Evaluando a los “perros de la bolsa” de Dow 2026: Un indicador para determinar el margen de seguridad de un inversor de valor

Generado por agente de IAWesley ParkRevisado porAInvest News Editorial Team
domingo, 18 de enero de 2026, 4:50 pm ET7 min de lectura

“Los perros del Dow” es una estrategia de valor clásica y contrarrevolucionaria. Se basa en la premisa sencilla de comprar aquellas acciones que el mercado ha descartado temporalmente. Cada enero, los inversores seleccionan las diez acciones con los mayores rendimientos del índice Dow Jones Industrial Average. Mantienen estas acciones durante todo un año. El nombre de esta estrategia sugiere que un alto rendimiento suele indicar que se trata de acciones que han perdido popularidad, o sea, empresas que están en una situación difícil. Pero la estrategia no consiste en apostar por un fracaso inminente de dichas empresas. Se apuesta por el hecho de que el mercado haya reaccionado de manera excesiva ante problemas temporales de empresas ya estables y financieramente sólidas. Al comprar estas acciones, el inversor puede obtener unos dividendos generosos, mientras espera que el precio de las acciones mejore.

La mecánica es sencilla, pero efectiva. Los 30 componentes de la lista Dow son empresas grandes y establecidas, con una rentabilidad constante. Al clasificarlos según su rendimiento en términos de dividendos, lo que naturalmente favorece a aquellas empresas cuyos precios de acción han tenido un desempeño inferior en el año anterior. Un rendimiento más alto generalmente refleja un precio de acción más bajo, en lugar de un recorte repentino en los dividendos. Esto significa que el portafolio está compuesto por aquellos activos que pueden considerarse como “valores temporales”. El resultado es un portafolio anual que combina generación de ingresos con el potencial de una recuperación de los valores a niveles normales.

El rendimiento del año 2025 constituye una prueba clara de esta tesis. El portafolio “Dogs of the Dow 2025” logró un retorno total de…

Este fondo logró superar tanto el índice Dow Jones Industrial Average como el S&P 500. Este desempeño destacable es especialmente importante, teniendo en cuenta que solo una de las diez acciones tuvo un rendimiento negativo durante el año. La capacidad de adaptación de esta estrategia es uno de los aspectos más importantes que la hacen atractiva. No siempre lidera el mercado, especialmente durante fases de crecimiento acelerado, cuando predomina el sector tecnológico de alto rendimiento. Pero en entornos más defensivos o en etapas posteriores del ciclo económico, esta estrategia suele volver a ser relevante, ya que ofrece una mayor estabilidad y menos caídas en el valor de las acciones.

Los resultados de 2025 confirman la lógica de quienes se oponen a esta estrategia. El éxito del portafolio se debió a una combinación de altos rendimientos y una eventual recuperación de los precios. Por ejemplo, el portafolio logró un fuerte rendimiento, incluso cuando una sola empresa no cumplió con las expectativas: Procter & Gamble, que tuvo un rendimiento negativo del -11.4%. Esto demuestra la diversificación inherente a esta estrategia y cómo se basa en la recuperación general de las otras nueve empresas. Los altos rendimientos, por lo tanto, no son simplemente señales de malas valoraciones, sino una recompensa tangible para aquellos que han tenido paciencia. Es la forma en que el mercado ofrece un margen de seguridad, mientras el inversor espera que las reacciones excesivas se corrijan.

El portafolio de 2026: Calidad de los “perros” y sus refugios.

El portafolio para el año 2026 ya está definido. Los diez valores de la lista Dow que presentan las mayores ganancias hasta el cierre final del año 2025 son los siguientes. En primer lugar se encuentra Verizon, que comienza el año con…

El precio de las acciones de Johnson & Johnson es de 40.73 dólares. Los otros nueve nombres que figuran en la lista tienen rendimientos que van desde el modesto 2.51% de Johnson & Johnson. Esta distribución claramente divide a las empresas en “pequeñas empresas” –es decir, aquellas con precios más bajos– y a las empresas más grandes y establecidas del índice Dow. Las “pequeñas empresas” son Verizon, Merck, Procter & Gamble, Coca-Cola y Nike. Las empresas más grandes del índice Dow, con precios de acciones más altos, son Chevron, Amgen, UnitedHealth, Home Depot y Johnson & Johnson.

La pregunta central para cualquier inversor de valor es si estos altos rendimientos son señales de una reacción excesiva del mercado, o si representan un indicio de deterioro fundamental en la situación económica de las empresas. La respuesta depende de examinar el “marco competitivo” de cada empresa: esa ventaja duradera que le permite superar a los competidores y obtener ganancias económicas a largo plazo.

Verizon constituye un caso clásico. Su alto rendimiento refleja que la empresa ha tenido dificultades para mantenerse al ritmo del mercado en general. Sin embargo, su negocio básico sigue siendo un monopolio regulado en servicios de línea fija, y también es una importante participante en el sector inalámbrico. La “fuerza” de Verizon se basa en su infraestructura y en el hecho de que los clientes están atados a sus servicios. No obstante, la empresa enfrenta presiones debido al aumento de los costos y a la necesidad de inversiones masivas en 5G. El rendimiento de Verizon es una señal de paciencia, no de colapso inminente.

Merck y Johnson & Johnson, ambos gigantes farmacéuticos, también tienen altos rendimientos. Sus ventajas se basan en décadas de investigación, la fuerza de su marca y sus carteras de patentes. Sin embargo, enfrentan el desafío común de las crestas de patentes y la intensa competencia de productos genéricos. El rendimiento que obtienen es, en realidad, una apuesta por creer que el mercado es demasiado pesimista respecto al éxito de sus productos y a su capacidad para manejar las responsabilidades legales, como el caso reciente de 1.5 mil millones de dólares en compensaciones por el uso indebido del polvo de talco contra Johnson & Johnson.

Nike es una situación diferente. Las acciones de la empresa han estado en declive constante; han perdido más del 60% de su valor desde el año 2021. Su alto rendimiento se debe directamente a esta grave disminución en el precio de las acciones. La fuerza de marca de la empresa y su distribución global siguen siendo importantes, pero actualmente está enfrentando desafíos debido a los cambios en las tendencias del consumidor y a problemas en la cadena de suministro. Este rendimiento bajó es un claro indicio de que el mercado enfrentará grandes dificultades operativas en el futuro. Por lo tanto, el proceso de transformación bajo el liderazgo de su nuevo CEO será un test crucial para la empresa.

Por lo tanto, el portafolio representa un estudio de contrastes. Incluye empresas que cuentan con una fortaleza económica sólida y duradera, como Chevron y UnitedHealth. Pero también hay empresas en las que esa fortaleza económica parece estar momentáneamente debilitada, como Nike y Procter & Gamble. En esta perspectiva, la ventaja de la estrategia no radica únicamente en los rendimientos, sino en la calidad subyacente de las empresas que han sido consideradas como “desactivadas” temporalmente. Para el inversor paciente, el alto rendimiento es el precio que debe pagar para poder esperar a que las reacciones excesivas del mercado se corrijan.

Salud financiera y sostenibilidad de los dividendos

Para que la estrategia “Dogs of the Dow” funcione, los altos rendimientos deben estar respaldados por una solida situación financiera de las empresas involucradas. Un pago generoso es un señal de alerta, siempre y cuando no esté respaldado por ganancias consistentes y flujos de efectivo gratuitos. La margen de seguridad de esta estrategia, en última instancia, depende de la capacidad de estas empresas maduras para generar los fondos necesarios para pagar los dividendos, al mismo tiempo que logran superar las dificultades específicas de su industria.

Las pruebas sugieren que la situación es mixta. Johnson & Johnson se destaca como una empresa con una gran solidez financiera. La compañía es una de las únicas dos empresas en Estados Unidos que cuentan con tal fortaleza financiera.

Es superior al gobierno de los Estados Unidos. Genera una cantidad considerable de flujos de efectivo, lo que le permite pagar dividendos fiables, mientras invierte significativamente en investigación y desarrollo. Este tipo de balance financiero proporciona un margen amplio para sus dividendos, lo que lo convierte en una opción duradera en el portafolio de inversiones.

Otras empresas enfrentan una presión más inmediata. Procter & Gamble, que fue la única empresa con un rendimiento inferior en el portafolio de 2025, es un ejemplo típico. El retorno negativo del 11.4% obtenido por la empresa durante el año se debió a las presiones relacionadas con los aranceles. Este es un claro ejemplo de cómo la sostenibilidad de los dividendos puede verse afectada si no se compensa con iniciativas agresivas para ahorrar costos o con poder de fijación de precios. La reducción de las márgenes puede agotar los flujos de efectivo disponibles para los dividendos. El rendimiento actual indica que el mercado considera esta situación como un riesgo a corto plazo.

Nike plantea un desafío diferente. El alto rendimiento del activo es el resultado directo de su marcada disminución en el precio. Pero la empresa también enfrenta presiones debido a las tarifas arancelarias y a una reestructuración estratégica. Aunque está en camino de alcanzar el estatus de “Dividend Aristocrat” en el año 2026, para lograr ese objetivo no solo es necesario mantener el pago de los dividendos, sino también aumentarlos. La solidez financiera de la empresa debe mejorar lo suficiente como para poder financiar tanto los dividendos actuales como aquellos que se pagarán en el futuro.

En resumen, el éxito de esta estrategia depende de la capacidad de estas empresas de generar efectivo. Los altos rendimientos pueden ser una señal de alerta si no van acompañados por resultados financieros sólidos y flujos de efectivo gratuitos. Para el inversor paciente, lo importante es no solo fijarse en el rendimiento bruto, sino también evaluar los datos financieros subyacentes. El portafolio incluye empresas con balances financieros sólidos, como J&J, además de otras empresas donde los dividendos enfrentan presiones debido a problemas operativos. Aquí es donde la apuesta contraria se vuelve interesante: el mercado asigna un mayor riesgo de recortes de dividendos para algunas de estas empresas. Pero las pruebas sugieren que, para muchas de ellas, la base financiera sigue siendo suficientemente sólida como para mantener los pagos de dividendos durante todo el ciclo económico.

El margen de seguridad en el portafolio de los perros

La estrategia “Dogs of the Dow” se basa en una premisa sencilla pero poderosa: los altos rendimientos indican reacciones temporales del mercado, no un colapso fundamental de la empresa. Para el inversor de valor, la pregunta crucial es si el precio pagado por ese rendimiento ofrece una margen de seguridad suficiente. Esa margen es la diferencia entre el precio de mercado y el valor intrínseco de la empresa, y está protegida por la solidez competitiva de la misma. El atractivo del portafolio radica en su rendimiento, pero también hay que considerar el precio pagado por ese rendimiento. Un riesgo principal es que los altos rendimientos podrían ser síntoma de una declinación estructural, en lugar de una mala valoración temporal, lo cual podría erosionar el margen de seguridad.

El desempeño históricamente superior de la estrategia, al igual que…

Se sugiere que existe un margen de seguridad. Esto significa que, en el caso de muchas de estas empresas, el pesimismo del mercado fue exagerado. Sin embargo, esto no es una garantía. El margen de seguridad depende completamente de la calidad de las empresas seleccionadas y de la solidez de sus fortalezas internas.

Considere la composición del portafolio. Incluye empresas con una base de negocio sólida y duradera, como Chevron y UnitedHealth. En estos casos, el rendimiento elevado se debe a una disminución temporal en los precios, pero esto se debe a una fuerte generación de efectivo por parte de las empresas. En este caso, el margen de seguridad es relativamente amplio. Por otro lado, existen empresas como Nike, donde el rendimiento elevado se debe a una grave disminución en los precios, causada por problemas operativos. En estos casos, el margen de seguridad es más estrecho, ya que depende de un proceso de recuperación que aún no está garantizado. Por lo tanto, el margen de seguridad de la estrategia no es uniforme entre todas las empresas; varía según las circunstancias específicas de cada empresa.

La clave es que la margen de seguridad de una estrategia depende tanto del precio como de la calidad de la empresa en cuestión. Un alto rendimiento por sí solo no es suficiente. Es necesario que este rendimiento esté acompañado por una empresa que posea un fuerte sistema de defensa contra las adversidades económicas y que pueda recuperarse con el tiempo. El éxito histórico de este tipo de portafolios demuestra que, cuando esta combinación existe –es decir, cuando un alto rendimiento se combina con una empresa sólida–, el margen de seguridad es considerable. El riesgo surge cuando el alto rendimiento del mercado refleje una situación de declive estructural en la empresa, lo cual significa que el inversor obtiene dividendos, pero no ninguna apreciación en el valor de la empresa. Para el inversor paciente, la tarea es evaluar cada empresa no solo en función de su rendimiento, sino también en función de la solidez de su sistema de defensa y de la razonabilidad de su precio.

Catalizadores, riesgos y lo que hay que tener en cuenta

El camino que seguirá el portafolio “Dogs of the Dow 2026” estará determinado por una combinación de factores del mercado generales y desarrollos específicos de cada empresa. Para el inversor paciente, lo importante es identificar los factores que podrían impulsar la reversión de las tendencias negativas y los riesgos que podrían erosionar la margen de seguridad del portafolio.

Por otro lado, ya existen varios factores que contribuyen al éxito del portafolio. El rendimiento inicial del portafolio es alentador; la variante con cuatro acciones muestra un buen desempeño.

Hasta el 9 de enero, esta cifra superó en tasa al 0.51% que registraron los “Magnificent 7”. Esto indica que el mercado comienza a reconocer el valor de estas empresas que han sido subestimadas. Las tendencias macroeconómicas generales podrían contribuir a esto. Un cambio en la actitud de los inversores, hacia un enfoque más orientado al valor, o una estabilización de las tasas de interés, lo que haría que los rendimientos de los dividendos se vuelvan más atractivos, sería un factor positivo para toda la cartera de acciones. Las mejoras operativas de cada empresa también son cruciales. Por ejemplo, el rendimiento de Home Depot se ve respaldado por…Esto sugiere que existe margen para el crecimiento de los dividendos, siempre y cuando el mercado inmobiliario se recupere. De manera similar, el camino de Nike hacia el estatus de “Dividend Aristocrat” depende del éxito de su redefinición estratégica.

El riesgo más significativo es que las altas ganancias son reflejo de una deterioración estructural en la situación financiera de las empresas, y no de un error temporal en la valoración de los activos. Esto podría llevar a reducciones en los dividendos, lo cual socavaría la componente de ingresos de la estrategia y indicaría problemas más graves. El portafolio incluye empresas que enfrentan desafíos claros: Procter & Gamble lucha con presiones arancelarias, mientras que el proceso de reorganización operativa de Nike sigue en curso. Incluso para empresas más sólidas como UnitedHealth, las investigaciones regulatorias continuas y la inflación en los costos médicos representan riesgos constantes. La resiliencia histórica de esta estrategia no es garantía; una recesión económica prolongada podría poner a prueba la capacidad de generación de ingresos de todas estas empresas.

Para los inversores, la situación es clara: es necesario monitorear el rendimiento total del portafolio a lo largo de todo el año 2026, y compararlo directamente con el índice Dow Jones Industrial Average. El rendimiento superior en 2025 fue notable, pero lo importante es ver si se puede repetir en un entorno de mercado diferente. Lo más importante es estar atentos a cualquier signo de deterioro fundamental en las inversiones individuales. Un recorte en los dividendos por parte de cualquiera de las “acciones favoritas” sería una señal importante de alerta, indicando que el pesimismo del mercado está justificado y que la margen de seguridad ya no existe. La disciplina de la estrategia consiste en mantener las inversiones incluso en tiempos de volatilidad, pero el inversor debe permanecer alerta en los casos en que la “acción favorita” no solo esté temporalmente fuera de favor, sino que realmente esté en mal estado.

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Wesley Park
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