluación del activo, es decir, un desequilibrio entre la perspectiva de Baird sobre la inteligencia artificial y la opinión general en Wall Street.
Los mecanismos: la inteligencia artificial, los excesos en el uso y el “motor financiero”

El núcleo de la tesis de Baird es un ciclo de retroalimentación simple pero efectivo. El desarrollo de la IA genera directamente más código de software, el cual debe ser compilado en archivos binarios que puedan ser leídos por las máquinas. La plataforma de JFrog es el herramienta central para gestionar esta cadena de suministro de software. Como señaló Bank of America…El aumento en la adopción de la inteligencia artificial genera más datos binarios, lo cual beneficia directamente a la empresa.Esto crea un mecanismo de generación de ingresos que se basa en el uso directo de los productos o servicios ofrecidos.
Las mecánicas financieras son claras. El modelo de JFrog se basa en el consumo: los clientes pagan según la cantidad de datos que gestionan. Las directrices de gestión para el año fiscal 2026 indican que…Crecimiento del 17.5% en los ingresos a medida.Baird sostiene que esta perspectiva conservadora no refleja completamente las posibles ventajas que se pueden obtener cuando los clientes superan sus compromisos mínimos de uso. Con los ingresos provenientes del cloud creciendo en un 50% año tras año en el tercer trimestre de 2025, es evidente que la plataforma está experimentando un aumento significativo en su actividad. Si el desarrollo impulsado por la IA continúa contribuyendo a este aumento en el uso, la empresa podría superar constantemente sus propias expectativas, lo que permitiría una expansión significativa.
El riesgo es que el mercado comience a considerar JFrog como una herramienta puramente relacionada con la inteligencia artificial. Esto hará que se ignore su fuerte posición en el campo de la seguridad informática y su capacidad para atraer clientes empresariales. En ese caso, cualquier contratiempo en el ciclo de crecimiento de la inteligencia artificial podría afectar negativamente al precio de las acciones, ya que la valoración de la empresa se volvería más especulativa. Se trata, en resumen, de una carrera entre los beneficios derivados del uso de esta tecnología y el potencial de distracción causado por las noticias relacionadas con ella.
El ajuste: La brecha de valoración y las métricas clave
El objetivo de 78 dólares establecido por Baird implica una clara brecha en la valoración del precio de las acciones. A los niveles actuales, las acciones se cotizan a un multiplicador que no refleja completamente el potencial de crecimiento que Baird prevé para estas acciones debido al uso de tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial. La situación depende de si el mercado finalmente tomará en cuenta ese potencial, o si esa brecha representa una subvaluación que podría ser corregida.
La solidez financiera constituye una base sólida para esta inversión. La empresa…Las obligaciones de desempeño restantes aumentaron un 40% en comparación con el año anterior, hasta alcanzar los 566 millones de dólares.A finales del año, esa es una señal clara de que las perspectivas de ingresos en el futuro son buenas. Además, con un porcentaje de retención de ingresos del 119%, se puede deducir que los clientes no solo continúan utilizando nuestros productos, sino que también lo hacen en mayor medida. Este es el motor que, según Baird, permitirá que haya resultados positivos en el futuro.
Sin embargo, las métricas relacionadas con la salud del cliente revelan una imagen más compleja. Aunque el índice de retención neta del 119% es excelente, el índice de retención bruta del 97% sugiere que está ocurriendo cierta pérdida de clientes. Este es un signo clásico de que la empresa está cambiando su estrategia, abandonando a los clientes de menor valor y bajo costo, para concentrarse en los negocios más importantes. La pérdida de clientes es intencionada; se trata de un compromiso para obtener un mayor valor a largo plazo y contratos más duraderos. Lo importante es si la expansión hacia nuevos clientes puede compensar completamente esta pérdida de clientes. Y parece que eso es posible, ya que el índice neto indica que sí lo es.
En resumen, las acciones están cotizadas para una ejecución constante, pero no para un aumento significativo en el uso de las mismas. Los indicadores de crecimiento y expansión del RPO proporcionan un margen de maniobra, mientras que la tasa de abandono confirma que se está llevando a cabo un cambio estratégico. El catalizador proporcionado por la IA podría acelerar el uso de las acciones, pero la brecha en la valoración supone que, con el tiempo, el mercado reconocerá ese hecho. Por ahora, la estrategia consiste en apostar en ese reconocimiento.
Catalizadores y riesgos: Lo que impulsa a las acciones en la próxima dirección
La trayectoria a corto plazo de las acciones de JFrog está determinada por dos caminos claros: la ejecución de los planes según las directrices conservadoras y las señales tangibles de uso de tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial. El principal catalizador es el informe trimestral de la empresa. La dirección de la empresa ha establecido un objetivo claro para el futuro de la empresa.La estimación de ingresos para el año 2026 es de entre 146 millones y 148 millones de dólares.Superar este rango indicaría que el motor de generación de datos está funcionando correctamente, lo cual respaldaría la tesis de Baird de que las proyecciones actuales son demasiado bajas. El mercado observará atentamente el crecimiento de los ingresos relacionados con la computación en la nube, ya que este es un indicador importante. Una aceleración superior al 42% en comparación con el año anterior sería una señal clara de que los binarios generados por la IA están dando resultados positivos, lo cual es clave para el aumento de los ingresos.
Por otro lado, el principal riesgo es una desaceleración en los gastos en software empresarial. El segmento de servicios en la nube, que actualmente representa el 45% de los ingresos totales de la empresa, es el más vulnerable a esta presión. Si los presupuestos de TI se reducen, incluso un ligero retraso en las nuevas migraciones hacia servicios en la nube o una pausa en los grandes proyectos empresariales podría afectar negativamente la trayectoria de crecimiento de la empresa. Esto contradiría directamente la perspectiva positiva sobre la situación actual y probablemente causaría presiones sobre el precio de las acciones, especialmente si esto lleva a una mala predicción respecto a los objetivos anuales planteados por la empresa.
La situación actual constituye una prueba directa de la teoría sobre la inteligencia artificial. El próximo informe de resultados proporcionará los primeros datos concretos sobre si existe un exceso en el uso de la tecnología. Por ahora, la acción está entre el objetivo de los analistas optimistas y la opinión cautelosa de Wall Street. Los próximos trimestres determinarán si esta brecha es simplemente un error en la valoración o si realmente hay necesidad de reajustar los valores de la empresa.

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