La divergencia estructural en 2026: Crecimiento sostenido en medio de una fuerza laboral en declive

Generado por agente de IAJulian WestRevisado porTianhao Xu
sábado, 10 de enero de 2026, 1:40 am ET6 min de lectura

La economía de los Estados Unidos se encuentra en una situación de marcada divergencia estructural a principios de 2026. Por un lado, el motor del crecimiento funciona a todo lo largo, con el PIB aumentando rápidamente. Por otro lado, el mercado laboral —el tradicional “combustible” para la expansión sostenida— muestra claros signos de deterioro. Esto crea un entorno macroeconómico complejo y potencialmente inestable, donde el crecimiento económico se basa en las ganancias y los gastos de las empresas, y no en un mercado laboral saludable.

El crecimiento es indudable. La economía se expandió a un ritmo…

Además, el modelo GDPNow de la Fed de Atlanta proyecta una aceleración significativa en los datos económicos.Este impulso es impulsado por el gasto de los consumidores y las inversiones corporativas, lo que indica un cambio estructural importante, donde la producción se genera de manera más eficiente, quizás a través de la automatización y el profundizamiento del capital.

Sin embargo, el mercado laboral cuenta una historia diferente. El año 2025 terminó con un clima bastante negativo. En diciembre, los empleos no relacionados con la agricultura aumentaron apenas.

No se cumplió con las expectativas y se continúa con una tendencia de contratación más lenta. En total, el aumento mensual promedio de empleos fue de solo 49,000, lo cual representa un descenso drástico en comparación con el promedio mensual de 168,000 en 2024. Esto no es simplemente un descenso cíclico; refleja un problema estructural más profundo.

El aspecto fundamental que causa esta divergencia es la disminución de la fuerza laboral.

Bajó del 62.5% en el mes anterior. Este descenso, que ha sido una tendencia constante durante años, significa que hay menos personas disponibles para trabajar, incluso mientras la economía crece. El resultado es un mercado laboral tanto escaso, como lo demuestra el aumento de los salarios, como débil, ya que el número de nuevos empleos creados no es suficiente para absorber la fuerza laboral disponible o mantenerse al ritmo del crecimiento poblacional.

En resumen, se trata de un sistema frágil. La economía está creciendo a un ritmo acelerado, pero esa crecencia se debe a las ganancias y los gastos de las empresas, no a un aumento significativo en el empleo. A medida que la población activa continúa disminuyendo, este modelo de crecimiento se vuelve cada vez más vulnerable. Esto plantea preguntas sobre la sostenibilidad de la demanda del consumidor, el ritmo de la inflación salarial y la capacidad de la economía para superar futuros shocks. La diferencia es clara: aunque hay un crecimiento sólido del PIB, la base de una economía sana e inclusiva se está erosionando.

Factores que impulsan la resiliencia corporativa, la transición hacia la inteligencia artificial y las políticas relacionadas.

La diferencia entre un crecimiento sólido y una economía laboral en declive se debe a un conjunto específico de factores económicos. En su esencia, se trata de un cambio significativo en el motor del crecimiento económico: la rentabilidad empresarial se ha convertido en el principal factor que impulsa la economía, mientras que los cambios tecnológicos y las políticas gubernamentales están determinando la trayectoria del mercado laboral.

La resiliencia corporativa es un pilar clave de este crecimiento. Los datos preliminares del tercer trimestre de 2025 muestran que…

En términos anuales, esta aumento en los ingresos proporciona el “combustible” necesario para seguir invirtiendo y gastando, lo que permite que la economía se acelere, incluso cuando el mercado laboral se debilita. Esto indica que las empresas no solo sobreviven, sino que también prosperan, probablemente gracias a su poder de fijación de precios y eficiencia operativa. Esta rentabilidad es lo que sostiene la expansión del PIB, creando así una situación de crecimiento que se separa de las dinámicas tradicionales de empleo.

Al mismo tiempo, la debilidad del mercado laboral se explica en parte por la transición continua hacia la inteligencia artificial. Goldman Sachs Research estima que la adopción de la inteligencia artificial causará un impacto significativo en el mercado laboral.

Como trabajadores desplazados que buscan nuevas posiciones de trabajo. Este es un caso clásico de aumentos en la productividad impulsados por la tecnología, lo que conduce a un desplazamiento a corto plazo. El análisis sugiere que, aunque la IA podría reducir el empleo en hasta el 2.5% de los estadounidenses a largo plazo, el impacto probablemente sea temporal, ya que se crearán nuevos empleos para compensar las pérdidas. Esto proporciona un mecanismo plausible para la debilidad actual del mercado laboral: los aumentos en la eficiencia reducen la necesidad de ciertas funciones, incluso mientras la economía crece.

Sin embargo, esta narrativa sobre el desplazamiento de las personas por parte de la inteligencia artificial se ve contrarrestada por evidencia que demuestra el potencial de esta tecnología para aumentar la productividad y mejorar la valoración de los trabajadores. El estudio “Global AI Jobs Barometer” de PwC, realizado en 2025, revela que en las industrias más expuestas a la inteligencia artificial…

Los datos muestran una clara ventaja salarial para los trabajadores que poseen habilidades relacionadas con la inteligencia artificial y que pueden adaptarse más rápidamente a los cambios en sus trabajos. Esto sugiere que la inteligencia artificial no es solo un factor que elimina empleos, sino también una fuerza que puede hacer que los trabajadores existentes sean más productivos y valiosos. El efecto neto en el empleo dependerá de si estos aumentos en la productividad y la creación de nuevos empleos logran superar el número de personas que son desplazadas en los próximos años.

La política monetaria constituye un punto de apoyo crucial para las perspectivas económicas. La proyección media del Comité Federal de Mercado Abierto para el año 2026 es…

Este pronóstico, publicado en diciembre, supone que la política monetaria tendrá como objetivo lograr el máximo empleo y estabilidad de precios. Implica que los responsables de la formulación de políticas consideran que la actual debilidad del mercado laboral es simplemente un efecto temporal en el ajuste del mercado laboral a las nuevas tecnologías, y no un signo de una crisis estructural más profunda. La tasa proyectada está apenas por debajo del nivel de 4.5% para diciembre de 2025, lo que sugiere que se espera una normalización gradual.

En resumen, se trata de una interacción compleja. El crecimiento económico se ve impulsado por las ganancias corporativas, mientras que el mercado laboral experimenta un ajuste temporal causado por la tecnología. La solución a largo plazo depende de si los beneficios de la inteligencia artificial pueden generar suficientes empleos nuevos y de alto valor para absorber a los trabajadores desplazados y mantener una fuerza laboral sana. Por ahora, el marco normativo está destinado a guiar este proceso de transición, pero la atención del mercado sigue centrándose en la velocidad y escala de ese ajuste.

Implicaciones financieras y políticas: La situación delicada de la Fed

La diferencia estructural entre el crecimiento económico y la debilidad del mercado laboral crea una situación política y financiera delicada. Para la Reserva Federal, el mercado laboral débil constituye una clara razón para mantener los tipos de interés estables. Dado que la creación de empleos en diciembre fue mucho inferior a las expectativas, y que la media anual para el año 2025 es de apenas 49,000 empleos mensuales, la banco central tiene margen para hacer una pausa en las reducciones de tipos de interés. Los mercados ya tienen esto en cuenta; la próxima reducción de tipos de interés no se espera hasta…

Esta postura política, combinada con las ventajas que implican los recortes impositivos y las condiciones financieras más favorables, constituye la base para las expectativas de crecimiento optimistas de Goldman Sachs.

Esa previsión indica que el PIB de los Estados Unidos se acelerará.

El análisis del banco atribuye este rendimiento superior a una serie de factores: el estímulo fiscal proveniente de las reducciones impositivas, la disminución de los efectos negativos causados por las tarifas arancelarias, y la continua resiliencia en los gastos de los consumidores. La reciente temporada festiva, en la que los gastos en línea alcanzaron un récord de 257,8 mil millones de dólares, es un ejemplo claro de esta fortaleza. En este escenario, la rentabilidad empresarial, impulsada por el poder de fijación de precios y los aumentos en la eficiencia, continúa fomentando la inversión y el consumo, permitiendo que la economía crezca, incluso cuando el mercado laboral se mantiene estancado.

Sin embargo, el riesgo principal es que este modelo no sea sostenible a largo plazo. El principal factor que ha impulsado el crecimiento del PIB en los últimos tiempos es el gasto de los consumidores, algo que se ve respaldado por un mercado laboral estrecho y aumentos en los salarios. Si la situación actual de baja contratación persiste, podría debilitar el crecimiento de los ingresos de las familias y su confianza en el futuro. Esto pondría en peligro el motor mismo del crecimiento económico. La divergencia entre el crecimiento económico y la situación del mercado laboral crea una vulnerabilidad: el crecimiento se sostiene gracias a las ganancias y los gastos de las empresas, pero si la debilidad del mercado laboral se prolonga, podría socavar toda la trayectoria de crecimiento económico.

La realidad para los inversores es algo muy delicado. La política monetaria de la Fed sigue siendo clara por ahora, lo que favorece las condiciones financieras. Pero todo depende de un equilibrio frágil. El mercado cree que la resiliencia de las empresas y las políticas favorables podrán ayudar a la economía a superar los ajustes en el mercado laboral. El riesgo es que estos ajustes duren más y sean más profundos de lo esperado, convirtiendo la divergencia estructural actual en un ralenticiamiento económico más pronunciado.

Catalizadores y riesgos para 2026: Lo que hay que tener en cuenta

La divergencia estructural de 2026 será verificada o cuestionada por un conjunto de acontecimientos futuros. Los próximos meses pondrán a prueba si el modelo actual de crecimiento, basado en las ganancias corporativas, puede soportar una situación en el mercado laboral que no muestra signos de mejorar.

En primer lugar, es necesario monitorear la trayectoria de la fuerza laboral.

Y las proyecciones sugieren que esta cifra podría disminuir aún más, hasta el 62.3%, para finales del primer trimestre. Este continuo declive constituye la base estructural de la debilidad del mercado laboral. De igual importancia es la tendencia de los salarios. Mientras tanto…El ritmo de crecimiento se ha acelerado en comparación con los meses anteriores. La pregunta clave es si este ritmo puede mantenerse. Un aumento continuo en los ingresos indicaría una mayor tensión en las condiciones laborales, lo que apoyaría el gasto del consumidor. Sin embargo, un ralentismo en la creciente de los ingresos confirmaría una degradación aún mayor y aumentaría el riesgo de una espiral entre salarios y precios.

En segundo lugar, tenga en cuenta las posibles revisiones a la narrativa sobre el crecimiento.

Aumentó a 2.7%, en comparación con apenas el 2.7% de hace unos días. Si esta pronunciada mejora se confirma en el anuncio oficial del próximo mes, esto fortalecerá aún más la tendencia al aumento. Lo que es más importante, los datos preliminares…Debe seguirse una tendencia similar en el cuarto trimestre. Cualquier desaceleración en el crecimiento de las ganancias socavaría la base financiera del negocio, ya que esto indicaría una pérdida de poder de mercado o un aumento en los costos, lo cual podría disminuir la inversión y los empleos.

El principal riesgo, sin embargo, es una desaceleración brusca en el gasto de los consumidores. Este es el punto más vulnerable en la cadena económica actual. El modelo de crecimiento supone que las ganancias y los gastos de las empresas pueden mantener a la economía, incluso cuando el mercado laboral se estanca. Pero si la contratación sigue siendo lenta, esto podría debilitar el crecimiento de los ingresos de las familias y su confianza. Los 50,000 empleos adicionales en diciembre fueron un aumento moderado, y el promedio anual de 49,000 empleos por mes es el más bajo en cinco años. Si esta tendencia se profundiza, amenaza convertir la divergencia actual en una desaceleración aún mayor. El riesgo es que el motor de expansión, que ya depende en gran medida del gasto de los consumidores, se quede sin combustible.

En resumen, se trata de una situación de validación frágil. Los datos futuros confirmarán si el crecimiento del mercado es sostenible o si se trata simplemente de una anomalía temporal. La trayectoria del mercado laboral y las ganancias corporativas son los pilares fundamentales de esta perspectiva. Cualquier signo de debilidad en cualquiera de estos aspectos obligará a reevaluar toda la situación para el año 2026.

author avatar
Julian West

Comentarios



Add a public comment...
Sin comentarios

Aún no hay comentarios