Los analistas advierten que la Reserva Federal está ignorando los signos de recesión. Un flujo constante de contradicciones…
Los analistas advierten que la Reserva Federal está ignorando señales importantes de recesión. La interpretación que da sobre la resiliencia del mercado laboral contradice otros indicadores que reflejan la debilidad del mercado. Para algunos de los principales economistas, los indicadores de recesión que antes parecían fiables, ahora comienzan a no ser tan confiables.Detectores de humo que funcionan con baterías agotadas.Son señales que se escuchan sin cesar, pero que no necesariamente indican algún peligro real. Este escepticismo está alimentado por las alertas constantes del mercado de bonos.
El hecho crítico es que la curva de rendimiento se ha invertido durante más de dos años, lo cual es un indicador histórico de una posible contracción económica.Ese indicador es la curva de rendimiento.Esto ha ocurrido antes de cada recesión en los Estados Unidos desde el año 1950, sin que haya habido señales falsas que indiquen algo incorrecto. La última situación de inversión negativa comenzó en el año 2022 y duró más tiempo que en cualquier otro momento durante la historia reciente. Esto es algo que, históricamente, indica que el crecimiento económico será más débil en el futuro.

Esto constituye el conflicto central. Por un lado, la Fed y muchos economistas señalan que el informe sobre el empleo de marzo muestra que…Mayores avances en la contratación de personal.Además, hay una tasa de desempleo en aumento. Por otro lado, las advertencias de larga data del mercado de bonos siguen sin ser tomadas en consideración. Este contraste refuerza la opinión de la Fed sobre que el mercado laboral es resiliente. Pero esto no resuelve la tensión entre las advertencias financieras tradicionales y los datos actuales sobre empleo.
La desconexión: La resiliencia laboral frente a otras formas de fragilidad
La señal más directa de la creciente fragilidad económica es el marcado descenso en la probabilidad de una recesión.Goldman Sachs ha aumentado la probabilidad de una recesión en los Estados Unidos a un 30%, desde el 25%.Se trata de un aumento significativo en las condiciones económicas, que refleja la conjunción de varios factores negativos. No se trata de una recomendación para implementar algún tipo de medida especial, sino más bien de un reconocimiento de que múltiples factores negativos están afectando al país al mismo tiempo, lo que lleva a que la economía se vuelva más frágil.
Un shock crítico e inmediato es el aumento en los precios de la energía. El reciente choque petrolero causado por los conflictos en Oriente Medio ejerce una presión directa sobre la inflación.El shock petrolero provocado por los ataques de represalia de TeheránYa está comenzando a tener efectos negativos: reduce la capacidad de compra de los consumidores y contribuye a un aumento general en los precios.
A esta presión se suma un nuevo régimen arancelario que impone obligaciones adicionales. Esta política ha aumentado efectivamente la tasa arancelaria de los Estados Unidos.De 2.1% a 11.7%Esto crea otro factor negativo que dificulta la estabilidad de los precios. El choque petrolero y las nuevas tarifas juntos representan un factor adicional que afecta los precios, complicando así la tarea del Banco de la Reserva en su papel de mantener la estabilidad económica, teniendo en cuenta que el mercado laboral muestra tanto resiliencia como cansancio.
Flujos de mercado y estancamiento político
Los índices bursátiles están sufriendo una gran presión. El Nasdaq acaba de entrar en un período de corrección, y el S&P 500 ha caído más del 6% en un mes. Este gráfico refleja cómo el mercado está enfrentando señales contradictorias: mientras las alarmas tradicionales de recesión son ignoradas, los precios siguen bajando. La incertidumbre es evidente, y los inversores se preguntan si la situación económica empeorará aún más.
La trayectoria que prevé la Reserva Federal ahora depende de esta incertidumbre. Después de mantener las tasas de interés estables, el banco central ha indicado que espera reducirlas solo una vez más en el año 2026. Esta decisión dependerá de cómo se evalúe el mercado laboral, que ya no sigue las reglas tradicionales. Según los funcionarios, un crecimiento laboral nulo podría ser compatible con el pleno empleo. Esto crea un alto requerimiento para las medidas políticas que se deban tomar.
El escenario de alto riesgo es que las señales de crisis en el mercado sean ignoradas por los encargados de la formulación de políticas. Si la Fed espera a que la situación en el mercado laboral empeore aún más antes de tomar medidas, correrá el riesgo de retrasar la respuesta política necesaria. Esto podría llevar a un ajuste económico más brusco, en comparación con el caso en el que la banco central actúe rápidamente para enfrentar esta situación cada vez más grave.



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