Una evaluación de AWS sobre los centros de datos orbitales: ¿Se trata de un giro estratégico o simplemente de una oportunidad perdida?

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porAInvest News Editorial Team
martes, 3 de febrero de 2026, 6:01 pm ET5 min de lectura
AMZN--

La idea es interesante: transferir las cargas de procesamiento más intensas del planeta al espacio vacío, libre de las limitaciones terrestres. Pero para Amazon Web Services, ese futuro sigue siendo algo lejano. La evaluación reciente del CEO Matt Garman nos muestra cómo esta situación es una realidad muy distante. Él afirmó que los centros de datos basados en el espacio son…“Muy lejos” de convertirse en una realidad.Se señala la falta fundamental de capacidad de lanzamiento, así como el costo “muy elevado” para transportar cargas útiles al espacio. En otras palabras, la curva de adopción de los centros de datos orbitales todavía está en sus inicios; probablemente, el primer punto de inflexión esté a décadas de distancia.

Los números revelan una desproporción de poder asombrosa, lo cual destaca la gran brecha tecnológica que existe entre las diferentes naciones. La Estación Espacial Internacional, un verdadero maravilla de la ingeniería, tiene una capacidad eléctrica total de aproximadamente…215 kilovatiosDespués de las recientes actualizaciones, esa cantidad de energía es miles de veces menor que el presupuesto energético de un único centro de datos moderno para la inteligencia artificial. Para comparar, la capacidad de xAI de Elon Musk ya es de 200 megavatios en su sitio Colossus 2, en Memphis. No se trata simplemente de una diferencia en escala; se trata de una diferencia en ordenes de magnitud. El crecimiento exponencial de la inteligencia artificial acelera la demanda de recursos computacionales a un ritmo que las infraestructuras terrestres, a pesar de sus desafíos, no pueden igualar en el corto plazo.

La investigación realizada por la Universidad de Arizona sugiere que podría surgir un punto de inflexión en el futuro, con la posibilidad de que los centros de datos espaciales se vuelvan comerciales.Podría surgir en los próximos 10-15 años.Esa cronología considera que el procesamiento de datos en órbita es una solución teórica a largo plazo, y no una opción estratégica a corto plazo. Para AWS, la decisión de dar prioridad a la escalabilidad en tierra representa una adaptación pragmática a la curva S actual. La empresa apuesta por el hecho de que los próximos cinco o diez años estarán marcados por la constante expansión de los centros de datos terrestres, con el objetivo de satisfacer las demandas de la inteligencia artificial. En esta carrera, la infraestructura y la experiencia existentes de AWS le permitirán tener una ventaja considerable.

El Punto de Inclinación Terrestre

La tesis de inversión a corto plazo para la infraestructura en la nube se basa en una única fuerza que crece constantemente: el consumo de energía. El crecimiento exponencial de la inteligencia artificial no solo genera una mayor demanda de procesamiento de datos, sino que también provoca un aumento paralelo en el consumo de electricidad. Esto colide con los límites físicos del sistema eléctrico. Los datos muestran que el mercado está en una fase de cambio drástico. La última estimación de BloombergNEF indica que la demanda de electricidad en los centros de datos a nivel mundial podría alcanzar…106 gigavatios para el año 2035Un aumento asombroso del 36%, en comparación con los siete meses anteriores. Esto no es un aumento gradual; se trata de una tendencia que va en aumento constante.

El núcleo del problema radica en el propio servidor. Mientras que el proceso de enfriamiento y otras infraestructuras consumen energía,Solo los servidores representan aproximadamente el 60% de la demanda de electricidad de un centro de datos.A medida que los modelos de IA se vuelven más complejos, requieren de GPU y aceleradores mucho más poderosos y que consuman más energía. Esto contribuye directamente a este aumento en la demanda. Esta demanda no es algo abstracto; se está materializando en proyectos concretos. De hecho, casi una cuarta parte de los 150 nuevos proyectos de centros de datos que se incorporaron al registro el año pasado tenían una capacidad superior a los 500 megavatios. La escala es enorme, y el tiempo necesario para lograr esto también se reduce drásticamente.

