La fase exponencial de los software de IA: Los beneficios en términos de productividad del nivel de plataforma.

Generado por agente de IAEli GrantRevisado porRodder Shi
miércoles, 18 de febrero de 2026, 8:02 am ET3 min de lectura
NVDA--

El ciclo de inversión en IA está entrando en una fase crítica. Después de años de desarrollo de infraestructuras que implicaron grandes inversiones en capital fijo, el mercado está cambiando su enfoque hacia aquellos aspectos en los que se generará el próximo tramo de crecimiento exponencial: los aumentos en la productividad que se obtienen a través de las plataformas y software utilizados. Esta es, en realidad, una transición clásica desde la fase de rápido crecimiento de la curva S hasta la fase de crecimiento sostenido y con márgenes altos.

La escala de la construcción de la infraestructura es impresionante. Las estimaciones sugieren que en el año 2026, los hiperescaladores dedicarán una gran cantidad de recursos financieros a la creación de esta infraestructura.527 mil millonesSe trata de un aumento significativo, comparado con los 465 mil millones de dólares que se registraron al inicio de la temporada de resultados del tercer trimestre. Este gasto es el “combustible” necesario para todo el ecosistema, y lo que realmente impulsa este proceso es una infraestructura específica. Como señala una de las analizas…Las GPU y la plataforma de software de NVIDIA se encuentran en el núcleo de la mayoría de los sistemas de inteligencia artificial modernos.Se trata de una realidad que se hace evidente cuando se supera el nivel de demostración. Este nivel fundamental ya está establecido en gran medida, lo que permite crear la capacidad computacional necesaria para el siguiente paradigma.

Con la infraestructura ya establecida, el enfoque de la empresa se está trasladando rápidamente de la fase de experimentación hacia la fase de escalamiento. Los datos muestran una clara curva de adopción en marcha.El 72% de las organizaciones utiliza actualmente la inteligencia artificial para automatizar al menos una función.Ya no se trata de pilotos en este caso; se trata de comprimir los flujos de trabajo y crear nuevos valores comerciales a gran escala. La tesis de inversión ahora está clara. Los próximos beneficiarios de la tecnología de IA no son las empresas que simplemente desarrollan los chips más avanzados, sino aquellas que demuestran una clara relación entre el enorme gasto en inversiones y el crecimiento tangible de sus ingresos. Como señala Goldman Sachs Research, los inversores han abandonado las empresas que se dedican únicamente a la infraestructura, donde el crecimiento de los ingresos está bajo presión, y se han dirigido hacia aquellas empresas que pueden rentabilizar la base instalada de clientes.

En resumen, la fase exponencial está cambiando. El hardware y el software que sustentan la inteligencia artificial se están convirtiendo en un bien común. La verdadera productividad, así como las próximas oportunidades de rentabilidad en los mercados financieros, surgirán de las aplicaciones y plataformas que se construyan sobre este fundamento. En estas plataformas, la inteligencia artificial automatiza todo tipo de procesos, lo que contribuye a una mayor eficiencia económica. La construcción de estos sistemas ya está completada; la revolución en materia de productividad apenas comienza.

La próxima ola de crecimiento: quienes se benefician de las plataformas y la productividad

Los mercados de capitales están enviando una señal clara: después de un período de entusiasmo generalizado por las infraestructuras relacionadas con la IA, los inversores ahora están abandonando las inversiones en proyectos de gasto directo, donde el crecimiento de los ingresos operativos se ve amenazado y los gastos se financian mediante deudas. Este cambio selectivo marca la evolución natural del ciclo de inversión, ya que la atención se centra en captar el valor que se genera gracias a estas infraestructuras.

Goldman Sachs Research identifica con precisión las próximas etapas del desarrollo del comercio basado en la IA. Se espera que este impulso continúe aumentando.Acciones de plataformas de AI y aquellos que se benefician de la productividad generada por dichas plataformasSe trata de un punto de pivote fundamental. Los ganancias obtenidas anteriormente se concentraron en la capa de hardware e infraestructura en la nube; las acciones que formaban parte de esa cartera tuvieron una rentabilidad del 44% desde el inicio del año. Pero esa rentabilidad no ha alcanzado el ritmo de crecimiento de los resultados financieros previstos para el grupo, que han aumentado solo un 9% en dos años. Esta desviación genera vulnerabilidad, ya que el retraso en el crecimiento de los gastos de capital representa un riesgo directo para las valoraciones de las empresas.

Los beneficiarios de esta próxima ola son las empresas que pueden demostrar una clara relación entre el gasto en infraestructura y el crecimiento de los ingresos reales. Aquí es donde el plan estratégico de Alphabet resulta muy útil. La empresa no solo es un consumidor de infraestructura de IA, sino que también es una empresa líder en la integración de esa infraestructura. Su plan de invertir en esto…De 175 a 185 mil millones en gastos de capital relacionados con la IA en el año 2026.Se trata de un movimiento deliberado para integrar la inteligencia artificial en todo su ecosistema de servicios. El objetivo es aprovechar al máximo los beneficios de esta tecnología, aumentando la productividad y la rentabilidad en áreas como Búsqueda, YouTube y Google Cloud. Este es el modelo para el siguiente paso en el crecimiento exponencial: utilizar la capacidad informática común para potenciar los motores principales de negocio.

En resumen, la fase exponencial está en su punto de maduración. La próxima ola de rendimientos del mercado de valores no provenirá de las empresas que construyen los chips o los centros de datos más sofisticados. Provendrá de aquellos que logran utilizar esa infraestructura para mejorar la eficiencia económica y generar nuevos fuentes de ingresos. La construcción de la infraestructura es la base; la productividad, en cambio, es el motor del crecimiento.

Valoración más allá de la cotización en bolsa: Medir la adopción exponencial

La clave para valorar a los líderes en el campo de la inteligencia artificial hoy en día no es el ratio precio-ganancias tradicional. Se trata de medir la curva de adopción exponencial y las ventajas productivas que esto conlleva. A diferencia de la burbuja de las compañías tecnológicas, donde los gastos eran especulativos y a menudo financiados con deudas, las inversiones en inteligencia artificial de hoy están basadas en una demanda real y son respaldadas por balances financieros sólidos. Como señala BlackRock…Los centros de datos de IA se construyen en respuesta a una demanda real.Y el gasto se financia en gran medida con las ganancias obtenidas por los gigantes tecnológicos establecidos. Esta diferencia fundamental proporciona un punto de referencia duradero para la valoración de las empresas, incluso cuando el mercado se dirige hacia la siguiente fase de crecimiento.

El catalizador principal es la compresión mensurable de los flujos de trabajo empresariales. Estamos pasando de la automatización a la ejecución autónoma, donde los agentes de IA completan tareas que involucran múltiples pasos de manera integral. Este cambio ya está generando nuevos valores comerciales. Como señala Satya Nadella:La IA será la mayor revolución en términos de productividad de nuestras vidas.Las empresas que utilizan las herramientas adecuadas están reduciendo los tiempos de procesamiento de datos de horas a minutos. Además, automatizan los ciclos de toma de decisiones y reducen las brechas operativas entre las empresas más avanzadas y las menos desarrolladas. Esto no es algo teórico; es el motor para el próximo aumento en los ingresos y en las ganancias. El mercado ya está tomando en cuenta esta transformación. Los inversores se están alejando de las empresas que dependen de inversiones en infraestructura, donde el crecimiento de las ganancias está sujeto a presiones, y se dirigen hacia aquellas empresas que pueden aprovechar esta mayor productividad para generar ingresos.

Sin embargo, sigue existiendo un riesgo importante. La sostenibilidad de este modelo depende de que los gastos de capital se financen con ganancias propias. Si los enormes gastos necesarios para mantener la infraestructura comienzan a depender cada vez más del endeudamiento, esto podría presionar los ingresos operativos y provocar otra ola de cambios en la orientación de las inversiones por parte de los inversores. La diferencia en el rendimiento de las acciones entre los hiperescaladores es una señal de alerta. Como señala Goldman Sachs Research…Los inversores han abandonado las empresas de infraestructura relacionadas con la inteligencia artificial, dado que el gasto en inversiones de capital se financia a través de deudas.La clave para cualquier empresa es demostrar una relación clara y medible entre su inversión en infraestructura y el crecimiento de sus ingresos. Por ahora, la curva de adopción exponencial sigue intacta. Pero el camino hacia una rentabilidad sostenida depende de que esa inversión en capital fijo se mantenga en un nivel sostenible, con fondos provenientes de los flujos de efectivo de la empresa.

author avatar
Eli Grant

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios