Asia Macro Watch: Inflación y obstáculos para el crecimiento antes de las decisiones importantes de los bancos centrales
El dilema político inmediato para los bancos centrales asiáticos se debe a una marcada divergencia entre las situaciones económicas de cada país. En Japón, la inflación está disminuyendo, mientras que en Australia, la inflación sigue siendo alta. Este hecho marca el escenario para decisiones cruciales que deben tomarse en este momento.
Para Japón, los datos indican una clara tendencia hacia una disminución de las tasas de interés.Se espera que el índice de precios en Tokio descienda a un 1.7% interanual.Esto marca la primera vez que la tasa de inflación desciende por debajo del umbral del 2% desde finales de 2024. Esta desaceleración se debe, en gran medida, a los efectos de la base alta, provocados por los altos precios del arroz y de la energía durante el año pasado. Las perspectivas generales sugieren que la inflación continuará disminuyendo durante la primera mitad del año. Se espera que los precios más bajos de la energía y los alimentos ayuden a controlar la inflación general. Esto crea una oportunidad para que el Banco de Japón pueda mantener una postura cautelosa, pero el ritmo de disminución de la inflación será crucial.
Por otro lado, en Australia, la fuerte situación del mercado laboral reciente dificulta la tarea de reducir la inflación. El informe sobre el empleo de diciembre mostró algo inesperado…La tasa de desempleo ha disminuido a 4.1%.El 4.3% es un porcentaje sorprendentemente alto. Esta resiliencia inesperada del mercado laboral, junto con el aumento de 65,000 empleos, ha influido directamente en las expectativas del mercado.El indicador de tasas de RBA indica ahora una probabilidad del 60% de que haya un aumento en las tasas de interés en el corto plazo.Se trata de una cifra que ha superado el 50% en los últimos días. La implicación es clara: un alto nivel de empleo puede contribuir a la creciente presión salarial, lo que dificulta que la inflación disminuya de manera sostenible.
El catalizador inmediato es la reunión de febrero de la Reserva Federal de Australia. La situación actual está bien equilibrada. Una sorpresa negativa en los datos del IPC, específicamente un promedio de 0.7% para el trimestre, podría servir como justificación suficiente para mantener la política monetaria actual. Pero si los datos son más positivos y alcanzan el nivel del 1%, es probable que se produzca un aumento de las tasas de interés en 25 puntos básicos. Esto hace que el próximo anuncio de datos sea el acontecimiento más importante para la futura política monetaria de la Reserva Federal de Australia.
Crecimiento en Filipinas: Carga fiscal y demanda reducida
Filipinas enfrenta una clara situación estructural desfavorable. Se espera que el crecimiento del PIB en el cuarto trimestre se mantenga bajo, alrededor de…4.1%Esta estancación no es un fenómeno temporal, sino una consecuencia directa de un aumento en la presión fiscal, debido a una mayor regulación sobre los gastos públicos. Los gastos en infraestructura del gobierno han disminuido significativamente; en octubre, por ejemplo, se redujeron un 40.1%. Esta disminución en los gastos de capital es el principal motivo del bajo crecimiento económico. Según el economista Aris Dacanay, por cada 10% que disminuye el gasto en infraestructura pública, la tasa de crecimiento cae en 0.5 puntos porcentuales.
Las implicaciones para las perspectivas anuales son significativas. Con el cuarto trimestre ya mostrando tal debilidad, existe el riesgo de que el crecimiento anual en 2025 sea inferior al pronóstico oficial del gobierno, que es de entre un 4.8% y un 5%. La proyección de Dacanay, de un 4.7% para el año, representaría el peor desempeño en cuatro años, similar al crecimiento del 4% registrado en el tercer trimestre. Más aún, advierte que este efecto negativo fiscal probablemente persista durante los próximos dos a cuatro años. Las reformas institucionales destinadas a mejorar la diligencia y reducir la corrupción son procesos que no se logran de la noche a la mañana. Por lo tanto, habrá un período prolongado de disminución en la inversión pública.
Este patrón se parece mucho a lo que ocurrió después de la escándalo del “pork barrel” en 2013. Ese escándalo causó años de gastos insuficientes por parte del gobierno, ya que este tuvo que lidiar con reformas institucionales. El actual escándalo de corrupción relacionado con el control de inundaciones involucra una cantidad mucho mayor de dinero, pero los efectos económicos podrían ser similares: un período de varios años en el que el gobierno tiene dificultades para utilizar su presupuesto de manera eficiente. Por ahora, el ralentizado crecimiento económico se refleja en una menor inversión en el consumo, como lo indican las bajas ventas minoristas y el lento crecimiento del crédito. En resumen, Filipinas está atravesando un ciclo familiar de ajustes fiscales, donde el objetivo a largo plazo de mejorar la gobernanza puede resultar en daños económicos a corto plazo.

La resiliencia de Taiwán: Acuerdos comerciales y fortalezas sectoriales
Mientras que otras economías asiáticas enfrentan dificultades para crecer, Taiwán logra desarrollar una imagen positiva de su capacidad de resiliencia. Un nuevo acuerdo comercial con los Estados Unidos es un factor clave para esto: las tarifas sobre los productos taiwaneses se reducen al 15%, en lugar del 20%. Este paso, que hace que las tasas arancelarias de Taiwán se alineen con las de importantes socios como Japón y Corea del Sur, espera que genere un impulso significativo para las industrias no relacionadas con la electrónica. Según Yuanta Securities, esto podría contribuir a un aumento del 0.08 por ciento en el crecimiento del PIB este año.
El potencial positivo es aún más evidente cuando se analiza desde la perspectiva del sector de los semiconductores. El sólido desempeño de TSMC constituye un pilar estructural importante para este sector. La proyección de la empresa de que los ingresos relacionados con la inteligencia artificial crecerán un 40% anual hasta el año 2029 confirma la continuidad de la demanda en esta área. Además, la revisión al alza de la proyección de crecimiento de las exportaciones relacionadas con la inteligencia artificial para este año, hasta el 43%, espera añadir 0.64 puntos porcentuales al crecimiento de las exportaciones de Taiwán. Esta fortaleza sectorial se ve reforzada además por la eliminación de las tarifas especiales de 232% aplicables a los semiconductores utilizados en los centros de datos de Estados Unidos, lo que reduce la incertidumbre política.
Juntos, estos factores han llevado a Yuanta a aumentar su previsión de PIB para todo el año.5.3 por cientoEsa proyección representa un avance significativo en comparación con la opinión general del mercado, que era de un 3.8%. Además, supera las previsiones anteriores de instituciones como Standard Chartered y el Banco Asiático de Desarrollo. En resumen, la economía de Taiwán está siendo impulsada por una combinación poderosa de ventajas en el comercio exterior y liderazgo en el sector doméstico. Esto constituye una diferencia notable en comparación con la desaceleración general de la región.
Implicaciones en el mercado: Reacciones de los tipos de cambio y las acciones ante los datos
La diferencia de datos entre Japón y Australia ya está influyendo en los movimientos del tipo de cambio. Los mercados ahora anticipan los próximos pasos en las políticas monetarias del Banco de Japón. El yen japonés ha aumentado un 17.8% en los últimos 120 días, lo cual es un movimiento significativo que refleja la expectativa del mercado respecto a los próximos pasos del Banco de Japón. Sin embargo, este aumento ha sido acompañado por volatilidad, lo que indica que el tipo de cambio sigue siendo sensible a cualquier cambio en la postura del Banco de Japón. Una información positiva sobre la inflación en Japón, como una mayor aceleración de la tendencia de descenso de la inflación, podría presionar aún más al yen, ya que esto fortalecería la necesidad de que el Banco de Japón mantenga su política monetaria muy relajada. Por otro lado, una decisión conservadora por parte del Banco de Reserva de Australia, motivada por la fortaleza del mercado laboral, podría apoyar al dólar australiano.
Esta dinámica se refleja en los mercados de renta regionales, los cuales son vulnerables a los efectos de las fluctuaciones de los tipos de interés, en medio de la volatilidad geopolítica generalizada. El índice de referencia australiano, el ASX 200, es un claro ejemplo de esto. Se espera que el ASX 200 cierre la semana en torno a los 8850 puntos, lo que representa una pérdida moderada.Los sectores sensibles a las tasas de interés, como los financieros y el sector tecnológico, fueron los principales factores que contribuyeron a este resultado negativo.Esta debilidad se produjo después de que el robusto informe sobre el empleo en diciembre aumentara las probabilidades de que la RBA aumentara los tipos de interés en febrero, hasta superar el 50%. Es evidente que el mercado está anticipando mayores costos de endeudamiento para estos sectores, que son más sensibles a los cambios en los tipos de interés.
La situación actual crea un entorno de riesgo bifurcado. En el caso del yen, la ruta de menor resistencia es hacia abajo, siempre y cuando la inflación continúe disminuyendo. Pero la volatilidad reciente indica que el mercado está listo para cambiar rápidamente en respuesta a cualquier señal política. En cuanto a los valores australianos, la presión inmediata proviene de las perspectivas relacionadas con los tipos de interés. Además, estos valores también están expuestos a los mismos cambios geopolíticos que sacudieron los mercados mundiales la semana pasada. En resumen, los próximos datos no son solo resultado de las decisiones de los bancos centrales; son también los factores que determinarán hacia dónde se movirán estas monedas clave y sus mercados de valores.
Catalizadores y riesgos: Lo que hay que observar a continuación
Las narrativas relacionadas con una inflación baja y un crecimiento reducido ahora estarán sometidas a prueba por una serie de acontecimientos futuros. El catalizador inmediato es la reunión de la Reserva Federal de Australia en febrero. La situación es binaria: si el promedio trimestral del IPC alcanza el nivel del 1%, es probable que se produzca un aumento del 25 puntos básicos en las tasas de interés.Hay una probabilidad del 60% de que haya un aumento de las tasas de interés en el corto plazo.Cualquier sorpresa positiva en esos datos podría llevar al banco a adoptar una postura más agresiva, lo que pondría en tela de juicio la teoría de la desinflación. El principal riesgo para Australia, entonces, es que la fortaleza del mercado laboral continúe generando presiones salariales, lo que dificulta que la inflación disminuya de manera sostenible.
Para Japón, el principal riesgo es la sostenibilidad económica. La tendencia actual de descenso en los precios está influenciada en gran medida por los efectos de los altos precios de la energía y los alimentos del año pasado. La verdadera prueba será si este descenso en los precios es estructural o simplemente temporal. Las perspectivas generales sugieren que los precios más bajos de la energía y los alimentos podrían ayudar a reducir la inflación durante la primera mitad del año. Pero existe el riesgo de que shocks externos, como un aumento repentino en los precios de las materias primas o un evento geopolítico que perturba el comercio, puedan revertir rápidamente esta tendencia. La paciencia del Banco de Japón se medirá según la capacidad de este país para mantener una disminución sostenible en los precios.
En Filipinas, el principal riesgo es la persistencia de las restricciones fiscales. La drástica reducción en los gastos en infraestructura ya está afectando negativamente al crecimiento económico. Se espera que el PIB del cuarto trimestre se mantenga bajo, en torno a…4.1%El economista Aris Dacanay advierte que las reformas institucionales destinadas a reducir la corrupción y mejorar la diligencia debida no se lograrán de la noche a la mañana. Es probable que los efectos negativos fiscales persistan durante los próximos dos a cuatro años. Esto crea un riesgo de que el crecimiento se mantenga por debajo del 4%, lo cual socavaría el objetivo anual de la administración y podría llevar a una actuación anual de la máxima debilidad en cuatro años.
En resumen, las próximas semanas determinarán si la narrativa y la realidad coinciden. Para Australia, el IPC será el factor que determine el camino que siga el RBA. Para Japón, lo que importará será la capacidad del país para evitar una desinflación. Para Filipinas, lo que afectará será la continuación de los efectos negativos fiscales. Cada economía enfrenta una prueba distinta, pero igualmente crucial, de su fortaleza económica subyacente.



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