El plan de crecimiento para 2026: Cómo capturar mercados en expansión, más allá del sector tecnológico.

Generado por agente de IAHenry RiversRevisado porAInvest News Editorial Team
domingo, 18 de enero de 2026, 11:17 am ET4 min de lectura

El liderazgo del mercado está cambiando, y las condiciones para el año 2026 indican un crecimiento más inclusivo. Desde principios de enero, las industriales, los materiales, la energía y los productos de consumo han superado al índice S&P 500 en un 5.5% o más. Esta es una rotación clara, que sigue a un período en el que las acciones de industrias, sanidad y pequeñas empresas ya habían comenzado a mejorar desde finales de octubre. No se trata simplemente de una toma de ganancias en el sector tecnológico; se trata de una ampliación deliberada de la tendencia alcista. Como señaló John Stoltzfus, director estratégico de inversiones de Oppenheimer, esto…

La tesis principal es que la expansión de las ganancias impulsada por la IA ahora se está extendiendo a una mayor parte de la economía, creando así oportunidades de crecimiento escalable, más allá de los líderes tecnológicos que dominaron el mercado en 2025.

Las condiciones para este cambio ya están presentes. Después de tres años de mercado alcista, que se concentró principalmente en el sector tecnológico, los inversores están más cautelosos con las valoraciones elevadas y buscan diversificar sus inversiones. Esto ha generado oportunidades de crecimiento en sectores que han tenido un rendimiento inferior. El índice S&P 500, que trata a todas las acciones por igual, ha ganado más del 5% desde finales de octubre, mientras que el índice estándar solo aumentó un 1%. Esto demuestra que el rendimiento insatisfactorio de algunos sectores está comenzando a mejorar. Los estrategas consideran esto como una tendencia sostenible, no como una pausa temporal. Se espera que el crecimiento de las ganancias sea uniforme en todos los sectores este año, lo que justifica la reorientación de las inversiones hacia áreas que hasta ahora han sido pasadas por alto.

Para el inversor que busca crecimiento, esta rotación representa un punto de entrada ideal. Significa que el mercado total que puede crecer se extiende más allá de los sectores de software y semiconductores. Por ejemplo, la industria energética está siendo transformada por la creciente demanda de electricidad en los centros de datos de IA, lo que genera un nuevo motor de crecimiento. El sector inmobiliario y los servicios públicos también podrían beneficiarse de una construcción de infraestructuras a largo plazo. La estrategia es clara: aprovechar la próxima ola de expansión, posicionándose en empresas y sectores que ahora están ganando importancia, en lugar de simplemente aprovechar las oportunidades que ofrecen los sectores tecnológicos.

Escalabilidad del sector y expansión de la TAM

El plan de crecimiento para el año 2026 depende de la identificación de sectores en los que el mercado total disponible no solo es estable, sino que también está en proceso de expansión. Los Servicios de Comunicación y los Sectores Industriales son los sectores más destacados en este sentido.

El atractivo de estas empresas radica en su conexión directa con el auge de las inversiones en inteligencia artificial. Los servicios de comunicación, que son el eje de la infraestructura tecnológica y los proveedores de contenido, pueden beneficiarse de la creciente demanda de datos. Por su parte, las industrias también pueden aprovechar este ciclo de gasto de capital a lo largo de varios años, ya que las empresas construirán infraestructuras físicas para respaldar el uso de la inteligencia artificial y otras iniciativas de crecimiento. No se trata de un crecimiento gradual; se trata de una expansión fundamental de su mercado total, impulsada por un cambio tecnológico de carácter secular.

La búsqueda de valor y la renegociación de las relaciones corporativas, como lo destacó Goldman Sachs, respaldan aún más esta tendencia hacia estas áreas. A medida que el mercado se expande, los inversores buscan más allá de las empresas más caras. Por ejemplo, el fondo de inversión EQL, que utiliza un enfoque de igual peso, se reequilibra automáticamente en favor de los sectores que han tenido una performance inferior.

Actualmente, las empresas del sector energético tienen un peso muy bajo en el índice S&P 500. El peso del sector energético, que solo representa el 2.89% del índice, es históricamente bajo. Esto indica una posibilidad de obtener una cuota de mercado significativa si los nuevos motores de crecimiento del sector logran imponerse. La situación de inversión en el sector energético y de servicios públicos ha cambiado, ya que la demanda de electricidad por parte de los centros de datos basados en inteligencia artificial crea un nuevo vector de crecimiento. Este reequilibrio asegura que el portafolio pueda beneficiarse de la construcción de infraestructuras a lo largo de varios años, así como de los nuevos motores de crecimiento que están transformando estos sectores. El objetivo es equilibrar la escalabilidad demostrada por las tecnologías con la posibilidad de obtener una cuota de mercado en áreas donde ya se está ganando liderazgo.

Para el inversor que busca crecimiento, la situación es clara. Las oportunidades más rentables se encuentran en sectores donde existen modelos escalables que pueden aprovechar este mercado en expansión. Los servicios de comunicación y los sectores industriales ofrecen tales oportunidades gracias a la adopción de la inteligencia artificial y a los ciclos de inversión en capital. Por otro lado, la baja ponderación de las acciones relacionadas con la energía y los servicios públicos representa un riesgo-recompensa interesante para aquellos que apostan por la construcción de infraestructuras a largo plazo. Lo importante es concentrarse en empresas de estos sectores que cuenten con fuentes de flujo de caja sólidas y potencial de crecimiento, para así beneficiarse de las tendencias actuales de recapitalización y búsqueda de valor.

Impacto financiero y ejecución del portafolio

La transición hacia una posición de liderazgo en un mercado más amplio representa un claro compromiso para los inversores. Por un lado, está el poderoso impulso que ejerce la tecnología de alto rendimiento, lo cual ha sido el factor principal que ha impulsado el aumento del precio de las acciones en el mercado. Por otro lado, está el creciente atractivo de los sectores que tienen fundamentos mejorados y que podrían lograr alcanzar niveles más altos. Los datos muestran el costo de mantenerse completamente concentrado en un solo sector. En el último año, el mercado se ha basado en la ponderación por capitalización de las empresas.

El rendimiento de esta cartera supera significativamente al de la cartera Invesco S&P 500 Equal Weight ETF (RSP), con un porcentaje del 11.10%. Este diferencia destaca la continua dominación de las principales empresas tecnológicas.

Sin embargo, las cifras recientes indican algo diferente. Desde el inicio del año, la situación ha sido bastante distinta.

Mientras que el índice S&P 500 ha aumentado en poco más del 1%, esta divergencia destaca el impulso que ahora se está generando en aquellos sectores más pequeños y cíclicos. Por lo tanto, la estrategia para el año 2026 no consiste en abandonar la posición de liderazgo de los sectores tecnológicos, sino en orientar el portafolio hacia aquellos sectores que están ganando impulso. El enfoque de equilibrar las carteras, por diseño, obliga a este reajuste. La combinación equilibrada de sectores de RSP – donde la tecnología representa el 16% de la cartera, frente al 35% en VOO – permite una distribución más equilibrada de los activos, alejándose de la concentración en los sectores de alto rendimiento y acercándose a los sectores industriales, financieros y otros sectores con menor peso en la cartera.

Para el inversor que busca crecimiento, la ejecución de las estrategias de inversión se centra en aprovechar la próxima ola de expansión. La estrategia consiste en mantener una exposición importante a los ciclos de ganancias generados por la tecnología de inteligencia artificial, mientras se utilizan estrategias que favorezcan automáticamente aquellos sectores que han tenido un rendimiento inferior. El ALPS Equal Sector Weight ETF (EQL) es un buen ejemplo de esto.

Esto significa que se asigna una cantidad significativamente mayor de energía y costos operativos al fondo. Este equilibrio asegura que el portafolio esté preparado para beneficiarse de la construcción de infraestructuras a lo largo de varios años, así como de los nuevos factores que impulsan el crecimiento en estos sectores. El objetivo es equilibrar la escalabilidad demostrada de las tecnologías con el potencial de ganar cuota de mercado en aquellas áreas que ahora están ganando importancia.

Catalizadores, riesgos y lo que hay que observar

La propuesta para el año 2026 está ahora en marcha, pero su sostenibilidad depende de algunos signos positivos en el futuro. El principal factor que debe ser observado es la convergencia del crecimiento de las ganancias entre los sectores tecnológicos y otros sectores. Los estrategas esperan que esta convergencia ocurra.

Ese es el punto de prueba fundamental: la rotación no representa una pausa temporal, sino un cambio estructural en las condiciones del negocio. Los inversores deben estar atentos a los informes trimestrales para detectar signos de que la rentabilidad del negocio esté superando a los líderes del mercado, especialmente en los sectores que están ganando impulso actualmente.

Los principales beneficiarios a los que se debe prestar atención son las industrias y el sector de la salud. Ambos sectores tienen una calificación alta.

Schwab se considera un candidato ideal para aprovechar la creciente oportunidad en el sector de TAM, gracias a las inversiones en tecnologías relacionadas con la IA y las innovaciones en el campo de la salud. Un rendimiento sostenido en estas áreas confirmaría que esta estrategia está ganando importancia real. De manera similar, los sectores de energía y servicios públicos, que ahora reciben un trato especial en las estrategias de inversión, están en posición de beneficiarse de los nuevos motores de crecimiento, como la aumentada demanda de electricidad. El rendimiento de estos sectores será una prueba directa de si la estrategia de desarrollo de infraestructuras es efectiva.

El principal riesgo de esta estrategia es la posibilidad de que los avances tecnológicos vuelvan a acelerarse. Después de tres años de crecimiento, los inversores están precavidos con respecto a las valoraciones elevadas de las empresas tecnológicas. Pero un nuevo aumento en el precio de las acciones de las empresas tecnológicas podría presionar la tesis de rotación de capitales. Esto beneficiaría a los portafolios basados en acciones de empresas de alto valor, ya que estas están muy expuestas a las empresas más importantes. Por otro lado, esto podría frenar el impulso de las empresas industriales y las pequeñas empresas. El rendimiento reciente muestra esta tensión: mientras que el Russell 2000 ha aumentado…

El S&P 500 ha subido un poco más del 1%, lo que indica que la situación actual es favorable para el mercado en general. Si la industria tecnológica vuelve a ganar su posición de dominio, ese margen podría cerrarse rápidamente.

Para el inversor que busca crecimiento, lo importante es equilibrar la confianza con la vigilancia. La estrategia consiste en aprovechar las oportunidades en los sectores de Servicios de Comunicación, Industrias y Salud. Al mismo tiempo, se deben utilizar estrategias que permitan dar prioridad a los sectores que presentan un rendimiento inferior. Pero las prioridades son claras: la convergencia de los resultados financieros, un rendimiento sostenido en los sectores beneficiados por las rotaciones económicas, y la resiliencia de las valoraciones tecnológicas. Estos son los indicadores que determinarán si 2026 será realmente un año de crecimiento continuo o simplemente una temporada de estabilidad.

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Henry Rivers

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