Alfabeto, Tesla y NVIDIA: Mapeando la curva de crecimiento de la infraestructura de IA

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porAInvest News Editorial Team
miércoles, 7 de enero de 2026, 6:17 pm ET5 min de lectura

El caso de inversión en la IA ya no se trata de marketing o espectaculares anuncios. Se trata de posicionamiento. El cambio de paradigma es real, y los fondos fluyen hacia aquellos que desarrollan las infraestructuras básicas necesarias para el uso de la tecnología. Esto crea una clara división en la curva de adopción de la IA: la capa de infraestructura básica, donde se logra un crecimiento exponencial, y la capa de aplicaciones, donde la competencia y los riesgos de ejecución son altos. Veamos dónde se encuentran cada empresa en esta curva.

NVIDIA es, sin duda, el líder indiscutible en el área de infraestructura informática. Su función es proporcionar la potencia computacional necesaria para alimentar todos los modelos de inteligencia artificial. Los datos muestran que esta empresa se encuentra en una fase ascendente de rápido crecimiento. En su último trimestre, la compañía registró…

Con los ingresos derivados de las GPU en los centros de datos, que suman 51.2 mil millones de dólares, se ha registrado un aumento del 66% en comparación con el año anterior. La observación clara del CEO Jensen Huang…Esa es la máxima validación de esta posición. No se trata simplemente de una demanda elevada; son las limitaciones en cuanto a capacidad las que destacan el papel de NVIDIA como un punto débil y un beneficiario del crecimiento de todo el ecosistema de inteligencia artificial. La empresa se encuentra en un ciclo virtuoso, donde cada nuevo modelo y start-up genera más demanda por sus chips, lo que acelera aún más su crecimiento.

El alfabeto ocupa una posición diferente, pero igualmente importante en términos de infraestructura. Utiliza su…

Se trata de construir una plataforma de IA con integración vertical. La inversión no se centra tanto en la venta de chips, sino más bien en poseer la plataforma donde se entrenan, se implementan y se accede a los modelos de IA. Esto le otorga una ventaja única en la capa fundamental, ya que controla tanto el procesamiento de datos (a través de Google Cloud) como una enorme cantidad de datos de alta calidad (provenientes de búsquedas y otros servicios). Su rendimiento previsto para 2025, con un aumento del 65.8%, refleja el reconocimiento del mercado hacia esta infraestructura integrada.

Tesla, por el contrario, es una opción de pura capa de aplicación. No se encarga de desarrollar el proceso computacional ni la plataforma; más bien, aplica la inteligencia artificial a productos físicos como vehículos autónomos y sistemas de robótica. Se trata de una inversión de alto riesgo, pero con grandes recompensas, en la última etapa de desarrollo de la curva S. El retorno de la empresa para el año 2025, de aproximadamente un 20.2%, fue sólido, pero mucho menor que el de los líderes del mercado. Esto indica que el mercado tiene una actitud cautelosa respecto a la ejecución de este proyecto. Como señala uno de los análisis…

El piloto de taxis robóticos representa un hito importante, pero su transformación en un negocio rentable enfrenta enormes obstáculos técnicos, regulatorios y económicos. Por ahora, Tesla sigue siendo una empresa de narrativa, y no una empresa que desarrolla infraestructuras para el uso de taxis robóticos.

Motores financieros: Aumento de la rentabilidad y del flujo de caja

La posición estratégica en la curva en forma de “S” determina directamente la capacidad financiera de la empresa. No se trata solo del crecimiento en términos de ingresos; también importa la calidad de ese crecimiento y el dinero que se genera para financiar la próxima fase del proceso de crecimiento exponencial.

El dominio de NVIDIA en el área de infraestructuras se traduce en un motor financiero de eficiencia excepcional.

Este trimestre cuenta con una margen bruto asombroso del 73.4%. No se trata simplemente de una alta rentabilidad; se trata de una fuente de recursos que permite una reinversión constante. La empresa ya ha devuelto 37 mil millones de dólares a los accionistas durante los nueve primeros meses de su año fiscal, a través de reempréstitos y dividendos. Este enorme retorno de capital, sumado a los 62.2 mil millones de dólares que aún quedan disponibles para la recompra de acciones, demuestra una combinación rara de escala, rentabilidad y disciplina financiera. Se trata de un ciclo que se refuerza a sí mismo: la demanda exorbitante genera grandes ganancias, lo cual a su vez atrae más capital para seguir desarrollando las infraestructuras necesarias para la próxima generación.

