¿Por qué la curva de rendimiento para el año 2026 será sorprendente? Una ruptura estructural.
La curva de rendimiento en los Estados Unidos para el año 2026 sigue siendo el principal problema macroeconómico. La curva se ha vuelto más pronunciada.Los niveles más elevados desde noviembre de 2021La diferencia entre los períodos de 2 años y 10 años se mantiene cerca del 70 puntos básicos. Esto no es una situación típica de los últimos años. En cambio, indica un cambio estructural en las expectativas de flexibilización, donde las expectativas de flexibilización en el corto plazo se enfrentan a un mercado que sigue manteniendo niveles elevados de demanda. Esto crea un entorno complejo y selectivo para todas las clases de activos.
La primera capa del puzzle es la liquidez. La tendencia de la curva en años anteriores debe tratarse con cautela. El viernes 2 de enero tipicamente marca el periodo en que los traders institucionales aún no regresan en pleno, dejando los mercados con poca liquidez y con acciones de precios susceptibles a exageraciones. Los señales generadas en los primeros dos meses pueden reflejar condiciones de liquidez limitada en lugar de un consenso del mercado completamente formado. Esa volatilidad es una característica, no un bug, de la configuración actual.

El enigma más profundo radica en la forma en que se curva la línea de precios. Este aumento en la pendiente refleja una combinación diferente de factores que impulsan el movimiento de la línea de precios, a diferencia de los cambios causados por la reducción de las tasas de interés durante los años 2022-2024. Esto se debe a expectativas de que las tasas de política monetaria disminuirán con el tiempo, además de a un mercado a largo plazo que sigue siendo elevado debido al aumento de las primas sobre los títulos, a la emisión masiva de activos y a la incertidumbre fiscal y inflacionaria. Esta distinción es crucial. Afecta de manera directa cómo interactúa la línea de precios con los activos de riesgo. En el caso de las acciones, las altas tasas de descuento a largo plazo limitan los múltiplos de valoración, especialmente para las acciones de crecimiento a largo plazo. Por otro lado, los sectores con flujos de efectivo a corto plazo y activos tangibles suelen tener mejor desempeño, lo que genera un aumento más selectivo en los precios de los activos.
Para los inversores que buscan un lugar seguro donde invertir, la señal que emite la curva también ha cambiado. Tradicionalmente, el aumento de los rendimientos en el lado largo del mercado se consideraba un obstáculo para el oro y otros activos difíciles de negociar. Pero esa relación ya no es tan confiable. El aumento actual de los rendimientos refleja la presión fiscal, los riesgos relacionados con la inflación y la credibilidad de las políticas a largo plazo, en lugar de ser simplemente un indicador de optimismo sobre el crecimiento económico. En este contexto, un aumento en los rendimientos en el lado largo del mercado no debe ser un obstáculo para los activos que no generan ingresos, ya que estos han demostrado su capacidad para resistir las adversidades. La curva ya no representa simplemente una señal de crecimiento económico; ahora es un indicador de la credibilidad de las políticas y de los riesgos asociados con las reservas.
Para nosotros, la curva de rendimientos para 2026 será la historia que definirá todo. Determinará el comportamiento de las acciones, de la demanda de crédito y de los bancos, así como de los bonos de tesoro y de las acciones. Pero las primeras reacciones son un indicador a seguir, no un juicio definitivo.
Las fuerzas estructurales que podrían romper el patrón
La pendiente de la curva en 2026 será determinada por un juego de atracciones y repelencias entre fuerzas estructurales potentes y mecanismos técnicos de mercado. La posibilidad más dramática de sorpresa, una parada de la subida, depende de un resultado específico y favorable: las ganancias de productividad que conmínesen la inflación, permitiendo a la Reserva Federal reducir las tasas de interés más allá de lo que actualmente se estima. Matthew Hornbach de Morgan Stanley despliega este escenario, dondeexplotación de la productividad sin empleoSea y el AI, posiblemente, impulsa la inflación de base por debajo del 2%. En este caso, la Fed podría alentar la política mientras que los premios de tipo-los extraídos retornos que demandan los inversores por los bonos a largo plazo- caen. El resultado sería que los rendimientos a largo plazo caigan más rápido que los tipos de interés a corto plazo, planchando la curva. Sería una sorpresa clásica "planchando un burro", rompiendo el pronunciado.
Sin embargo, es más probable que el camino a seguir sea uno de disminuciones limitadas en la rentabilidad de los bonos. En ese caso, los ingresos provenientes de los cupones serían el principal factor que determinaría las retornaciones de los bonos. Las pruebas indican que persistirá la inflación y que habrá presiones de crecimiento constante. Como se mencionó anteriormente…El crecimiento económico resistente y las presiones inflacionarias persistentes podrían limitar la caída de los rendimientosEn este escenario, las reducciones de tipos por parte de la Fed serían más modestas y de carácter reactivo, lo que limitaría el aumento en los precios de los bonos. Los retornos provendrían entonces de los ingresos constantes provenientes de los cupones, y no de las ganancias por capitalización. Esto crea un entorno más selectivo para los activos de renta fija; el riesgo de duración se convierte en un factor importante a considerar al tomar decisiones relacionadas con dichos activos.
El elemento técnico crucial que añade es la posibilidad de un cambio coordinado en la emisión del Tesoro. El Departamento de Tesoro podría actuar como un participante deliberado del mercado, con el objetivo de bajar las tasas de vencimientoLimitar la oferta de largo plazo y aumentar la proporción de fondos provenientes de las facturas.esto sería una directa tentativa de estirar la recta del frente del arco y sostener la recta de los extremos. La mecánica es evidente: al emitir más billetes con vencimientos cortos, el Tesoro puede comprar deudas con vencimientos más largos, reduciendo la oferta de bonos a largo plazo y ofreciendo un mínimo técnico para sus rendimientos. Este mecanismo de política, combinado con la gestión del balance de la Fed, podría ejercer como un poderoso respaldo para la forma del arco, independientemente de la pureza del sentimiento de mercado.
En resumen, la curva de rendimiento para el año 2026 será un punto clave en las negociaciones financieras. La posibilidad de que la curva se alce hacia la dirección de los “bulls” requiere que haya una dinámica favorable entre la productividad y la inflación. De manera más realista, la curva estará determinada por la tensión entre las políticas monetarias del Fed y las decisiones de oferta del Tesoro. Los inversores deben estar atentos a las señales provenientes tanto de las políticas del Fed como de las estrategias de subasta del Tesoro. Estas fuerzas estructurales y técnicas determinarán si la curva se elevará o permanecerá plana.
Las sorpresas específicas que podrían materializarse
La pendiente de la curva de rendimiento es un indicio, pero su verdadero test es en los resultados concretos que conducirá. La configuración actual, una curva que se dobla en el lado de la tensión fiscal y de las subidas de los diferenciales de tipos de interés de plazo, tiene como resultado un panorama de la inversión no consensuado. Se trata de una narrativa de resiliencia selectiva, en la que se rompe la conexión tradicional entre una curva aperturada y un buen estado económico.
En el caso de las acciones, la sorpresa será un aumento repentino en los precios. La señal que indica una flexibilización de las políticas y una base de crecimiento resistente, favorece la toma de riesgos. Sin embargo, los niveles elevados…Yield de Cobre del Tesoro de 10 años 4.18%Funciona como un límite directo para los múltiplos de valoración, especialmente en el caso de las acciones con crecimiento a largo plazo. Esto crea una clara división entre los sectores que tienen flujos de efectivo a corto plazo, poder de fijación de precios y activos tangibles, y aquellos que no. El mercado ya está valorando esta selectividad, pero la sorpresa podría ser la magnitud de la diferencia si el mercado laboral se debilita. Un signo de alerta importante es…Gráfico de mercado laboral de Albert Edwards de Société Généraleque muestra que la tasa de desempleo ha comenzado una tendencia al alza. Históricamente, una ruptura por encima del promedio móvil de tres años precedió a una recesión. Si ese desencadenante se activa, pondría fin al rally del mercado de acciones, revelando la forma de la curva como un indicador de retraso de la tensión en vez de un indicador de la fuerza.
En términos de crédito, lo sorprendente será la calidad del mercado crediticio. La curva de aumento de los tipos de interés suele indicar una buena situación económica, lo cual debería favorecer a los bonos corporativos. Sin embargo, la dinámica actual es diferente. El aumento en el lado largo de la curva se debe a las primas de riesgo, y no a un optimismo puro por el crecimiento económico. Esto significa que los diferenciales de crédito podrían no disminuir tanto como lo indican las correlaciones históricas. El resultado sorprendente podría ser un mercado crediticio más selectivo, donde los diferenciales siguen siendo más amplios para los emisores de baja calidad. En cambio, las empresas de grado de inversión y de alta calidad podrían beneficiarse de las políticas de relajación monetaria. En resumen, el rally crediticio será menos automático y estará más determinado por los fundamentos de los emisores, en lugar de solo por la inclinación de la curva.
En cuanto a las materias primas, la sorpresa ya está en marcha. Los activos tangibles como el oro han demostrado una notable resiliencia.aumentando, aun cuando los rendimientos a larga plazo se han incrementadoEsta descomposición de las correlaciones negativas tradicionales indica que la curva de rendimiento ahora es un indicador de los precios de riesgo de los diferentes activos, y no simplemente un indicador de crecimiento. Lo sorprendente en 2026 es que esta dinámica continuará. Los rendimientos a largo plazo más altos, reflejan la presión fiscal y la incertidumbre política, y seguirán apoyando a los activos duraderos que no generan rendimientos. La forma de la curva ya no representa un obstáculo para el oro; es una confirmación de los mismos riesgos macroeconómicos que hacen que el oro sea una reserva de valor. El resultado específico es que se seguirá otorgando un precio mayor a los activos tangibles, independientemente del rendimiento real tradicional.
En resumen, la curva de rendimiento para el año 2026 presentará resultados específicos y no consensuados. Esto fomentará un aumento selectivo en los precios de las acciones, pero este proceso también puede verse afectado por factores relacionados con el mercado laboral. Además, esto ayudará a estabilizar el mercado crediticio, y fortalecerá el papel del oro como activo que se beneficia de los altos premios a plazo. La señal que emite la curva es clara, pero su traducción en resultados concretos para cada tipo de activo requiere una análisis detallada de las fuerzas estructurales que actúan en ese contexto.
Catalizadores y riesgos: Lo que hay que tener en cuenta en 2026
La tendencia ascendente en el año 2026 será confirmada o contradicha por unos pocos acontecimientos futuros. Para los inversores, la situación es clara: es necesario vigilar la diferencia entre los indicadores a 2 años y a 10 años, para detectar cualquier cambio en esa tendencia. Este indicador sigue siendo el más importante para evaluar la situación económica. También hay que prestar atención a los cambios en la estrategia de financiamiento del Tesoro y en la expansión del balance de la Reserva Federal, ya que estos pueden ser señales técnicas importantes. El riesgo principal es que la escasa liquidez en los primeros años pueda ocultar señales falsas. La verdadera prueba vendrá cuando se haya logrado una participación plena del mercado y cuando los datos económicos sean más claros.
La reacción más inmediata es el regreso de la liquidez completa al mercado. Como se mencionó,Las primeras semanas de eneroPor lo general, es un período de operaciones poco significativas, donde las fluctuaciones de precios pueden ser exageradas. La inclinación pronunciada en los precios hasta ahora podría ser consecuencia de esta falta de liquidez. La verdadera prueba comienza cuando los traders institucionales vuelvan a operar y el volumen de transacciones se normalice. Una ruptura sostenida por encima del spread actual de 70 puntos básicos confirmaría la idea de que las políticas monetarias se han relajado, lo que llevaría a un aumento de los premios a largo plazo. Sin embargo, una reversión en las cotizaciones podría indicar que el movimiento inicial fue solo un fenómeno técnico, y no un cambio fundamental en las condiciones económicas.
Allí donde se intersectan ambas curvas, escúchenos por las acciones coordinadas de política fiscal y monetaria.limitar el suministro de largo plazo y aumentar la participación de financiamiento a través de facturasSe trata de una herramienta técnica directa que contribuye a mantener la forma de la curva. Cualquier anuncio o ejecución de este plan sería un importante catalizador, proporcionando un soporte para los rendimientos a largo plazo. De manera similar, la gestión del balance general del Banco de la Reserva Federal es crucial. El escenario de un aumento repentino en las condiciones favorables del mercado depende de si el Banco de la Reserva Federal expande su balance general el próximo año, comprando billetes del Tesoro de EE. UU. para equilibrar la creciente cantidad de dinero en circulación. Es importante observar las señales que emita el Banco de la Reserva Federal sobre su gestión del balance general, ya que esta herramienta puede servir como un poderoso soporte para la curva, independientemente de la percepción del mercado.
El principal riesgo para la narrativa no es un solo evento, sino una interpretación equivocada del señal. El entorno de los primeros años es una configuración clásica para señales falsas. La liquidez es escasa y el mercado está propenso a exageraciones. El riesgo es que los inversores tratan el estrechamiento inicial como una sentencia definitiva sobre la perspectiva económica, cuando puede simplemente reflejar una condición técnica. La conclusión es que los primeros movimientos de la curva son un signo a tener en cuenta, no una sentencia a seguir. La confirmación real llegará con el retorno de la participación total del mercado y la publicación de datos económicos más claros más tarde en el trimestre.
En resumen, el año 2026 será un año lleno de señales selectivas. La forma de la curva de rendimiento es una información importante, pero su interpretación en términos de resultados de mercado depende de una secuencia precisa de eventos. Los inversores deben vigilar la evolución de la curva, prestar atención a las acciones coordinadas del Tesoro y la Fed, y mantenerse escépticos ante cualquier movimiento que ocurra al inicio del año. La curva puede sorprender a los inversores, pero solo cuando el mercado esté completamente despierto.



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