Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Los Estados Unidos anunciaron oficialmente su retirada de la Organización Mundial de la Salud la semana pasada. Este acto creó un vacío de poder en el ámbito de la gobernanza mundial en materia de salud. La decisión se basa en…La insatisfacción del presidente con la forma en que la OMS maneja la pandemiaY su percepción de sesgo político es, en realidad, una aplicación directa de las políticas del gobierno.“Estrategia global de salud ‘América Primero’”.Esta estrategia prioriza los acuerdos bilaterales en lugar de las instituciones multilaterales. La OMS se presenta como una plataforma deficiente para los intereses de Estados Unidos. La retirada, que requiere un año de aviso previo, tendrá lugar el 22 de enero de 2026. Como resultado, la organización quedará en un estado de incertidumbre tanto financiera como estratégica.
En este vacío, China ha actuado rápidamente para ejercer su influencia. El país ha comprometido…500 millones de dólares en un período de cinco años.Para la OMS, este compromiso posiciona a Pekín como el principal donante del grupo. No se trata simplemente de una iniciativa financiera; es una jugada estratégica para expandir su presencia global, en el contexto del retiro de Washington. Como señala un análisis, China…Se ha decidido que este país sustituya a los Estados Unidos como el principal donante del grupo.Aprovechando directamente la salida de Estados Unidos, se logra obtener un lugar en el proceso de toma de decisiones relacionadas con la salud mundial.
Visto desde una perspectiva geopolítica, la OMS es un recurso estratégico en un orden mundial en constante cambio. Su autoridad y su financiamiento son ahora objeto de disputa. La retirada de los Estados Unidos, motivada por consideraciones soberanas y el deseo de redefinir la cooperación internacional, ha dado una ventaja significativa a una potencia rival. Las consecuencias inmediatas son una crisis financiera para la OMS, pero las consecuencias a largo plazo son una reconfiguración del poder de esta organización. La OMS, que una vez fue un instrumento clave del poder “blando” estadounidense, ahora se convierte en un campo de batalla donde las reglas de acción están siendo reescritas por intereses nacionales competidores.
La salida de los Estados Unidos ha provocado una crisis financiera inmediata y grave para la Organización Mundial de la Salud. Los Estados Unidos le deben al organismo mundial una gran suma de dinero.260 millones en honorarios para los años 2024 y 2025.Se trata de una deuda que no ha sido pagada, a pesar de que existe una obligación legal clara para ello. Esta deuda impagada es consecuencia directa de la retirada de los fondos, algo que se anunció el año pasado. El impacto financiero se ve agravado por la pérdida del papel histórico de Estados Unidos como el mayor donante de la OMS; Estados Unidos contribuyó con aproximadamente el 18% del total de los fondos destinados a la organización.
La magnitud de la deficiencia es abrumadora. El presupuesto planificado por la OMS para los años 2026-27 es…4.2 mil millonesPero ahora enfrenta una brecha de casi 1.9 mil millones de dólares. Eso representa un déficit de casi el 45% de los fondos necesarios para su operación, incluso en un nivel reducido. Esta crisis no se trata simplemente de falta de dinero; es una amenaza directa para la capacidad operativa de la organización. En respuesta a esto, la OMS planea reducir los costos por casi…2,400 posiciones de trabajo en todo el mundo para junio de 2026Se trata de una reducción de aproximadamente un cuarto del número de empleados de la agencia. Según el director general Tedros, las reducciones se realizarán “de manera cuidadosa y estratégica”. Pero esto inevitablemente limitará la capacidad de la agencia para responder a emergencias sanitarias y cumplir con sus funciones fundamentales en materia de salud pública.

En resumen, la retirada de Estados Unidos ha generado un riesgo soberano para la salud mundial. Los 260 millones de dólares en cuotas impagadas representan un costo tangible de esta decisión estratégica. Además, el déficit presupuestario de 1.9 mil millones de dólares se traduce en una pérdida significativa de capacidad en materia de salud mundial. La OMS ahora se ve obligada a realizar una reorganización dolorosa, priorizando sus funciones más esenciales, con un equipo reducido considerablemente. Esta paralización operativa debilita todo el sistema diseñado para proteger a las poblaciones de las pandemias y otras amenazas sanitarias.
La salida de Estados Unidos de la OMS es un movimiento estratégico que genera una marcada asimetría en cuanto a riesgos y recompensas. Los Estados Unidos asumen el riesgo de socavar su propia seguridad sanitaria a largo plazo. En cambio, China obtiene una importante ventaja geopolítica al ocupar ese vacío de poder.
Para Estados Unidos, el costo es el debilitamiento del sistema global de supervisión y respuesta que él mismo contribuyó a crear. Al retirarse, Washington pierde su influencia sobre las reglas y estándares que rigen la preparación para situaciones de pandemia. Esto genera una vulnerabilidad directa: una OMS menos eficaz significa una respuesta global más lenta y menos coordinada ante futuras amenazas sanitarias. Ese es un riesgo para los ciudadanos y intereses estadounidenses, como lo advirtió el Director General. Estados Unidos está intercambiando ganancias políticas a corto plazo por un beneficio a largo plazo en materia de seguridad sanitaria.