La historia financiera de Alphabet es una prueba de su confianza en una capacidad de ingresos duradera. El rendimiento de sus acciones, del 65.8%, en el año 2025, se debió a la creencia del mercado en su infraestructura de inteligencia artificial de tipo integrado verticalmente. La empresa no solo vende capacidad de computación en la nube, sino que también ofrece una plataforma donde se entrenan y implementan modelos de inteligencia artificial, aprovechando su tecnología relacionada con dichos modelos.

Este modelo integral, que incluye chips propietarios como los TPUs, tiene como objetivo controlar los costos y las márgenes en todo el sistema. El buen rendimiento de la acción indica que los inversores consideran este modelo como algo escalable y con altas márgenes, y no como una apuesta especulativa. La visibilidad sobre la expansión de las márgenes relacionadas con la inteligencia artificial es más clara aquí, en comparación con las inversiones puramente relacionadas con aplicaciones concretas, ya que el crecimiento está vinculado a una plataforma con una capacidad comprobada para generar ingresos.

La trayectoria financiera de Tesla es la más volátil, lo que refleja el riesgo relacionado con la ejecución en la capa de aplicación. Su rendimiento del 20.2% para el año 2025, aunque positivo, sigue siendo una fracción del rendimiento de las empresas líderes. Esto refleja que el mercado se centra en los progresos tangibles, no solo en los planes. El flujo de caja de la empresa está cada vez más vinculado al crecimiento de los servicios y a la trayectoria incierta hacia la autonomía. Además, hay menos claridad sobre cómo expandir las márgenes relacionadas con la inteligencia artificial. Como señala un análisis…

Hasta que el piloto de taxis robóticos se convierta en un negocio rentable y con altos márgenes de ganancia, su dinámica financiera seguirá siendo menos predecible y menos potente que la de los constructores de infraestructuras.

En resumen, las empresas de infraestructura generan ganancias que sirven para financiar su propio crecimiento exponencial. En el caso de NVIDIA y Alphabet, los indicadores financieros confirman que no solo aprovechan la ola de desarrollo de la inteligencia artificial, sino que además están contribuyendo a su desarrollo continuo.

El Catalizador de 2026: La Energía como el Nuevo Obstáculo

La infraestructura de IA está enfrentando un nuevo obstáculo. A medida que los centros de datos pasan de proyectos piloto a producción en masa, su demanda de energía supera con creces la capacidad del sistema eléctrico estadounidense. Los expertos predicen que esto podría causar problemas graves.

La mayoría de las infraestructuras construidas hace décadas ya están llegando a su final de vida útil. Esto convierte el costo operativo habitual en una limitación estratégica y operativa importante. Las instalaciones impulsadas por IA se están convirtiendo en “pequeñas ciudades”, lo que requiere un replanteamiento completo de los aspectos relacionados con la densidad de energía, el sistema de refrigeración y la fiabilidad del sistema eléctrico. El factor clave es claro: la energía es el nuevo punto débil.

Este cambio remodelará el panorama competitivo. Las empresas que cuenten con soluciones integradas o ventajas geográficas que les permitan invertir conjuntamente en infraestructuras de energía, obtendrán una ventaja crucial. Para NVIDIA, esto representa una extensión natural de su rol como líder en este campo.

Sus socios en el ecosistema ya están avanzando hacia la implementación de sistemas NVIDIA con una potencia de al menos 10 gigavatios. La asociación estratégica entre la empresa y OpenAI para la implementación de este tipo de sistemas no se trata simplemente de un acuerdo de ventas; se trata de una inversión conjunta en los costos relacionados con la generación de energía y el enfriamiento necesarios para operar esa capacidad. Al colaborar con las empresas de alojamiento masivo en materia de implementación de sistemas informáticos, NVIDIA comparte efectivamente los riesgos y costos relacionados con la infraestructura de energía necesaria para alimentar sus propios chips. Esta integración vertical le permite estar a salvo de las fluctuaciones en los precios y la disponibilidad de la energía.

Para Alphabet, la ventaja radica en su dominio en el sector de la nube y en su escala. Su enorme centro de datos integrado le permite negociar contratos de suministro a largo plazo y colaborar directamente con las empresas de servicios públicos para mejorar las infraestructuras eléctricas. Esta escala geográfica y operativa le permite actuar como “acciionario clave en la red”, invirtiendo conjuntamente en infraestructuras y asegurando la flexibilidad en el uso de energía. El conjunto de tecnologías de IA verticalmente integradas que utiliza la empresa, incluyendo chips propios, también le permite optimizar la eficiencia energética en todo el sistema informático. Este es un criterio crucial a medida que la industria se dirige hacia el uso de “ tokens por watt por dólar”.

Tesla, como empresa que opera en el nivel de aplicaciones, enfrenta la presión más directa. Sus ambiciosos planes relacionados con los taxis robóticos requieren una gran cantidad de recursos informáticos para el procesamiento de datos por parte de la IA en tiempo real. Esto genera la necesidad de crear centros de datos móviles que consumen mucha energía. La empresa carece de la infraestructura cloud y de la capacidad necesaria para manejar este desafío energético, algo que NVIDIA o Alphabet sí pueden ofrecer. El camino hacia la rentabilidad de Tesla depende de cómo resuelva este problema operativo, ya que esto representa un riesgo significativo para su desarrollo.

En resumen, la carrera por desarrollar infraestructuras de IA ya no se trata solo de cómo obtener procesamiento informático. Se trata de quién controla el poder en este campo. Las empresas que estén mejor posicionadas para superar este nuevo obstáculo, a través de la integración, la escalabilidad y las alianzas estratégicas, lograrán consolidar su dominio en esta área.

Riesgos y qué hay que tener en cuenta

La curva en forma de “S” es pronunciada, pero el camino no es uniforme. La tesis de cada empresa enfrentará diferentes incertidumbres en el año 2026. Lo importante es prestar atención a los indicadores específicos que permitirán validar o invalidar el caso de inversión.

Para NVIDIA, el principal riesgo radica en la ejecución a gran escala de sus procesos. La empresa…

De sus productos más rentables, se puede observar una clara señal de demanda. Pero, ¿podrá expandir su capacidad lo suficientemente rápido para satisfacer la próxima ola de adopción de la inteligencia artificial? Es importante observar el ritmo de las declaraciones sobre la expansión de su capacidad, así como cualquier indicio de que los limitaciones en materia de energía estén afectando los niveles de implementación. La decisión estratégica de la empresa de reducir la producción de juegos con el fin de liberar capacidad es un claro indicador de los compromisos que tendrá que asumir. El éxito de la empresa se medirá por su capacidad para mantener su liderazgo en materia de infraestructura, sin enfrentarse a obstáculos físicos o logísticos.

El riesgo de Alphabet radica en la monetización y en la erosión competitiva. Su stack de inteligencia artificial, de carácter integrado verticalmente, constituye una gran ventaja, pero es necesario que el mercado vea cómo esto se traduce en una clara expansión de las márgenes de beneficio en todas sus operaciones. Es importante observar cómo Alphabet utiliza sus funcionalidades de inteligencia artificial de manera agresiva en servicios como Google Search y YouTube, así como monitorear la dinámica competitiva en el sector del cloud computing.

Refleja altas expectativas; cualquier problema en la conversión de su infraestructura en fuentes de ingresos duraderas y con altos márgenes podría ejercer presión sobre el precio de las acciones. La métrica clave es la visibilidad de la rentabilidad relacionada con la inteligencia artificial dentro de sus segmentos centrales de publicidad y servicios en la nube.

El riesgo de Tesla radica en su capacidad de ejecución de los planes. La empresa ha decidido concentrarse en la autonomía y la robótica como su estrategia a largo plazo. Pero 2026 será el año en que se demuestre si esta estrategia es realmente efectiva. Como señala una analista…

El foco debe estar en lograr avances mensurables en la escalación de las economías relacionadas con los taxis robóticos. Es importante prestar atención a la expansión geográfica más allá de los proyectos piloto actuales, a una clara divulgación de información sobre las economías de cada unidad de negocio, y al impulso regulatorio. Lo crucial es monitorear si la financiación destinada a este futuro ambicioso podría afectar negativamente la rentabilidad del negocio de vehículos eléctricos de Tesla. En resumen, el motor financiero de Tesla debe poder mantener tanto su situación actual como su futuro, sin que esto implique un desperdicio de capital.

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Eli Grant

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