Plan de emisiones de acciones en 2026: Implicaciones para la asignación de activos en un mercado en proceso de recuperación
El aumento en las ofertas públicas de acciones en el año 2025 no fue un fenómeno pasajero, sino una reorientación estructural decisiva en los mercados de capitales. Después de años de altas tasas de interés y valoraciones cautelosas, que limitaron la emisión de nuevas acciones, el mercado logró recuperarse, pero de manera controlada y significativa. Este cambio se debió a condiciones macroeconómicas normalizadas y a una enorme cantidad de ofertas de acciones acumuladas, lo que creó una base sólida para el desarrollo de la actividad económica.
La magnitud del rebote es evidente. En los Estados Unidos, el volumen de negocios aumentó significativamente.El 54% en comparación con el año anterior; 347 emisiones en total.Mientras tanto, los ingresos brutos aumentaron en un 153%, hasta alcanzar los 66.8 mil millones de dólares. Este fue el segundo año consecutivo de crecimiento, después de una disminución en el número de ofrecimientos de acciones en 2023, que fue de 154. Esto representa un punto de inflexión importante. La cantidad promedio de acciones ofrecidas también aumentó a 198.7 millones de dólares, lo que indica que las empresas más grandes y establecidas están volviendo al mercado público. No se trataba simplemente de un fenómeno relacionado con los Estados Unidos.El volumen de emisiones de acciones a nivel mundial y el valor de las transacciones aumentaron significativamente en el año 2025.Con fuerza destacada en sectores clave como las finanzas, la tecnología, la inteligencia artificial, la infraestructura y la defensa.
Los conductores señalan que se trata de un punto de reajuste fundamental. La recuperación se produjo después de un período prolongado de declive económico; este momento coincide con la disminución de la inflación y una mayor claridad en las perspectivas macroeconómicas. Esto creó un entorno más favorable para el apetito por asumir riesgos y para la evaluación de valores. Al mismo tiempo, un factor importante fue la acumulación de empresas respaldadas por patrocinadores y capitales de riesgo, que ya habían alcanzado su punto de madurez. Estas empresas, que habían sufrido retrasos debido a condiciones de mercado anteriores, ahora podían aprovechar las oportunidades que ofrecía el mejoramiento del entorno de emisión de valores. El resurgimiento de los SPACs, que representaron aproximadamente el 41% de los emisiones de valoraciones en EE. UU., ilustra aún más esta situación de sobreoferta. Sin embargo, el ciclo actual está más profesionalizado, con patrocinadores experimentados que participan en este proceso.
Para los portafolios institucionales, esto establece un nuevo punto de referencia. La recuperación en el año 2025 sugiere un cambio desde una mentalidad de escasez hacia una mentalidad de oportunidades sostenibles. Las condiciones estructurales favorables –como la disminución de las tasas de interés, las reformas regulatorias y la creciente cantidad de empresas de calidad– crean un entorno en el que las ofertas públicas pueden convertirse en una fuente significativa de ganancias. Esto no es un acontecimiento cíclico que se pueda planificar con anticipación; se trata de un nuevo régimen en el que la asignación de activos debe tener en cuenta el clima actual del mercado.
El oleoducto de 2026: Ejemplos concretos y marcadores de cronología
La serie de ofertas públicas para el año 2026 está pasando de la fase de promesas a la fase de preparación. Varios de los candidatos más importantes han establecido plazos claros para su impacto en el mercado. No se trata de temas abstractos, sino de empresas de gran capitalización cuyas debutaciones públicas influirán directamente en las ponderaciones de los sectores y en la construcción del portafolio.
El primero de ellos es…Databricks se está preparando para una oferta pública de venta de acciones muy esperada, a principios de 2026.Con una valoración final de 134 mil millones de dólares, esta plataforma de datos y inteligencia artificial representa un importante acontecimiento para el crecimiento y las carteras tecnológicas. Su entrada en el mercado pondrá a prueba la disposición del mercado hacia valoraciones elevadas en el sector de los softwares empresariales. El momento de su lanzamiento es crucial: si ocurre a principios de 2026, eso significaría que ocurriría justo en la primera mitad del año, un período en el que los inversores institucionales estarán atentos a señales de liquidez y determinación de precios.
Otro posible competidor importante es…Anduril, un líder en el sector aeroespacial y de defensa.Se espera que esta empresa realice una oferta pública de acciones en el año 2026 o 2027. Con una valoración de 32.54 mil millones de dólares en la última ronda de financiación, su debut en el mercado público podría fortalecer el sector industrial y de defensa, que ya mostró un buen desempeño en el año 2025. La planta de fabricación que la empresa tiene planeada en Ohio es un hito importante para su desarrollo operativo; esto podría influir en el cronograma de su lanzamiento al mercado. Para los inversores, la oferta pública de Anduril representa una oportunidad para invertir en una empresa con alto crecimiento y que requiere muchos recursos financieros. Pero el momento de su lanzamiento sigue siendo más incierto que el de Databricks.
El pipeline también incluye a un destacado candidato del sector de tecnología financiera. Blockchain.com (Chia Network) ya ha presentado un borrador de registro confidencial, con una fecha target para su oferta pública de acciones en el año 2026. Aunque el camino que recorre la empresa sigue siendo largo, su valoración y la reacción del mercado serán indicadores clave para el sector de la tecnología financiera y la cadena de bloques, que ha experimentado mucha volatilidad. Su cotización en bolsa serviría como referencia para evaluar el precio de los riesgos que implican las empresas basadas en criptomonedas.
Por último, el impulso del sector industrial es real. En el año 2025…Las empresas relacionadas con la industria, la manufactura y la ingeniería registraron 30 anuncios en este sector.En este subsector, los sectores de aeroespacio y defensa son los principales líderes. Este patrón de actividad es probable que continúe hasta el año 2026. Parece que se está produciendo una rotación en los sectores, hacia empresas industriales y de defensa que ofrezcan un perfil de riesgo-recompensa diferente al de las empresas puramente relacionadas con software o inteligencia artificial. Para los inversores institucionales, esto significa que deben orientar sus inversiones hacia empresas industriales de calidad y que generen efectivo, como parte de una estrategia de ofertas públicas diversificada.

En resumen, el oleoducto de 2026 se está convirtiendo en una herramienta para la construcción de carteras de inversiones. El momento y las valoraciones específicas de estos proyectos de gran importancia determinarán los puntos óptimos para la entrada de capital institucional, así como la proporción de capital que se asignará a cada sector.
Macro Tailwinds y la alternativa SPAC
El aumento proyectado en el volumen de ofertas públicas en el año 2026 no es una apuesta especulativa, sino una normalización lógica, basada en los niveles históricamente bajos. Los estrategas de Goldman Sachs proyectan que los ingresos obtenidos por las ofertas públicas en Estados Unidos podrán alcanzar un nivel significativo.160 mil millones en el año 2026Es un aumento de más del triple en comparación con los aproximadamente 48 mil millones de dólares recaudados el año pasado (excluyendo a los SPACs). Esta previsión se basa en una combinación de factores macroeconómicos y de mercado que están facilitando una reacción positiva después de años de escasa actividad.
Los principales factores positivos son un contexto económico estable, una creciente confianza en los mercados y una política monetaria favorable. Estas condiciones se consideran como un entorno estable para que las empresas puedan regresar a los mercados públicos. El mercado está experimentando una normalización desde niveles extremadamente bajos, no un período de especulación desenfrenada. Esto es crucial para los inversores institucionales, ya que indica que el crecimiento es sostenible y se basa en mejoras fundamentales, en lugar de en especulaciones. Los estrategas estiman que el número de empresas cotizadas aumentará hasta 120, casi el doble con respecto a 2025. Sin embargo, la cantidad total de emisiones de acciones seguirá siendo solo aproximadamente el 0.2% del valor de mercado de la lista Russell 3000. Este porcentaje está muy por debajo del 0.3% registrado en 2021.
Esta normalización está impulsada por un gran número de empresas privadas que han sufrido retrasos debido a las condiciones del mercado en el pasado. Como señalan los datos disponibles…Muchos de los marcas privadas más reconocidas del mundo ahora se acercan cada vez más al mercado público.Se trata de empresas que ya han alcanzado su madurez y ahora están en condiciones de aprovechar las mejoras en el panorama de la emisión de valores. La lista de empresas importantes, desde líderes en el campo de la inteligencia artificial hasta gigantes del sector aeroespacial, constituye una fuente concreta de suministro que puede contribuir al aumento del volumen de negocios.
En este entorno, los SPAC siguen siendo una alternativa potencial a las oficinas de capitalización tradicionales. Aunque la previsión de volumen para el año 2026 excluye a los SPAC, el mercado de SPAC sigue siendo activo y podría influir en el total de emisiones de valores. Por ejemplo…SPACSphere Acquisition (SSACU) tiene una fecha de cotización programada para febrero de 2026.Esto destaca que la opción de utilizar SPAC sigue siendo viable para ciertas empresas que buscan un camino más rápido hacia la liquidez. Sin embargo, la profesionalización del sector de los SPAC, con patrocinadores experimentados y un enfoque en la calidad, indica que se está convirtiendo en una herramienta más disciplinada, en lugar de ser simplemente un vehículo especulativo. En cuanto a la construcción de carteras, la presencia de los SPAC añade otro nivel de opciones, pero no disminuye la importancia estructural de las vías tradicionales de lanzamiento de capitales.
En resumen, para los asignadores institucionales, la situación actual es favorable. La combinación de un mercado en proceso de descongelación, una acumulación de empresas de calidad y factores fundamentales que favorecen el desarrollo de las empresas, crea un entorno propicio para el año 2026. Este contexto permite que se considere adecuado invertir en nuevas empresas listadas, como una clase de activos estratégicos. La alternativa de los SPAC constituye un canal complementario, aunque secundario, para esa inversión.
Rotación de sectores y construcción del portafolio
La cartera de empresas destinadas a la salida a bolsa en el año 2026 no es una colección aleatoria de compañías. Se trata, en realidad, de una apuesta concentrada en temas específicos y con alto potencial de crecimiento. Para los asesores institucionales, esto representa una señal clara para la rotación de sectores, además de una oportunidad potencial para realizar inversiones en áreas donde existe una ventaja estructural. Se espera que haya un fuerte impulso temático en estas áreas.Tecnología, IA, infraestructura y defensaSon sectores que ya se alinean con las tendencias actuales en la asignación de capital por parte de las instituciones. Esto no es una coincidencia, sino una reflección directa de hacia dónde ha ido a parar el capital privado durante años.
La concentración en este área se ve reflejada en dos de los estrenos más esperados.DatabricksLa empresa se está preparando para su oferta pública de acciones a principios del año 2026. Se trata de una empresa líder en el campo de las plataformas de inteligencia artificial y datos. Su listado en bolsa sería un importante acontecimiento para el crecimiento de sus activos y de los portafolios tecnológicos. Esto, a su vez, pondría a prueba la disposición del mercado hacia valores premium en el sector de las herramientas empresariales.AndurilUn líder en el sector aeroespacial y de defensa, está siendo considerado como posible candidato para realizar una oferta pública de acciones en el año 2026 o 2027. Su planta de fabricación en Ohio es un hito importante en su desarrollo operativo. Además, su entrada en el mercado fortalecería el subsector industrial y de defensa, el cual ya mostró signos de crecimiento en el año 2025. Estos candidatos de alto perfil destacan que el mercado está dominado por empresas que operan en sectores con fuertes ventajas estructurales a largo plazo.
En cuanto a la construcción de carteras de inversiones, esta oportunidad presenta dos aspectos importantes. Por un lado, existe una clara oportunidad para invertir en esos sectores de alta calidad y con ventajas estructurales. El gran número de marcas privadas que se acercan cada vez más al mercado público constituye una fuente tangible de suministro, lo cual puede impulsar el volumen de negocios y ofrecer puntos de entrada atractivos para los inversores con suficiente capital. Por otro lado, esta oportunidad requiere un cuidadoso planificado en términos de momento de inversión, teniendo en cuenta las condiciones del mercado. La solidez de este sector depende de la emisión normalizada de valores, no de un auge especulativo. Por lo tanto, la estrategia óptima no es intentar invertir en todos los emisiones de valoraciones, sino identificar aquellas que combinen una posición dominante en el mercado con un camino claro hacia la rentabilidad, entrando en el mercado con valoraciones que ofrezcan un precio adecuado para el riesgo asumido.
En resumen, la ola de ofertas públicas de acciones en el año 2026 es una herramienta para la construcción de carteras de inversión. Ofrece una forma concentrada de acceder a los sectores con las mejores perspectivas de crecimiento. Pero el éxito depende de una asignación disciplinada de capital, que equilibre la confianza en las temáticas de inversión con una selección cuidadosa de valores y un conocimiento preciso sobre el momento adecuado para invertir.
Catalizadores, riesgos y lo que hay que vigilar
El éxito de la ola de emisiones de valores en el año 2026 depende de varios factores clave y riesgos. Para los inversores institucionales, el camino a seguir está determinado por ciertos eventos y límites que determinarán si se trata de una oportunidad estructural o simplemente de un rally pasajero.
El catalizador principal es la realización de ofertas públicas de acciones de alto perfil, como las de Databricks. Su lanzamiento público a principios de 2026 servirá como un importante punto de referencia para la valoración de todo el sector de plataformas de inteligencia artificial y datos. La empresa…Última valoración: 134 mil millones de dólaresEstablece un estándar muy alto, y su recepción en el mercado influirá directamente en la disposición de los inversores hacia empresas similares que ofrezcan un crecimiento rentable. El cronograma es concreto: se espera que la salida a bolsa ocurra a principios de 2026, dependiendo de las condiciones del mercado y de las aprobaciones regulatorias. Los inversores deben estar atentos a acontecimientos clave como la presentación del informe financiero y los detalles relacionados con los precios de las acciones, para poder evaluar la calidad de esta prueba inicial en el mercado.
Sin embargo, los riesgos clave podrían perturbar el entorno macroeconómico favorable. Las tensiones geopolíticas y las incertidumbres comerciales siguen siendo un problema constante, como se mencionó en la perspectiva del mercado en general. Estos factores pueden generar volatilidad y obligar a una reevaluación de los premios de riesgo, lo que podría debilitar el sentimiento de los inversores en momentos críticos. Los cambios regulatorios también representan una amenaza directa, ya que pueden alterar los costos y la complejidad de la salida al mercado, impactando así la profundidad y el ritmo del proceso de crecimiento empresarial.
En la construcción de los portafolios, es importante concentrarse en los marcadores temporales específicos y en el rendimiento de la primera oleada de ofertas públicas iniciales. La primera oleada, liderada por Databricks, determinará el tono del año. Un rendimiento sólido después de la oferta pública, junto con una demanda significativa, validará la teoría estructural. Por otro lado, resultados decepcionantes podrían indicar que el clima de inversión es más frágil de lo esperado. Los inversores institucionales deben tratar el plan de ofertas para el año 2026 no como un único evento, sino como una serie de factores de alto impacto que requieren un seguimiento cuidadoso y una asignación táctica de recursos.



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