Este auge ya está afectando la realidad de las redes eléctricas. En los principales mercados de energía de Estados Unidos, el equilibrio está cambiando. Según las previsiones de BNEF, para el año 2030, la capacidad de los centros de datos en la región PJM podría alcanzar los 31 gigavatios, lo cual sería casi igual a los 28.7 gigavatios de nueva generación que espera la Administración de Información Energética para ese mismo período. En Texas, los márgenes de reserva podrían caer por debajo de un nivel peligroso después de 2028. Lo que esto significa es que las redes eléctricas se están convirtiendo en un punto de estrangulamiento, y no en una fuente ilimitada de energía. Esto representa un punto crítico para el sector energético y para empresas como AWS, que deben asegurarse de tener suficiente energía para poder operar.

En resumen, el próximo cambio paradigmático en el campo de la informática está ocurriendo sobre la Tierra, y no en órbita. La adopción exponencial de la IA está obligando a que se construyan e inviertan infraestructuras energéticas terrestres a una velocidad sin precedentes. Para los inversores, la situación es simple: los ganadores serán aquellos que puedan superar esta limitación energética, ya sea a través de la generación directa de energía, elecciones estratégicas en cuanto a ubicaciones, o alianzas que garanticen el suministro de energía. El sueño de estar en órbita sigue siendo algo lejano; el punto de inflexión terrestre está aquí, y está definido por las unidades de potencia utilizada para generar energía.

El giro estratégico de AWS: Unir la Tierra y el Espacio

Aunque los centros de datos en órbita todavía están lejos de alcanzar su pleno potencial, AWS está llevando a cabo una jugada estratégica importante. La empresa está convirtiendo el rechazo a la utilización de computación en el espacio en un claro “sí”, es decir, en una infraestructura esencial para toda la economía espacial. Este cambio aprovecha su dominio existente para obtener una ventaja competitiva en la economía de datos espaciales, con márgenes altos y ventajas de ser el primero en introducir este tipo de servicios.

La evidencia ya se ha perdido. En enero de 2025, AWS proporcionó el eje de computación en la nube necesario para las actividades históricas de Blue Origin.Primer vuelo espacial tripuladoEsta alianza permite el funcionamiento de todo tipo de procesos, desde simulaciones previas al lanzamiento hasta la telemetría en tiempo real y el control de las misiones. Esto demuestra el papel crucial que juega AWS como un proveedor de servicios esenciales para las misiones espaciales. No se trata de un proyecto de nicho; se trata de una alianza fundamental para una empresa que busca establecer una presencia humana en la Luna. AWS no es simplemente un proveedor de servicios; es el sistema operativo necesario para la exploración espacial de próxima generación.

Este posicionamiento está liderado por un exgeneral de la Fuerza Espacial, Clint Crosier. Él es el encargado de dirigir el departamento de aeronáutica y satélites de AWS. Su misión es clara:Datos de bridge para las industrias espaciales y los gobiernosCon una carrera de 33 años en la Fuerza Aérea y la Fuerza Espacial de los Estados Unidos, Crosier cuenta con una gran credibilidad institucional. Su objetivo es llevar las capacidades del cloud directamente hasta los límites del espacio, permitiendo así el procesamiento de datos en tiempo real y el análisis basado en IA, lo cual será crucial para las misiones futuras.

