Las dificultades de Arm se intensifican, ya que el Bank of America ha rebajado su calificación a “neutral”, debido a la baja en los ingresos y al hecho de que el volumen de negocios de SoftBank Reliance ocupa el puesto 255 en la lista.
Resumen del mercado
El 16 de enero de 2026, Arm Holdings (ARM) cerró con un aumento del 0.64%. La acción se negoció con un volumen de 560 millones de dólares, lo que la colocó en el puesto 255 en términos de actividad de negociación durante ese día. A pesar de este pequeño aumento, las acciones de la empresa han disminuido un 23% en los últimos 12 meses. Esto refleja la cautela de los inversores debido a las cambiantes dinámicas del mercado.
Motores clave
La reciente degradación del perfil de Arm Holdings por parte de Bank of America Securities, pasando de “Comprar” a “Neutral”, ha intensificado la atención hacia las perspectivas a corto plazo de este diseñador de chips. Los analistas, como Vivek Arya y Duksan Jang, han señalado que se espera una disminución del 5% en los ingresos por licencias para el año fiscal 2026, excluyendo las contribuciones de su importante patrocinador, SoftBank. Esto ocurre en medio de una desaceleración generalizada en los envíos mundiales de teléfonos inteligentes, debido al aumento de los costos de los chips de memoria y a las restricciones en el suministro. Estos factores afectarán negativamente los ingresos por regalías. Además, los fabricantes de teléfonos inteligentes y los clientes que utilizan los chips de Arm están en proceso de adaptarse a la nueva arquitectura de chips de Arm, lo que reduce el potencial de crecimiento de los ingresos por regalías.
Un problema importante para los analistas es la creciente dependencia de Arm hacia SoftBank. En la actualidad, SoftBank representa el 30% de los ingresos por licencias de Arm. Aunque la gran participación de SoftBank en Arm (90%) y su poder adquisitivo proporcionan estabilidad a corto plazo, los analistas han señalado riesgos relacionados con las finanzas circulares y posibles conflictos de intereses. Las contribuciones de SoftBank han compensado cada vez más el rendimiento de Arm, lo que oculta los problemas estructurales subyacentes. La reestructuración de la empresa en tres segmentos: Cloud y AI, Edge, y Physical AI, no ha disipado estas preocupaciones. Después de este anuncio, las acciones de Arm cayeron casi un 3%.
Sin embargo, el optimismo a largo plazo sigue vigente, ya que se centra en el papel de Arm en la complejidad del diseño de semiconductores y en la creciente demanda de procesadores para dispositivos móviles, computadoras personales, servidores y aplicaciones en el sector automotriz. Los analistas reconocieron la posición fundamental de la empresa en la industria de licencias de chips, ya que sus diseños están integrados en la mayoría de los teléfonos móviles mundiales. Sin embargo, factores negativos a corto plazo, como las presiones macroeconómicas y los cuellos de botella específicos del sector, siguen siendo factores importantes que afectan la situación de la empresa. BofA mantiene una meta de precios de 120 dólares para las acciones de Arm en Estados Unidos, equilibrando las proyecciones cautelosas de ingresos con la confianza en la posición estratégica de la empresa para los próximos ciclos tecnológicos.
Este descenso en la valoración de las acciones sigue un patrón de cambios en las expectativas de los analistas. A principios de diciembre de 2025, BofA redujo su objetivo de precio de las acciones de 205 a 145 dólares, manteniendo al mismo tiempo la calificación “Comprar”. El cambio a la categoría “Neutro” refleja una reevaluación de las proyecciones de crecimiento, especialmente en relación con la influencia de SoftBank y las dinámicas del mercado de smartphones. La reestructuración de Arm como una unidad dedicada a la inteligencia artificial física, con el objetivo de fortalecer su presencia en el sector de la robótica, aún no ha traído confianza claramente definida entre los inversores. Por eso, las acciones de Arm siguen cotizando por debajo de los niveles importantes.
En las transacciones previas a la apertura del mercado, el 16 de enero, las acciones ADR de Arm cayeron más del 2%, hasta llegar a los 111.14 dólares. Esto demuestra el impacto inmediato del descenso en su calificación crediticia. El rendimiento de las acciones de Arm destaca el delicado equilibrio entre su relevancia tecnológica a largo plazo y su dependencia de los ingresos provenientes de fuentes tradicionales. Los analistas enfatizaron que la capacidad de la empresa para diversificar sus fuentes de ingresos, más allá de los royalties generados por los teléfonos inteligentes, y para lograr progresos en mercados emergentes como el de la inteligencia artificial y el sector automotriz, será crucial para recuperar su dinamismo.
La trayectoria de la industria de semiconductores en general también jugará un papel crucial. Aunque el modelo de propiedad intelectual de Arm sigue siendo una piedra angular de la innovación en el sector de chips a nivel mundial, su situación financiera está íntimamente ligada a la naturaleza cíclica de la demanda en el mercado de la electrónica de consumo. A medida que los procesos de suministro se ajusten y los costos de memoria se estabilicen, los próximos cuatro trimestres serán cruciales para determinar si el actual ralentismo es solo una corrección temporal o si se trata de una tendencia más permanente.

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