El Qwen-3 de Alibaba en órbita: Un primer paso en la dirección de la tecnología de inteligencia artificial espacial.

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porAInvest News Editorial Team
martes, 27 de enero de 2026, 5:59 am ET4 min de lectura
BABA--

La implementación del Qwen-3 de Alibaba Cloud en el espacio no es simplemente una demostración técnica. Es el primer paso concreto hacia una nueva curva tecnológica. Esto marca la fase inicial de un cambio de paradigma: la infraestructura fundamental para la inteligencia artificial pasa de los centros de datos terrestres a una red de satélites en el espacio. Todo el proceso, desde la carga de datos desde tierra hasta la inferencia y devolución de resultados en el espacio, se completó en menos de dos minutos. Esto establece un nuevo estándar en cuanto a la latencia en un campo donde la velocidad es de suma importancia.

Esta iniciativa ataca directamente un punto crítico en el proceso de desarrollo de los modelos de IA. A medida que los modelos de IA se vuelven más complejos, las limitaciones físicas de los centros de datos basados en la Tierra se convierten en un obstáculo importante. Los costos principales de estas instalaciones, especialmente para aquellas que requieren mucha energía para su funcionamiento, son relacionados con la electricidad y el enfriamiento. Estos costos pueden representar entre el 40% y el 60% del total de gastos operativos. En nuestro planeta, los centros de datos enfrentan problemas como la congestión del sistema eléctrico, la escasez de agua y demoras prolongadas en la obtención de permisos. Por otro lado, los centros de datos en órbita buscan superar estas limitaciones al trasladar el procesamiento de datos a lugares donde la energía solar esté abundante, donde la disipación de calor sea fácil, y donde el espacio físico para expandirse sea prácticamente ilimitado.

La inversión de Alibaba se enmarca dentro de una competencia estratégica a nivel mundial. China está invirtiendo activamente en el uso de la informática espacial. Este proyecto tiene como objetivo construir una red compuesta por 2,800 satélites especializados para el año 2035. Se proyecta que el mercado global de este sector crecerá a un ritmo anual del 15%, pasando de una valor actual de más de 6 mil millones de dólares a casi 25 mil millones de dólares. Esta es la curva de adopción exponencial que los proveedores que son los primeros en lanzar sus productos pueden aprovechar. La constelación inicial de 12 satélites es solo el comienzo de una red planificada que proporcionará una capacidad computacional masiva: 100,000 petaflops para el procesamiento de datos y 1 millón de petaflops para el entrenamiento de algoritmos en todo el mundo. En esta configuración, la constelación de satélites no es simplemente un complemento periférico; es una nueva capa de procesamiento, diseñada para manejar la enorme cantidad de datos generados por una nueva generación de sensores y dispositivos de comunicación espaciales.

Escalamiento de la infraestructura: la curva S de 2,800 satélites

Esto no es un simple lanzamiento de un satélite; se trata de la primera fase de una iniciativa masiva de construcción de infraestructura, cuyo objetivo es lograr una adopción exponencial de este sistema. La escala del proyecto es impresionante: se planea establecer una red de…2,800 satélites especializados en computaciónConLos segundo y tercer grupos están programados para ser lanzados en el año 2026.No se trata de un plan especulativo, sino de un plan de implementación concreto y que durará varios años. La empresa tiene como objetivo completar una red de 1,000 satélites para el año 2030, con capacidad operativa completa prevista para el año 2035. Se trata de la fase clásica de construcción de una red: primero hay un crecimiento lento inicial, luego una rápida aceleración a medida que la red alcanza su tamaño crítico.

La ambición no se limita a los números, sino que también incluye la potencia computacional en sí. La estructura diseñada permite ofrecer 100,000 petaflops de capacidad computacional para el procesamiento de datos, y 1 millón de petaflops para el entrenamiento de algoritmos. En términos de contexto, esta capacidad de entrenamiento supera con creces a las capacidades de los clústeres terrestres más grandes actuales. No se trata de mejoras graduales, sino de crear una nueva capa computacional capaz de manejar la enorme cantidad de datos provenientes de una red mundial de sensores, comunicaciones y aplicaciones de IA. La arquitectura en sí misma –2,400 satélites para el procesamiento de datos y 400 unidades de entrenamiento distribuidas en múltiples órbitas, con enlaces láser entre los satélites– refleja un diseño basado en principios fundamentales para proporcionar servicios de IA de baja latencia a nivel mundial.

Esta construcción de infraestructura de computación orbital es una extensión directa del compromiso estratégico más amplio de Alibaba Cloud. Está en línea con las políticas de la empresa.Compromiso de más de 50 mil millones de dólares en el desarrollo de la inteligencia artificial y en la creación de infraestructuras relacionadas con ella.A medida que la compañía acelera su expansión global, la red de satélites se convierte en una infraestructura esencial. Esto refleja el esfuerzo de la empresa por abrir nuevos centros de datos en Brasil, Francia y los Países Bajos. Ambas iniciativas tienen como objetivo ganar una posición dominante en este nuevo escenario. La red orbital ofrece una capa de procesamiento única y escalable, algo que los centros de datos terrestres no pueden replicar fácilmente. Se trata, por lo tanto, de una apuesta a largo plazo, no simplemente de un proyecto secundario.

Posicionamiento competitivo y validación de la demanda

Alibaba Cloud está trabajando para fortalecer su presencia internacional, en contra de los rivales estadounidenses como Amazon Web Services y Microsoft Azure. Para ello, utiliza su enorme capacidad de distribución de servicios.Compromiso de más de 50 mil millones de dólares en el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial e infraestructura relacionada.Es una herramienta estratégica. No se trata simplemente de competir en los servicios en la nube; se trata de construir las bases para el próximo paradigma tecnológico. El lanzamiento reciente de Qwen-3 al espacio es una apuesta importante para capturar la curva de adopción exponencial de la computación basada en el espacio. Se proyecta que este mercado crezca rápidamente.Tasa compuesta anual del 15%Hasta el año 2035.

La validación de la demanda ya es bastante sólida en el ámbito terrestre. En su último trimestre, los ingresos de Alibaba Cloud han aumentado.Un 34% en comparación con el año anterior.La demanda de tecnologías de IA está aumentando rápidamente. Este incremento no es algo temporal, sino un factor clave que impulsa el crecimiento general de la empresa. A pesar de que su negocio de comercio electrónico enfrenta una intensa competencia en términos de precios, esto demuestra que el mercado valora enormemente las capacidades de la IA. Alibaba invierte mucho en este área para satisfacer esa demanda. Este aumento en la demanda constituye una base comercial importante para sus ambiciones más ambiciosas.

Sin embargo, esta implementación es un ejemplo típico de “first-mover strategy” en un mercado en desarrollo. El camino hacia una adopción exponencial depende completamente de la resolución de los desafíos fundamentales para las aplicaciones reales. La latencia, el ancho de banda y los costos deben resolverse para que la tecnología se convierta en un servicio viable. La expansión global de la empresa, con nuevos centros de datos planeados en Brasil, Francia y los Países Bajos, demuestra que está construyendo una infraestructura que permitirá cumplir sus ambiciones. Pero la red orbital representa un enfoque más riesgoso. El éxito dependerá de si las ventajas únicas del espacio, como la energía solar ilimitada, el enfriamiento sin problemas y la cobertura global, pueden superar los obstáculos físicos y económicos relacionados con el lanzamiento y mantenimiento de miles de satélites. Por ahora, la demanda en el sector de servicios en la nube es alta, pero la verdadera prueba será si esta infraestructura puede convertirse en algo rentable a escala en la próxima década.

Catalizadores, riesgos y lo que hay que tener en cuenta

El camino desde una demostración técnica exitosa hasta una situación comercial de tipo “S-curve” está lleno de obstáculos y desafíos. En el caso de la inversión en computación orbital de Alibaba, los factores clave para el éxito están claros y están programados para ocurrir en el futuro cercano. La empresa debe seguir adelante con su plan de implementar esta tecnología.Segundo y tercer grupos de satélites este año.Cada lanzamiento constituye una prueba del proceso de fabricación e integración del sistema. Esto permite que la red progrese desde un prototipo con 12 satélites hacia el objetivo de tener 1,000 satélites para el año 2030. Pero lo más importante es que la verdadera validación se produce durante el proceso de desarrollo.Comercialización de los servicios de computación en órbitaLa primera fase es una prueba de concepto. La siguiente fase consiste en ofrecer un servicio que los clientes paguen por él. Si esto tiene éxito, se demostrará la escalabilidad del modelo, y se podrá comenzar a generar ingresos a partir de esta infraestructura desarrollada.

Sin embargo, la narrativa de crecimiento exponencial enfrenta riesgos significativos. El primer riesgo se relaciona con los aspectos tecnológicos. Operar un gran modelo de IA en el entorno hostil del espacio implica desafíos especiales en cuanto al suministro de energía, la gestión térmica y la radiación, algo que los centros de datos terrestres no tienen que afrontar. Mantener el rendimiento de una red de inferencia con capacidad de 100,000 petaflops, distribuida entre miles de satélites, requiere resolver estos problemas de manera eficaz. En segundo lugar, el proyecto opera bajo una atmósfera de incertidumbre regulatoria. Los horarios de lanzamiento, la asignación de espectro y la cooperación internacional para una red de 2,800 satélites están regulados por reglas complejas y en constante cambio. Finalmente, la intensidad de capital necesario para construir una red de esta escala es abrumadora. Construir una red de tal magnitud requiere una inversión de décadas y miles de millones de dólares.Más de 50 mil millones en inversiones en infraestructura de IA.Es un factor clave que influye en el proceso de financiación. Cualquier cambio en la asignación de capital o en los costos de financiación podría afectar el cronograma de ejecución del proyecto.

La métrica clave para la adopción del servicio será el grado de aceptación en aplicaciones con alta latencia. El mercado está siendo impulsado por la necesidad de análisis de datos en tiempo real y de procesamiento seguro y autónomo de datos, lejos de la Tierra. Es importante observar los primeros casos de uso comercial en áreas como la observación en tiempo real de la Tierra o constelaciones de satélites autónomos. Si el servicio se adopta para estas tareas que requieren grandes cantidades de datos y que son sensibles a la latencia, entonces se validará el valor principal del servicio. Si la adopción se limita únicamente a contratos gubernamentales y de defensa, el camino hacia una adopción más amplia y exponencial será mucho más lento. Los próximos 12 a 18 meses serán decisivos, ya que el proyecto pasará de la fase de demostración a la fase de implementación, enfrentándose así a sus primeros testeos en el mundo real.

author avatar
Eli Grant

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios