Evaluación del riesgo soberano: La investigación de Powell y el futuro de la credibilidad monetaria de los Estados Unidos

Generado por agente de IACyrus ColeRevisado porTianhao Xu
miércoles, 14 de enero de 2026, 9:25 pm ET4 min de lectura

La Reserva Federal no es solo un banco; es un activo estratégico para el dominio financiero mundial de EE. UU. Su credibilidad, construida sobre un precedente de 75 años de independencia, es la piedra angular del estatus de reserva del dólar y la estabilidad de las corrientes de capital globales. Esa credibilidad ahora está bajo un ataque directo.

El riesgo inmediato de soberanía proviene de una acción sin precedentes: el Departamento de Justicia ha abierto una investigación criminal contra el presidente del Federal Reserve Bank, Jerome Powell. La investigación se centra en las declaraciones del presidente sobre los trabajos de renovación del banco, un detalle ampliamente descartado como una excusa. El presidente afirmó de manera pública que la investigación es una consecuencia de su negativa a bajar los tipos de interés bajo presión presidencial, describiendo esto como una amenaza directa a la capacidad de la Fed establecer la política con la base de la evidencia, y no la intimidación. Este no es un asunto rutinario. Es un paso dirigido que erosiona la autonomía operativa que ha tenido la Fed desde el Acuerdo del 1951, que es la piedra angular de la estabilidad de precios al que el mundo ha ido acreditándose.

En resumen, se trata de una crisis de confianza. Para los bancos centrales de todo el mundo, la independencia es un principio inalienable, algo que se forjó en medio de la inflación de la década de 1970. El Fed lideró esa lucha, y su credibilidad ha sido un bien público a nivel mundial. Cuando un presidente de EE. UU. puede, a través del Departamento de Justicia, amenazar al presidente de ese banco con cargos criminales por desacuerdos en cuanto a políticas monetarias, esto introduce una nueva y peligrosa variable en el sistema financiero mundial. El riesgo soberano ya no se refiere solo a la inflación o al crecimiento económico; se trata también del estado de derecho que sustenta la liderazgo financiero de Estados Unidos.

El Premium Geopolítico y la Comodidad del Mercado

La reacción del mercado ante este shock geopolítico es un verdadero ejemplo de desconexión. A pesar de la amenaza sin precedentes para la independencia del Fed, los principales índices bursátiles estadounidenses mostraron una notable resiliencia. Avanzaron el lunes y tuvieron resultados mixtos el martes, sin mostrar signos de la caída drástica que ocurrió en el pasado debido a las crisis políticas. Esta complacencia es, en realidad, el núcleo del riesgo latente.

Los participantes en el mercado parecen considerar que la investigación no es algo importante, lo cual refleja la creencia de que las acciones de la administración tienen motivaciones políticas, pero es poco probable que tengan éxito. Los analistas señalan que los inversores esperan que se adopte una postura similar hacia esta investigación, tal como ocurrió con las amenazas arancelarias del Gobierno de EE. UU., las cuales posteriormente fueron retiradas. La lógica es simple: la investigación parece centrarse en testimonios relacionados con una renovación de oficinas por valor de miles de millones de dólares. Este detalle es considerado como un pretexto. “Hay que darles a estos ‘balones de prueba’ la oportunidad de fracasar”, dijo un estratega, sugiriendo que el mercado espera que la investigación termine sin resultados.

Este desconecto crea una vulnerabilidad peligrosa. La mirada optimista del mercado reposa sobre varias hipótesis que podrían desmoronarse. Primero, la investigación podría escalarse más allá de un pretexto. Segundo, el mandato de Powell termina en mayo, lo cual abre la puerta para una designación presidencial de un sucesor más dócil. Tercero, mientras un comité establece las tasas, la influencia del presidente es decisiva, y una modificación forzada podría dar lugar a un cambio fundamental de política. Lo importante es que el mercado paga un premio geopolítico por la estabilidad, pero ese premio asume que el status quo se mantiene. Si la investigación provoca un cambio de presidente o una capitulación de política, ese premio podría desaparecer de un día para otro, lo cual desencadenaría una crisis de confianza de la que el actual manto de calma no previó.

El riesgo de sucesión y la trayectoria de las pólizas

La amenaza inmediata a la independencia de la Fed se reduce a un cálculo. El mandato del presidente Powell concluye en mayo, y la investigación criminal es un preámbulo directo para una designación de alto riesgo. El presidente Trump ha declarado que tiene

Se refiere a la posibilidad de destituir a Powell antes de esa fecha… Pero ya ha seleccionado a sus sucesores preferidos. En una reciente entrevista, señaló a “los dos Kevin”: el asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, y el exgobernador de la Fed, Kevin Warsh. No se trata de una elección aleatoria. Ambos hombres son conocidos por su apoyo a las opiniones económicas del gobierno, y también por su actitud escéptica hacia cualquier tipo de endurecimiento monetario.

La implicación estratégica es evidente. Se espera que un sucesor elegido de este círculo interno dé un servicio

Esto probablemente signifique una mayor velocidad en las reducciones de tipos de interés, o un tipo de interés final más bajo, en comparación con lo que el mercado actualmente espera, basándose en el enfoque basado en datos de Powell. En una economía global que todavía lucha contra las presiones inflacionarias, tal cambio podría fomentar los precios internos y socavar la credibilidad de la política monetaria de Estados Unidos. Esto indicaría un retroceso fundamental en la independencia del dólar y en la estabilidad financiera, algo que ha caracterizado a Estados Unidos durante décadas.

La estrategia de la agencia se basa en la elegibilidad de los candidatos. El cronograma de la investigación intensifica la prioridad estratégica de este próximo nombramiento. El nuevo presidente no será evaluado solo por su capacidad económica, sino por su capacidad para resistir la presión política desde el primer día. A ellos les heredarán la Fed bajo ataque, con su autonomía operativa ya comprometida. Su primer examen será cómo manejar la próxima decisión de política monetaria del comité, mientras enfrentan a la Casa Blanca que demuestra que puede usar la justicia como arma. El actual alivio de la agencia se basa en que el status quo mantendrá su vigencia hasta mayo. La verdadera amenaza es que el nombramiento mismo sea el catalizador de un cambio de política que el mercado no ha cubierto, convirtiendo un riesgo geopolítico en un error de cálculo costoso.

Catalizadores y puntos de observación para la tesis

La tesis de erosionar la independencia del banco central no es un debate teórico, es un proceso que se desarrolla contra un cronograma claro. Los eventos principales y las métricas para vigilar son los hitos que confirmarán si la presión política se traduce en control operativo.

En primer lugar, es necesario monitorear los progresos de la investigación llevada a cabo por el Departamento de Justicia. El curso que sigue esta investigación es la prueba más directa de las intenciones del gobierno. Ya se han tomado las primeras medidas: se han emitido citaciones y se ha planteado la amenaza de acusaciones penales. La siguiente etapa crítica será determinar si se presentarán cargos formales. Una condena sería un precedente histórico, lo que demostraría que un presidente de una banco central puede ser objeto de acción penal por desacuerdos en materia de políticas monetarias. Eso sería una señal clara de que la independencia del Fed ya no es una realidad legal o política. Por ahora, parece que la mayoría de las personas creen que la investigación terminará sin resultados. Pero la simple existencia de esta amenaza representa un nuevo costo para cualquier futuro presidente del Fed.

Por último, "esperemos que el presidente Trump anuncie oficialmente a su candidato" para ocupar el cargo del presidente de la Reserva Federal. El presidente Trump ya eligió a sus dos candidatos preferidos, los "Kevin". La mera designación será un factor decisivo. El nuevo presidente estará ante el público y opinará sobre la política monetaria en sus primeras sesiones importantes de la comisión. Se espera que el nuevo presidente, en apoyo del gobierno, tome las medidas en favor de la soberanía monetaria.

Esto probablemente implicaría un ritmo más rápido de reducciones de tasas o una tasa terminal más baja que lo que el mercado espera actualmente. La complacencia actual del mercado supone que el status quo se mantendrá hasta mayo. La propia designación podría convertirse en el catalizador de un cambio de política que el mercado no ha tenido en cuenta.

Por último, es necesario analizar los datos sobre la inflación y la volatilidad del mercado de bonos. Estos son los principales indicadores para determinar si la credibilidad de las políticas monetarias está disminuyendo. Si las acciones del nuevo presidente llevan a una desaceleración más rápida de la inflación de lo esperado, esto indicaría una pérdida de la credibilidad del Fed como protector de la estabilidad de precios. La volatilidad del mercado de bonos aumentará, ya que los inversores reevalúen el riesgo de una devaluación de la moneda. La inflación se mantuvo estable en diciembre, lo que puso a prueba al Fed durante la investigación del Departamento de Justicia. Cualquier dato adicional que indique una presión continua podría causar conflicto entre el mandato político del nuevo presidente y la realidad económica, lo que expondría la vulnerabilidad de un banco central politizado.

El factor esencial es que el mercado paga una cuota geopolítica por la estabilidad. Los puntos de vigilancia indicados aquí son los indicadores que determinarán si ese costo es justo o si a punto de quedar desatado.

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Cyrus Cole
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