El plan de crecimiento para 2026: Cómo capturar mercados en expansión, más allá del sector tecnológico.
El liderazgo del mercado está cambiando, y las perspectivas para el año 2026 indican un crecimiento más inclusivo. Desde principios de enero, las industriales, los materiales, la energía y los productos de consumo han superado al S&P 500 en un 5.5% o más. Este es un claro cambio en la dinámica del mercado, después de que, desde finales de octubre, las acciones relacionadas con la industria, la salud y las pequeñas empresas comenzaran a mejorar sus resultados. No se trata simplemente de una reacción de beneficio por parte de los inversores en tecnología; se trata de una ampliación deliberada de la tendencia alcista. Como señaló John Stoltzfus, director de estrategias de inversión de Oppenheimer:Un plan de acción más amplio.La tesis principal es que la expansión de las ganancias impulsada por la IA ahora está afectando a una mayor parte de la economía. Esto crea oportunidades de crecimiento escalable, más allá de los líderes tecnológicos que dominaron el mercado en 2025.
Las condiciones para este cambio ya se han establecido. Después de tres años de mercado alcista, que se concentró principalmente en el sector tecnológico, los inversores ahora son cautelosos con las valoraciones elevadas y buscan diversificar sus inversiones. Esto ha generado oportunidades de crecimiento en sectores que habían quedado atrás. El índice S&P 500, que trata a todas las acciones por igual, ha ganado más del 5% desde finales de octubre, mientras que el índice estándar solo aumentó un 1%. Esto demuestra que el rendimiento insatisfactorio de algunos sectores está comenzando a mejorar. Los estrategas consideran esto como una tendencia sostenible, no como una pausa temporal. Se espera que el crecimiento de los resultados financieros se haga más uniforme entre todos los sectores este año, lo que justifica la necesidad de reorientar las inversiones hacia áreas que han sido pasadas por alto.
Para el inversor que busca crecimiento, esta rotación representa un punto de entrada ideal. Significa que el mercado total susceptible de crecimiento se está expandiendo más allá del área de los software y los semiconductores. Por ejemplo, la industria energética está siendo transformada por la creciente demanda de electricidad en los centros de datos de IA, lo que genera un nuevo factor de crecimiento. El sector inmobiliario y los servicios públicos también podrían beneficiarse de la construcción de infraestructuras a lo largo de varios años. La estrategia es clara: aprovechar la próxima ola de expansión, apuntando a empresas y sectores que ahora están ganando importancia, en lugar de simplemente aprovechar las oportunidades que ofrecen los sectores tecnológicos.
Escalabilidad del sector y expansión de la TAM
El plan de crecimiento para el año 2026 depende de la identificación de sectores en los que el mercado total disponible no solo es estable, sino que también está en proceso de expansión. Los Servicios de Comunicación y las Industrias son los sectores que destacan en este sentido.Superar las expectativasSegún Schwab, su ventaja radica en la conexión directa con el auge de las inversiones en inteligencia artificial. Los servicios de comunicación, que son el corazón de la infraestructura tecnológica y de los proveedores de contenido, están preparados para beneficiarse de la creciente demanda de datos. Por su parte, las industrias pueden obtener beneficios de un ciclo de gastos de capital a largo plazo, ya que las empresas construyen infraestructuras físicas para respaldar el uso de la inteligencia artificial y otras iniciativas de crecimiento. No se trata de un crecimiento gradual, sino de una expansión fundamental de su mercado total, impulsada por un cambio tecnológico de gran importancia.

La búsqueda de valor y la reorganización de las empresas, como lo destacó Goldman Sachs, respaldan aún más esta tendencia hacia estas áreas. A medida que el mercado se amplía, los inversores buscan otras opciones además de las compañías más caras. Por ejemplo, el fondo EQL, que tiene un equilibrio de pesos iguales entre todos los sectores, se ajusta automáticamente para incluir aquellos sectores que han tenido una evolución inferior.Energía y servicios públicosActualmente, estos sectores son subrepresentados en el índice S&P 500, que se basa en el peso de los valores más importantes. El peso del sector energético, que representa solo el 2.89% del índice, es históricamente bajo. Esto indica una posibilidad importante de ganar cuota de mercado si los nuevos motores de crecimiento de este sector logran hacer efecto. La situación de inversión en el sector energético y de servicios públicos ha cambiado, ya que la demanda de electricidad por parte de los centros de datos de inteligencia artificial crea un nuevo motor de crecimiento poderoso. Este reequilibrio asegura que el portafolio pueda beneficiarse de la construcción de infraestructuras a lo largo de varios años, así como de los nuevos motores de crecimiento que están transformando estos sectores. El objetivo es equilibrar la escalabilidad demostrada de las tecnologías con la posibilidad de ganar cuota de mercado en áreas donde ahora se está ganando liderazgo.
Para el inversor que busca crecimiento, la situación es clara. Las oportunidades más rentables se encuentran en sectores donde existen modelos escalables que pueden aprovechar esta expansión del mercado. Los servicios de comunicación y los sectores industriales ofrecen tales oportunidades gracias a la adopción de la inteligencia artificial y a los ciclos de gasto en capital. Por otro lado, la baja ponderación de las acciones relacionadas con la energía y los servicios públicos representa un riesgo/recompensa interesante para aquellos que apostan por la construcción de infraestructuras a largo plazo. Lo importante es concentrarse en las empresas de estos sectores que tengan un fuerte flujo de caja y potencial de crecimiento, y que puedan beneficiarse de las tendencias actuales de recapitalización y búsqueda de valor.
Impacto financiero y ejecución del portafolio
La transición hacia una posición de liderazgo en un mercado más amplio representa un claro compromiso para los inversores. Por un lado, está el poderoso impulso que ejercen las empresas tecnológicas de gran capitalización, lo cual ha contribuido al aumento histórico del precio de las acciones. Por otro lado, existe el creciente interés por sectores cuyos fundamentos financieros están mejorando, y que tienen la oportunidad de recuperarse. Los datos muestran que el costo de permanecer completamente concentrado en un solo sector es elevado. En el último año, el mercado se ha basado en el peso de las capitalizaciones de las empresas.El Vanguard S&P 500 ETF (VOO) logró una rentabilidad del 16.88%.En realidad, esta cifra supera significativamente a la de el fondo cotizado Invesco S&P 500 Equal Weight ETF, con un rendimiento del 11.10%. Este margen indica que las principales empresas tecnológicas siguen teniendo una gran influencia en el mercado.
Pero las cifras recientes muestran algo diferente. Desde el inicio del año, la situación ha sido bastante diferente.El índice Russell 2000 ha aumentado un 8%.Mientras que el S&P 500 ha aumentado en poco más del 1%, esta divergencia destaca el impulso que ahora se está generando en las empresas más pequeñas y cíclicas. Por lo tanto, la estrategia para el año 2026 no consiste en abandonar la posición de liderazgo de los sectores tecnológicos, sino en orientar el portafolio hacia aquellos sectores que están ganando impulso. El enfoque de distribución equitativa de activos, por diseño, obliga a este reajuste. El mix de sectores más equilibrado de RSP – donde la tecnología representa el 16% del fondo, frente al 35% en VOO – permite una distribución más equilibrada de los activos, alejándose de la concentración en las empresas de gran capitalización y acercándose a los sectores industriales, financieros y otros sectores con menor peso en el fondo.
Para el inversor que busca crecimiento, la ejecución de las estrategias de inversión se trata de aprovechar la próxima ola de expansión económica. La clave está en mantener una exposición adecuada a los ciclos de ganancias generados por la tecnología de inteligencia artificial, mientras se utilizan estrategias que favorezcan automáticamente a los sectores que han demorado en su crecimiento. El ALPS Equal Sector Weight ETF (EQL) es un excelente ejemplo de esto.Se asigna aproximadamente el 9% a cada uno de los 11 sectores que componen el índice S&P 500.Esto significa que se asigna una cantidad significativamente mayor de energía y recursos a este sector. Este equilibrio garantiza que el portafolio esté preparado para beneficiarse de la construcción de infraestructuras a lo largo de varios años, así como de los nuevos factores que impulsan el crecimiento en estos sectores. El objetivo es equilibrar la escalabilidad demostrada de las tecnologías con el potencial de ganar cuota de mercado en aquellas áreas que actualmente están ganando importancia.
Catalizadores, riesgos y lo que hay que observar
La propuesta para el año 2026 ya está en marcha, pero su sostenibilidad depende de algunos signos positivos en el futuro. El principal factor que debe ser observado es la convergencia del crecimiento de las ganancias entre los sectores tecnológicos y otros sectores. Los estrategas esperan que esta convergencia ocurra…Las tasas de crecimiento convergerán entre la tecnología y otros sectores para el año 2026.Ese es el punto de prueba fundamental: la rotación no constituye una pausa temporal, sino un cambio estructural en las condiciones del negocio. Los inversores deben estar atentos a los informes trimestrales para detectar signos de que la rentabilidad va más allá de los líderes del mercado de alto rendimiento, especialmente en aquellos sectores que están ganando impulso actualmente.
Los principales beneficiarios que deben ser monitoreados son las industrias y el sector de la salud. Ambos sectores tienen una calificación alta.Superar las expectativasSchwab se considera uno de los principales candidatos para aprovechar la oportunidad que ofrece el creciente mercado TAM, gracias a los gastos en capital y las innovaciones en el sector de la salud, impulsados por la inteligencia artificial. Un rendimiento sostenido en estos ámbitos confirmaría que esta estrategia está cobrando real importancia. De manera similar, los sectores de energía y servicios públicos, que ahora reciben un peso triple en las estrategias de igualación de sectores, están en posición de beneficiarse de los nuevos motores de crecimiento, como la creciente demanda de electricidad. Su rendimiento será una prueba directa de si la estrategia de desarrollo de infraestructuras es efectiva.
El principal riesgo de esta estrategia es una nueva aceleración de los avances tecnológicos. Después de tres años de crecimiento, los inversores están cautelosos con las valoraciones elevadas de las empresas tecnológicas. Sin embargo, un nuevo aumento en el precio de las acciones de las empresas tecnológicas podría presionar la tesis de rotación de activos. Esto beneficiaría a los portafolios basados en las acciones de las empresas más grandes, ya que estos están muy expuestos a estas empresas. Por otro lado, esto podría ralentizar el impulso en las industriales y las pequeñas empresas. El rendimiento reciente muestra esta tensión: mientras que el Russell 2000 ha aumentado…El 8% desde el inicio del año.El índice S&P 500 ha aumentado en poco más del 1%. Esto demuestra que el mercado en general está en una situación favorable. Si la industria tecnológica vuelve a ganar su dominio, esa brecha podría cerrarse rápidamente.
Para el inversor que busca crecimiento, lo importante es equilibrar la confianza con la vigilancia. La estrategia consiste en aprovechar las oportunidades en los sectores de Servicios de Comunicación, Industrias y Salud. Al mismo tiempo, se deben utilizar estrategias que permitan otorgar más importancia a los sectores que están en declive. Pero las prioridades son claras: la convergencia de los resultados financieros, una mejor performance sostenida en los sectores que se benefician de las rotaciones de mercado, y la resiliencia de las valoraciones de las empresas tecnológicas. Estos son los indicadores que determinarán si 2026 realmente será un año de crecimiento significativo, o si simplemente se tratará de un período temporal de estabilidad.

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