Por el contrario, China está ganando una ventaja geopolítica concreta. Su compromiso con…500 millones de dólares en un período de cinco años.Es una herramienta poderosa para expandir su “poder blando”. Al convertirse en el principal donante estatal de la OMS, Pekín se posiciona como líder mundial en materia de gobernanza sanitaria. Este papel, que antes era ocupado por los Estados Unidos, fortalece la posición internacional de China y le proporciona una plataforma para influir en las normas mundiales en materia de salud y en el desarrollo de las políticas de la organización. Este movimiento representa un relevo directo por parte de Estados Unidos.
La retirada de los fondos también crea un nuevo riesgo para la propia OMS. La organización depende ahora de un único donante importante, que puede ser volátil en sus decisiones. Su estabilidad financiera depende del compromiso continuo de China, algo que no está garantizado. Esta dependencia crea un vacío en el liderazgo y una pérdida de independencia institucional, ya que las prioridades de la organización podrían coincidir con los intereses de su mayor donante. Los recortes planificados en el personal…2,371 posicionesSon un síntoma de esta nueva realidad: una reorganización dolorosa para poder sobrevivir con un presupuesto limitado, impuesto por una potencia rival.
Las consecuencias a largo plazo son evidentes. Las acciones de Estados Unidos podrían lograr su objetivo inmediato de afirmar la soberanía nacional, pero lo hacen a expensas de un orden mundial de salud más estable y seguro. La inversión de China en la OMS es una estrategia calculada para ganar ventajas estratégicas en una institución internacional clave. Para la estabilidad global, la fragmentación del gobierno multilateral de la salud es algo negativo. El costo de este cambio estratégico lo soporta todo el sistema internacional; Estados Unidos debe pagar el precio por su propio papel reducido, mientras que la OMS enfrenta un futuro con influencia limitada.
La salida inmediata ya se ha llevado a cabo, pero la verdadera prueba comienza ahora. El camino que debemos seguir depende de algunos factores clave que determinarán si Estados Unidos volverá a involucrarse en el proceso, o si la estructura mundial de la salud se desintegrará aún más. Para los inversores y los políticos, las perspectivas son claras.
En primer lugar, es necesario monitorear cualquier cambio en la política de los Estados Unidos. La administración actual ya ha dejado claro su posición, pero las opciones aún no están cerradas. El Departamento de Estado de los Estados Unidos aún no ha comentado si realmente pagará por esto.260 millones en cuotas pendientes de pago.Se trata de una exigencia legal según la legislación de los Estados Unidos. Las administraciones futuras, o incluso medidas legislativas, podrían obligar a que se realice el pago y la reenganche. La reunión del consejo ejecutivo de la OMS en febrero será un foro importante para observar cualquier tipo de gestión diplomática o discusiones formales relacionadas con la salida de los Estados Unidos. La probabilidad de una retirada rápida se considera baja, pero el costo estratégico de una salida permanente es un factor que podría volver a surgir.
En segundo lugar, es necesario seguir la implementación y los efectos del compromiso de China, que asciende a 500 millones de dólares. Este es el principal mecanismo para estabilizar las finanzas de la OMS y fortalecer la influencia de Pekín en esta organización. El compromiso, anunciado en mayo, tiene como objetivo reemplazar a Estados Unidos como el principal donante estatal de la organización. La pregunta crucial es si este financiamiento se otorgará a tiempo y en su totalidad. Cualquier retraso o déficit podría desatar una nueva crisis presupuestaria y señalar una inestabilidad en el nuevo modelo de financiamiento. En general, hay que observar cómo la influencia financiera de China se traduce en una mayor influencia geopolítica sobre la agenda y las decisiones de la OMS.
Por último, y lo más importante de todo, hay que observar la eficacia de las medidas adoptadas por la OMS para reducir sus operaciones. La agencia está llevando a cabo una reorganización dolorosa.Se reducirán 2,371 posiciones de empleo en todo el mundo hasta junio de 2026.Se trata de una prueba directa del costo estratégico que implica la retirada de Estados Unidos. La capacidad de la agencia para responder a futuras crisis sanitarias con un número reducido de trabajadores será una medida tangible de la resiliencia del sistema mundial de salud. Si no se logra contener eficazmente una nueva epidemia, esto confirmará los avisos del Director General y de los expertos en salud mundial. Esto demostrará el precio real que se paga por la retirada estratégica de Estados Unidos.
En resumen, la retirada de Estados Unidos ha generado un riesgo soberano, con consecuencias negativas en toda la situación. Los problemas no se reducen solo a los presupuestos o al número de empleados; se trata también de la estabilidad de un sistema que protege a todas las naciones. El camino hacia una reintegración o una mayor fragmentación se determinará en los próximos meses, a través de cambios en las políticas, los flujos de financiación y el rendimiento operativo de la OMS.
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios