Evaluar el balance de pagos futuro del Fed: Un cambio estructural en proceso

Generado por agente de IAJulian WestRevisado porAInvest News Editorial Team
domingo, 1 de febrero de 2026, 5:52 pm ET5 min de lectura

La cuestión fundamental para el próximo presidente de la Reserva Federal ya no se trata únicamente de las tasas de interés. Se trata de una cuestión estructural: cómo gestionar el enorme balance general del banco central. Esta es la tensión que el futuro líder tendrá que enfrentar. Por un lado, está la exigencia explícita de la Casa Blanca de reducir los costos de endeudamiento. Por otro lado, existe un consenso creciente dentro de la administración y entre los miembros de la Reserva Federal, quienes prefieren un balance general más ligero.

El consejero económico del presidente Donald Trump, Kevin Hassett, ha explicado claramente la posición de la administración. Dijo a Fox News que la Reserva Federal debe concentrarse en mantener su balance general lo más bajo posible. No se trata de un ajuste menor; se trata de una directiva fundamental. El apoyo de Hassett al ex gobernador de la Reserva Federal, Kevin Warsh, como “la persona adecuada en el momento adecuado”, resalta esta alineación. Warsh es considerado un candidato prometedor, y su principal diferencia con otros candidatos radica en su firme oposición a las políticas de compra de bonos por parte de la Reserva Federal. Su crítica a estas políticas, argumentando que representan un riesgo de “atirar a la Reserva Federal en medio de los problemas políticos relacionados con la política fiscal”, ha sido constante durante más de una década.

Este esfuerzo estructural está siendo implementado ahora por el Tesoro. Según informes recientes, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, se ha reunido con los posibles candidatos a presidente de la Reserva Federal. Está promoviendo una política que permita al banco central “reducir organicamente la enorme cartera de bonos”. Esto indica un esfuerzo coordinado para superar el estado actual de expansión de los balances financieros. Este proceso comenzó el mes pasado, cuando la Reserva Federal compró aproximadamente 40 mil millones de dólares en billetes del Tesoro mensualmente, con el objetivo de aliviar las presiones del mercado.

En resumen, se trata de un conflicto de prioridades. La Casa Blanca quiere que la Reserva Federal reduzca las tasas de interés. Pero este objetivo podría verse complicado debido a que el próximo presidente de la Reserva Federal tiene una preferencia muy fuerte por mantener un balance general más bajo. Como señaló uno de los estrategas, las decisiones de Warsh en este tema “podrían chocar con las políticas de la Casa Blanca”. El próximo presidente tendrá que manejar esta situación, equilibrando la necesidad de bajar las tasas de interés con la obligación estructural de reducir la influencia de la Reserva Federal en los mercados financieros y en la estabilidad económica.

El estado actual y los cambios en las políticas

El nuevo presidente de la Reserva Federal hereda un balance de activos que es estructuralmente diferente al de cualquier otro presidente en la historia moderna. A finales de 2025, los activos totales de la Reserva Federal ascendían aproximadamente a…6.6 billones de dólaresSigue estando mucho por encima del nivel previo a la pandemia, que era de aproximadamente 4.2 billones de dólares. Este número representa una nueva línea base, es decir, un nivel más alto, pero no un retorno a la normalidad. La era de expansión agresiva ha terminado, pero también ha concluido la era de contracción económica. Esto ha creado un nuevo equilibrio.

El cambio de política definitivo ocurrió en diciembre de 2025. El 1 de diciembre, el Comité Federal de Mercado Abierto puso fin oficialmente a su proceso de normalización del balance de tesorería, un procedimiento conocido como “acortamiento cuantitativo”. Esta decisión marcó un claro giro en las políticas monetarias. Durante más de tres años, la Fed había estado reduciendo sistemáticamente sus reservas, vendiendo o permitiendo que vencieran aproximadamente 2.2 billones de dólares en valores. La venta de bonos del gobierno y valores respaldados por hipotecas había llevado el balance de tesorería a un nivel cercano a los 9 billones de dólares. Pero la Fed consideró que ya había ido lo suficientemente lejos. El comité concluyó que los niveles de reservas estaban cerca del nivel “adecuado” que deseaba mantener, y que no era necesario continuar con más reducciones.

La nueva política se centra en la estabilización y la reinversión. El FOMC ordenó al Departamento de Comercio de Mercado Abierto que…Cese la venta de sus inversiones en valores.Y también se ordenó que todos los pagos de intereses provenientes de los valores de gestión –principalmente aquellos respaldados por hipotecas– fueran reinvertidos en billetes del Tesoro. En otras palabras, se le ordenó al departamento encargado de este asunto que…Aumento del volumen de tenencias de valores en la cuenta de mercado abierto del sistema.Se trata de comprar activos específicos con el fin de gestionar las reservas. El plan inicial, anunciado a principios de diciembre, preveía que la institución emitiera un cronograma provisional para las operaciones de compra durante los próximos treinta días. La cantidad total de bienes que se adquirirían para gestionar las reservas sería de aproximadamente 40 mil millones de dólares en billetes del Tesoro. Este ingreso mensual de unos 40 mil millones de dólares tiene como objetivo compensar la pérdida natural que se produce cuando los títulos vencen, y así mantener un nivel adecuado de reservas.

En resumen, se trata de un reajuste en las políticas monetarias. La Reserva Federal ya no está reduciendo su balance general. En cambio, gestiona activamente ese balance, utilizando compras de billetes del Tesoro para mantener la liquidez y apoyar la estabilidad financiera. Esto establece el punto de partida para el próximo presidente de la Reserva Federal: un balance general masivo y estable, con una nueva misión: gestionarlo a través de la reinversión y operaciones específicas, y no mediante reducciones. La discusión sobre el tamaño del balance general ha pasado de los detalles técnicos a la trayectoria a largo plazo de este nuevo nivel de equilibrio.

Implicaciones del mercado financiero y las políticas relacionadas

La discusión sobre la estructura del balance de la Fed no es simplemente un ejercicio académico. Es una herramienta importante para controlar el funcionamiento del sistema financiero. Un balance más reducido, como lo propone Kevin Warsh, afectaría directamente la oferta de billetes del Tesoro, que son un instrumento crucial para la financiación a corto plazo en los mercados monetarios. Estos mercados, que facilitan las operaciones de préstamo entre las principales instituciones, son muy sensibles incluso a pequeños cambios en las condiciones de reserva. La volatilidad observada a finales del año pasado, que provocó un aumento en las tasas de recompra y una mayor demanda en las operaciones de recompra de la Fed, sirvió como recordatorio de esa fragilidad. Una reducción en las reservas de la Fed eliminaría una fuente importante de demanda por parte del Tesoro, lo que podría causar un aumento en las condiciones de financiación a corto plazo y, por consiguiente, un aumento en el costo del capital para toda la economía.

Por lo tanto, la elección que se debe hacer respecto al próximo cargo que ocupará ese puesto es una decisión crucial para la liquidez del sistema. La política actual consiste en estabilizar el balance general en su nivel elevado actual.6.6 billones de dólaresSe trata de una solución que se logra a través de la reinversión y las compras dirigidas. Esto permite mantener reservas suficientes y fomentar la estabilidad financiera. Pero la opción alternativa, que consiste en reducir activamente el portafolio de bonos, podría agotar la liquidez en los mercados durante años. El esfuerzo del Secretario del Tesoro, Scott Bessent, por que la Fed reduzca organicamente el enorme portafolio de bonos, indica un posible regreso al endurecimiento cuantitativo de las políticas monetarias. Este cambio tendría efectos profundos y duraderos en el funcionamiento del mercado. El futuro líder debe decidir si se mantiene el equilibrio actual o si se intenta una nueva ronda de venta de activos. Esta decisión marcará el tono de las condiciones de liquidez durante todo el ciclo político.

Esta elección operativa será una prueba clave para la autoridad del nuevo presidente, especialmente bajo las presiones políticas que ya existen. La demanda de la Casa Blanca de reducir los costos de endeudamiento crea una situación compleja. Como sugiere un análisis, el nuevo presidente podría verse obligado a…En efecto, se está tomando la decisión de reducir las tasas de interés en varios casos al mismo tiempo.Pero, al mismo tiempo, un esfuerzo por reducir el balance general de la economía sería una fuerza contraria directa, ya que se destinarían reservas para compensar las reducciones de tipos de interés. Esto crearía una situación en la que los miembros del FOMC tendrían que votar de forma dividida, y el presidente del FOMC estaría en minoría. Los mercados, por su parte, podrían actuar como una fuerza moderadora, ya que su reacción ante cualquier situación de inestabilidad pondría a prueba la determinación tanto del gobierno como del banco central. En resumen, la herencia del próximo presidente del FOMC no se medirá solo por los tipos de interés, sino también por su capacidad para gestionar este balance general con habilidad, manteniendo la estabilidad financiera que un balance general grande y estable permite lograr.

Catalizadores y escenarios de interés

El catalizador inmediato es el anuncio de la Casa Blanca sobre el nuevo presidente de la Reserva Federal. Se espera que esto ocurra pronto.Tan pronto como la próxima semana.Esta nominación marcará el inicio de un debate sobre cómo distribuir los recursos entre los diferentes componentes del portafolio de inversiones. La elección entre un candidato que apoye una cartera de inversiones más pequeña, al estilo de Warsh, y un candidato más moderado, determinará el tono del próximo ciclo de políticas del banco central. Los mercados ya están anticipando este cambio, y las probabilidades de que se elija a Warsh como el nuevo director del banco central reflejan las altas posibilidades de que esto ocurra.

La primera prueba importante será la forma en que el nuevo presidente maneje las cuestiones relacionadas con el balance general en sus primeras apariciones públicas y en sus declaraciones de política. La manera en que se plantee el papel del balance general como herramienta secundaria para controlar la tasa de los fondos federales, o como instrumento principal para gestionar la liquidez, será un indicador crucial. A pesar de todos los discursos sobre las tasas de interés, el balance general sigue siendo una herramienta estructural importante. Un presidente que insista en la necesidad de un portafolio más eficiente, como ha sostenido Warsh, podría indicar un posible retorno al endurecimiento cuantitativo de la política monetaria. Sin embargo, como señaló un estratega, las opiniones de Warsh sobre este tema podrían entrar en conflicto con las políticas del White House, lo que generaría tensión inmediata.

Los inversores deben estar atentos a cualquier cambio en la agenda del Departamento del Tesoro. El informe reciente…El secretario del Tesoro, Scott Bessent, se reunió con los posibles candidatos a presidente de la Reserva Federal.Y el hecho de que el banco central esté tratando de reducir “organicamente” la enorme cartera de bonos es un acontecimiento importante. Esto indica que existe un esfuerzo coordinado por parte del gobierno para superar el estado actual de estabilización de los balances financieros. Si el nuevo presidente del banco central está de acuerdo con este enfoque, eso podría significar una nueva fase de control cuantitativo de las tasas de interés, aunque sea de manera gradual. Esto iría en contra de la política actual del banco central, que consiste en comprar bonos del Tesoro con el objetivo de mantener reservas suficientes.

En resumen, se trata de una situación de alto riesgo. El próximo presidente de la junta heredará un balance que es tanto grande como recién estabilizado. Sus primeras acciones determinarán si este equilibrio se mantendrá o si el impulso hacia un portafolio más reducido volverá a ganar fuerza. El resultado tendrá un impacto directo en los mercados financieros, desde los costos de financiamiento a corto plazo hasta la estabilidad general del sistema. Es importante observar las palabras del presidente, las decisiones que tome el Tesoro y la reacción del mercado ante los primeros signos de un nuevo rumbo.

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