Boletín de AInvest
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
El núcleo del debate se refiere a una estructura de mercado que, durante mucho tiempo, ha sido descrita como un duopolio. Visa y Mastercard, juntas, controlan aproximadamente…
Es una forma de dominación que les permite establecer las reglas del juego. La regla más importante es la tarifa de intercambio, ese impuesto que se cobra a los comerciantes cada vez que un cliente utiliza su tarjeta. Esta tarifa no puede ser negociada; es un costo imprescindible que se transfiere directamente a las redes y a los bancos emisores de tarjetas.La escala financiera de este arreglo es impresionante. En el año 2024, las compañías de tarjetas de crédito en los Estados Unidos ganaron un récord en ingresos.
Estas tarifas de uso de tarjetas de crédito son una fuente de ingresos para los comerciantes. Esa cantidad de ingresos se transmite directamente a los consumidores. La familia estadounidense promedio ahora paga casi 1,200 dólares al año en estas tarifas. Se espera que esta cantidad aumente aún más durante los períodos de mayor consumo. El impacto es bastante significativo: durante la temporada festiva de 2025, se proyecta que las tarifas de uso de tarjetas de crédito costarán mucho a los consumidores.A precios más altos, una cantidad que podría comprar miles de juguetes populares.Para las asociaciones de minoristas y restaurantes, este duopolio representa un desequilibrio fundamental. Consideran que la Ley de Competencia en Materia de Tarjetas de Crédito es esencial para equilibrar las condiciones en el mercado. Como señaló la National Retail Federation, esta legislación es necesaria para abordar el hecho de que las empresas…
Por lo tanto, la cuestión fundamental que se plantea es si la ruptura de este duopolio cambiaría fundamentalmente la estructura de costos para una gran parte de la economía, o si el modelo de tarifas ya está tan arraigado que es difícil cambiarlo.El mecanismo propuesto consiste en una intervención directa en el flujo de transacciones. Implica que los comerciantes tengan derecho a dirigir las transacciones realizadas con tarjetas de crédito a través de redes alternativas, y no únicamente a través de Visa o Mastercard. Se trata de un cambio estructural en el sistema actual, donde el banco emisor y la red de tarjetas suelen determinar el camino que debe seguir una transacción.

El impacto en el mercado potencial es significativo. Para los comerciantes, la ventaja inmediata sería una reducción de las tasas de intercambio efectivas. La National Retail Federation estima que esta medida podría traer beneficios para los comerciantes.
Con un análisis detallado, se sugiere que la industria de los restaurantes en sí podría lograr ahorros anuales significativos.Esto representa un cambio significativo en el costo de hacer negocios para una gran parte de la economía. Potencialmente, esto mejorará los márgenes de ganancia y el poder de fijación de precios.Sin embargo, esta propuesta enfrenta una fuerte oposición por parte del sector financiero. Los grupos bancarios y de cooperativas de crédito advierten que la implementación de este sistema podría perturbar un sistema seguro y competitivo. Argumentan que esto llevaría a un aumento de los fraudes, a una reducción de las recompensas ofrecidas por las tarjetas de crédito, y a un acceso limitado al crédito asequible. La base de su argumento es que el duopolio actual, aunque costoso, proporciona una infraestructura estable y segura. Al abrir las puertas a este cambio, según ellos, se crearían nuevas vulnerabilidades, lo cual podría dañar a los consumidores y a las pequeñas instituciones financieras.
La tensión radica en la relación entre un costo claro y cuantificable para las empresas, por un lado, y un riesgo difuso y especulativo para el ecosistema de pagos en general, por otro. Los defensores de esta medida ven en esto una situación en la que dos empresas dominan el mercado, lo cual perjudica a las pequeñas empresas. Por el contrario, sus oponentes consideran que este sistema, a pesar de sus defectos, es fundamental para el comercio moderno. El camino legislativo que se seguirá dependerá de qué lado del dilema el Congreso considere más importante.
El cambio estructural propuesto por la Ley de Competencia en el Sector de Tarjetas de Crédito crearía una clara jerarquía entre los ganadores y perdedores financieros. Para los grandes minoristas y cadenas de restaurantes, el principal beneficiario sería una mejora tangible en sus costos de capital y en su poder de fijación de precios. Al poder realizar transacciones a través de redes alternativas, estos comerciantes con alto volumen de ventas podrían negociar tarifas de intercambio más bajas. Según las estimaciones de la National Retail Federation…
Está respaldado por análisis más detallados que indican que la industria de los restaurantes en sí podría lograr ahorros anuales significativos.Para una cadena importante, esto representa un aumento significativo y recurrente en las ganancias. Este incremento puede ser transferido parcialmente a los consumidores o reinvertido en el crecimiento de la empresa, lo que a su vez cambia las condiciones económicas fundamentales del negocio.Sin embargo, el riesgo financiero se concentra en las empresas relacionadas con la red de pago y en sus socios bancarios emisores de tarjetas. El modelo de ingresos de Visa y Mastercard se basa en el poder de fijación de tarifas que tienen los dos principales competidores. Cualquier aumento en la competencia por la asignación de rutas de envío de datos causaría una presión directa sobre sus ingresos principales. La oposición de los grupos bancarios y de las cooperativas de crédito no es simplemente ideológica; se trata de una defensa financiera concreta. Como advierte la American Credit Union, las disposiciones legales relacionadas con la asignación de rutas de envío de datos podrían llevar a un aumento de los casos de fraude, a una reducción de las recompensas ofrecidas por las tarjetas y a un acceso limitado al crédito asequible. Para estas instituciones, esta ley representa una amenaza para la estabilidad de sus ingresos, que son cruciales para su funcionamiento y para el retorno de los beneficios a los accionistas.
Los factores que determinarán el destino del proyecto de ley y la reacción del mercado se están acumulando ahora. El principal factor legislativo es el progreso del proyecto de ley en el Congreso. Su reintroducción por parte de los senadores Durbin y Marshall, con el apoyo de…
Quienes han abogado por poner fin a estas estafas relacionadas con los cargos excesivos por uso de servicios bancarios, representan un importante apoyo político para esta iniciativa. El catalizador financiero clave son las posiciones adoptadas por las principales instituciones financieras. Sus esfuerzos de lobby, presentados como medidas destinadas a proteger a los consumidores y la estabilidad del sistema, serán una prueba crucial para el éxito de este proyecto de ley. Cualquier cambio en la posición del sector bancario podría ser una señal importante que afecte al mercado.Por último, los factores que determinarán los acontecimientos a principios de 2026 serán los desarrollos regulatorios y legislativos. La capacidad del proyecto de ley para obtener un lugar en algún proyecto de ley importante será decisiva. Los participantes del mercado estarán atentos a cualquier aclaración regulatoria o medida de aplicación que pueda validar las preocupaciones del duopolio o destacar la necesidad de cambios. La situación actual es una confrontación directa entre un poderoso grupo de lobistas del sector minorista y un sector financiero muy arraigado. El resultado de esta situación podría remodelar las reglas económicas del comercio diario.
Titulares diarios de acciones y criptomonedas, gratis en tu bandeja de entrada
Comentarios
Aún no hay comentarios