Apollo Shares experimenta una caída significativa debido al escándalo de Epstein y a las consecuencias legales que esto ha provocado. El volumen de negociación en esta empresa es de 770 millones de dólares, lo que la coloca en el puesto 164 en términos de volumen de negociación.
Resumen del mercado
El 12 de marzo de 2026, las acciones de Apollo Global Management cayeron un 5.47%. Este fue uno de los mayores descensos en un solo día en la historia reciente de la empresa. El volumen de negociación de las acciones fue de 770 millones de dólares, lo que la colocó en el puesto 164 en términos de actividad de negociación en todo el mercado. Este descenso se produjo después de un período prolongado de escrutinio y problemas legales contra la empresa y sus ejecutivos. Este descenso agravó una situación de venta masiva que comenzó a principios de febrero de 2026. Durante ese período, el precio de las acciones de APO cayó más del 15%, lo que causó una pérdida de más de 12 mil millones de dólares en el valor de mercado de la empresa.
Motores clave
El reciente colapso del precio de las acciones de Apollo se debe a una serie de revelaciones sobre los vínculos históricos de la empresa con el despreciable financiero Jeffrey Epstein. Todo esto comenzó el 1 de febrero de 2026.The Financial TimesSe publicó un informe basado en los archivos de correos electrónicos del Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Este informe reveló que el director ejecutivo de Apollo, Marc Rowan, y otros ejecutivos mantuvieron conversaciones extensas con Epstein sobre temas fiscales durante toda la década de 2010. Esto contradice directamente las afirmaciones públicas de Apollo, según las cuales nunca habían tenido ningún tipo de relación comercial con Epstein. Esta información era fundamental para la reputación corporativa de Apollo. El informe provocó preocupación entre los inversores; las acciones de APO cayeron un 5.72% el 3 de febrero de 2026, hasta llegar a los 126.85 dólares por acción.
La controversia se intensificó el 17 de febrero de 2026.FTSe informó que dos sindicatos de maestros, que poseían más de 27.5 mil millones de dólares en compromisos de capital para los fondos de Apollo, instaron a la Comisión de Valores y Bolsa a investigar el “falta de transparencia” de la empresa respecto a sus conexiones con Epstein. Los sindicatos señalaron que Apollo no reveló el alcance de las relaciones personales y profesionales de sus líderes con Epstein, lo cual socavó aún más la confianza en la gobernanza de la empresa. En respuesta, el presidente de Apollo, James Zelter, emitió una declaración en la que negaba las acusaciones, afirmando que Rowan y otros ejecutivos (excluyendo al cofundador Leon Black) no tenían ninguna relación comercial o personal con Epstein. Esta respuesta fue ampliamente criticada como insuficiente.CNNMás tarde, Eleanor Bloxham, la directora ejecutiva de Apollo, describió la respuesta de la empresa como “muy débil”. También cuestionó la falta de información previa sobre las comunicaciones de Rowan con Epstein.
El golpe final llegó el 21 de febrero de 2026.CNNSe publicó un análisis detallado en el que se consideraba a Apollo como un participante “complejo” en la red de Epstein. El artículo destacaba los riesgos relacionados con su reputación y las posibles consecuencias legales, especialmente cuando los inversores comenzaron a cuestionar la precisión de la información proporcionada por la empresa sobre su historial financiero. Para el 23 de febrero de 2026, las acciones de APO habían caído a 113.73 dólares por papel, lo que representa una disminución del 5% en comparación con el precio anterior. Estos hechos han provocado numerosas demandas colectivas por parte de los inversores, quienes buscan soluciones para los supuestos fraudes en valores.
Los demandas indican que el liderazgo de Apollo tergiversó la verdad sobre sus vínculos con Epstein, creando así una narrativa falsa en relación con su integridad corporativa. Según los demandantes, esta tergiversación causó un aumento artificial del precio de las acciones durante el período analizado (del 10 de mayo de 2021 al 21 de febrero de 2026). Los expertos legales han señalado que este caso podría sentar un precedente en cuanto a la rendición de cuentas en materia de divulgación de información corporativa, especialmente en lo que respecta a los riesgos relacionados con escándalos de gran importancia. Mientras la SEC evalúa la solicitud de los sindicatos para que se realice una investigación, Apollo enfrenta una presión cada vez mayor para abordar sus problemas de gobernanza y restaurar la confianza de los inversores.
Los litigios en curso y el escrutinio regulatorio ponen de manifiesto un desafío más amplio para los gestores de activos: mantener la transparencia en medio de relaciones históricas complejas. Por ahora, las acciones de APO siguen sufriendo presión, y el mercado sigue de cerca los desarrollos en los ámbitos legal y regulatorio.

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