En resumen, se trata de un cambio significativo en la forma en que se captura el valor. En lugar de apostar por el crecimiento exponencial de los servidores basados en el espacio –un proyecto que se ve dificultado por las limitaciones en cuanto a capacidad de lanzamiento y costos–, AWS apuesta por el crecimiento exponencial de los datos obtenidos desde el espacio. Cada satélite, cada sonda, cada módulo lunar generará enormes cantidades de información que requieren procesamiento, almacenamiento y análisis. Al convertirse en el socio indispensable para la gestión de esta información, AWS obtiene una fuente de ingresos recurrentes con altas márgenes de ganancia. Esto constituye las bases para el próximo paradigma tecnológico: no se trata de lanzar servidores en órbita, sino de conectar la información que se genera con el mundo que está debajo.

Catalizadores, riesgos y lo que hay que observar

La tesis de inversión relacionada con el “pivote espacial” de AWS se basa en unas pocas variables clave que determinarán si este enfoque será exitoso o no en los próximos años. La perspectiva futura está marcada por una tensión entre los avances tecnológicos, que podrían acelerar la adopción de este enfoque, y los obstáculos regulatorios, que podrían dificultar su implementación.

El catalizador principal es una reducción drástica y sostenida en los costos de lanzamiento. Para que los centros de datos en órbita pasen de la etapa conceptual a la fase comercial, las condiciones económicas deben cambiar. El equipo de Suncatcher de Google estima que los costos de lanzamiento tendrían que disminuir a…Menos de 200 dólares por kilogramo para el año 2035.Para que esa visión tenga sentido, sería necesario lograr una mejora de 10 veces en comparación con los niveles actuales. Esto representaría un cambio radical, ya que atacaría directamente la barrera de costos que mencionó el director ejecutivo de AWS. Esto aceleraría el proceso de implementación de proyectos como el de Starcloud, que planea construir una instalación de cinco gigavatios. De este modo, se podría transformar una curva de crecimiento larga y lenta en un camino de adopción más rápido y eficaz.

Sin embargo, el mayor riesgo no es técnico, sino regulatorio y ambiental. A medida que aumenta el número de satélites y plataformas orbitales, también crece la amenaza del desechos espaciales y la congestión orbital. Un artículo titulado “Dirty Bits in Low-Earth Orbit” destaca este problema cada vez más importante, ya que los desechos espaciales podrían representar un obstáculo regulatorio para la implementación de nuevas constelaciones y centros de datos. Además, las emisiones derivadas de los lanzamientos de cohetes, así como el impacto ambiental de una industria espacial a gran escala, son problemas que podrían llevar a requisitos de autorización más estrictos y resistencia por parte de la población. Todo esto agrega fricciones a la expansión de cualquier infraestructura orbital.

Para los inversores, el indicador más importante es el crecimiento del negocio aeroespacial y de satélites de AWS. Esta unidad constituye un indicador directo de la demanda de infraestructura en el sector espacial. Es necesario monitorear la trayectoria de sus ingresos y la profundidad de sus acuerdos de colaboración. El éxito de este negocio es crucial para los inversores.La alianza entre AWS y Blue OriginSu primer vuelo orbital es un caso de estudio importante. Si AWS puede replicar y escalar este modelo con otras entidades que participan en el espacio, eso demostrará la viabilidad comercial de su estrategia de “datos de puente”. El liderazgo del exgeneral de la Fuerza Espacial, Clint Crosier…Se ha centrado en descubrir el potencial económico futuro que existe en el espacio.Será crucial para poder manejar estas relaciones iniciales, que son de gran importancia.

En resumen, la curva de crecimiento del centro de datos orbital sigue siendo lenta. Pero AWS se está preparando para obtener beneficios de este crecimiento exponencial de los datos espaciales, mucho antes de que los propios servidores lleguen al espacio. Los próximos años serán un test para ver si las economías relacionadas con el lanzamiento de estos servicios pueden acelerarse, y si las regulaciones relacionadas con ello pueden superarse. Por ahora, la empresa apuesta por convertirse en el componente clave de la economía espacial, capturando valor mientras la curva de crecimiento del centro de datos orbital continúa su lento ascenso.

author avatar
Eli Grant

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios