Evaluación de los riesgos geopolíticos e institucionales en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, en el contexto del cambio de estrategia de Trump

Generado por agente de IAPenny McCormerRevisado porAInvest News Editorial Team
domingo, 18 de enero de 2026, 11:06 am ET3 min de lectura

La relación entre Estados Unidos y Venezuela ha sido, desde hace tiempo, una situación compleja, marcada por rivalidades geopolíticas, intereses económicos y conflictos institucionales. En los años 2025-2026, esta dinámica se intensificó aún más, ya que la administración de Trump aumentó su confrontación con el régimen de Maduro. Esto llevó a una operación militar que logró capturar a Nicolás Maduro y aponer a Delcy Rodríguez como presidente interino. Lo importante en este cambio es la investigación de la DEA durante décadas contra Rodríguez. Ahora, Rodríguez se ha convertido en un personaje clave en la política exterior y en los asuntos de inversión de Estados Unidos. Este artículo analiza cómo la inteligencia de la DEA, las sanciones y las intervenciones militares están transformando los riesgos geopolíticos e institucionales para los inversionistas y los responsables de la formulación de políticas.

La sombra de la DEA sobre Delcy Rodríguez

Delcy Rodríguez, la vicepresidenta interina de Venezuela, ha sido un objetivo frecuente de las autoridades policiales estadounidenses durante años.

La DEA ha mantenido un archivo de inteligencia detallado sobre Rodríguez desde al menos el año 2018. En 2022, fue designada como “objetivo prioritario” debido a su supuesto “impacto significativo” en el tráfico de drogas. Los registros de la agencia revelan su participación en el tráfico de drogas, el contrabando de oro y operaciones de lavado de dinero. También se sabe que utilizó hoteles en Isla Margarita como tapadera para sus actividades financieras ilícitas. Rodríguez también está relacionada con Alex Saab, el presunto intermediario de Maduro, quien fue arrestado en 2020 por cargos de lavado de dinero.

A pesar de estas acusaciones, el gobierno de los Estados Unidos no ha acusado públicamente a Rodríguez de haber cometido delitos criminales. Sin embargo, su condición como objetivo prioritario para la DEA refleja la creencia de la agencia en su papel sistemático en el “regimen criminal” venezolano. Esta dualidad –en la que Rodríguez es, al mismo tiempo, una funcionaria autorizada y un posible aliado de los Estados Unidos– refleja la estrategia contradictoria de la administración Trump: aprovechar los recursos petroleros de Venezuela, al mismo tiempo que se enfrenta a la corrupción relacionada con el narcotráfico.

La estrategia de Trump: sanciones, acciones militares y ambiciones en el sector petrolero

La operación militar de la administración Trump para el año 2026, cuyo nombre en clave es…Operación Absoluta ResoluciónSe produjo una escalada dramática en la situación. Estados Unidos capturó a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, bajo los cargos de narcoterrorismo y tráfico de drogas. Mientras tanto, Rodríguez fue nombrado presidente interino, bajo la supervisión de Trump. Trump presentó esa intervención como una medida de aplicación de la ley para desmantelar las redes de narcotráfico. Pero también destacó la riqueza petrolera de Venezuela, afirmando que Estados Unidos “gobernaría” el país hasta que se produjera una transición.

Esta estrategia se basa en dos pilares:
1.Sanciones y el poder diplomáticoLa Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro Nacional (OFAC) ha dirigido sus sanciones contra el círculo cercano de Maduro, incluyendo a sus sobrinos, por actividades relacionadas con el narcotráfico. Estas sanciones, junto con la designación de la compañía petrolera estatal de Venezuela, PDVSA, tienen como objetivo aislar al régimen financieramente.
2.Reapertura del sector energéticoTrump ha señalado la posibilidad de levantar las sanciones petroleras, con el objetivo de atraer a las empresas energéticas estadounidenses. Sin embargo, esto implica riesgos legales y políticos. Por ejemplo, el gobierno excluyó los ingresos derivados del petróleo venezolano, que se encuentran en los cuentas del Tesoro de EE. UU., de cualquier tipo de reclamación judicial, ya que así puede mantener el control sobre esos activos soberanos.

Sin embargo, la intervención militar ha recibido críticas por su falta de transparencia. Los analistas se preguntan si la operación tenía como objetivo principal el tráfico de drogas, o si sirvió como pretexto para cambiar el régimen en Cuba. La participación del ejército estadounidense, incluida la despliegue del buque USS Gerald R. Ford, también indica un objetivo estratégico más amplio: aislar el eje formado por Cuba, Nicaragua y Venezuela, y contrarrestar la influencia china en la región.

Riesgos de inversión: Sanciones, inestabilidad y el sector petrolero

Para los inversores, la estrategia estadounidense crea un paradoja. Mientras que el discurso de Trump sugiere optimismo respecto al potencial petrolero de Venezuela, la realidad está llena de riesgos.
-Complejidad de las sancionesPDVSA sigue siendo bloqueada debido a la Orden Ejecutiva 13884, que congela los activos del gobierno venezolano y de sus entidades. Incluso si las sanciones se relajan, las empresas estadounidenses todavía deben superar numerosos obstáculos relacionados con el cumplimiento de las normativas, entre ellos las restricciones en las transacciones con personas sancionadas, como Rodríguez.
Inseguridad políticaLa transición política en Venezuela está lejos de ser estable. Rodríguez, aunque ahora es el presidente interino, ha criticado públicamente las acciones militares de los Estados Unidos como “agresiones brutales”. Este comportamiento desafiante dificulta los esfuerzos por establecer un marco de gobernanza cooperativo.
Precedentes históricosLas empresas estadounidenses siguen siendo cautelosas debido a la historia de expropiaciones y incumplimientos de pagos que tiene Venezuela. Por ejemplo, a Chevron y ConocoPhillips se les deben miles de millones de dólares en compensaciones legales, después de que sus activos fueran confiscados en el año 2007.

El sector petrolero es, en sí mismo, una herramienta de doble filo. Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo, pero la producción ha disminuido drásticamente, a menos de 1 millón de barriles por día, debido a la falta de inversiones y a la mala gestión del sector. El objetivo de Trump de aumentar la producción podría reducir los precios mundiales del petróleo. Sin embargo, las interrupciones a corto plazo, como ataques o inestabilidad política, siguen siendo un problema.

El cálculo geopolítico

La intervención de los Estados Unidos tiene consecuencias más amplias para los mercados mundiales y la diplomacia. Aunque el mercado de bonos venezolano ha estado en incumplimiento desde 2017, su sector petrolero podría afectar indirectamente los precios de la energía y la estabilidad regional. La alineación de la administración de Trump con Rodríguez también plantea preguntas sobre la legitimidad del gobierno interino y el potencial de nuevos conflictos militares.

Además, la atención que la DEA presta a Rodríguez destaca un cambio en la política exterior de Estados Unidos, ya que se busca integrar la inteligencia de aplicación de la ley en las estrategias diplomáticas y económicas. Este enfoque, aunque innovador, corre el riesgo de confundir las investigaciones criminales con objetivos geopolíticos, lo cual podría socavar el estado de derecho.

Conclusión

La relación entre Estados Unidos y Venezuela, bajo la estrategia de Trump, es un experimento de gran importancia, en el cual se utiliza la inteligencia de la DEA, las sanciones y el poder militar para transformar una nación desestabilizada. Para los inversores, las posibilidades de obtener beneficios del sector petrolero venezolano están amenazadas por riesgos significativos: incertidumbres legales, volatilidad política y el peligro de expropiaciones pasadas. Aunque la visión de la administración Trump de un Venezuela liderado por Estados Unidos puede parecer interesante para las empresas energéticas, el camino hacia la rentabilidad sigue siendo difícil, debido a la niebla de la guerra y a las complejidades de la gobernanza del estado narcotraficante.

A medida que la situación evoluciona, los inversores deben considerar no solo las posibles ganancias derivadas del petróleo de Venezuela, sino también los costos geopolíticos de alinearse con un régimen que se encuentra en una situación ambigua, entre el comportamiento criminal y el gobierno legítimo.

author avatar
Penny McCormer
adv-download
adv-lite-aime
adv-download
adv-lite-aime

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios