“Everything Rally” de 2025: ¿Qué se pagó por ello y qué queda ahora?

Generado por agente de IAIsaac LaneRevisado porAInvest News Editorial Team
sábado, 17 de enero de 2026, 4:02 am ET4 min de lectura

La narrativa del mercado para el año 2025 estuvo marcada por un giro dramático en las condiciones del mercado. El año comenzó con una fuerte caída en los precios de los activos, debido a las preocupaciones sobre las posibles aumentos en las tarifas arancelarias de Estados Unidos.

Las acciones de los mercados desarrollados cayeron un 16.5% a principios de abril, lo cual es una clara señal de los cambios que se avecinan. Sin embargo, para finales del año, la situación cambió completamente. Un fuerte “rebaño general” impulsó a todas las clases de activos a obtener ganancias positivas, por primera vez desde el inicio de la pandemia. Las acciones de los mercados desarrollados registraron una ganancia del 21.6%, mientras que las de los mercados emergentes alcanzaron una ganancia del 34.4%.

Este cambio se debió a dos fuerzas clave. En cuanto a las acciones, el tema dominante fue el ciclo de inversión en IA.

Los sectores de servicios de comunicación y tecnología de la información fueron los que más crecieron, con rendimientos del 33.0% y 23.6%, respectivamente. Mientras tanto, el sector que destacó entre todos los activos fue el de metales preciosos, que aumentó en un 80.2% en el transcurso del año. Este aumento se debió a la diversificación de las políticas monetarias por parte de los bancos centrales, a las fuertes entradas de fondos en los ETF, y a las preocupaciones relacionadas con la expansión fiscal global y la incertidumbre en las políticas gubernamentales.

El cambio en el estado de ánimo del mercado alcanzó su punto más alto a finales de diciembre. A medida que el año llegaba a su fin, el clima en el mercado cambió: pasó de un estado de pesimismo inicial a un estado de…

El índice S&P 500 estableció nuevos récords, y el Índice de Volatilidad de Cboe (VIX) cayó al nivel más bajo en más de un año. Este rápido cambio de la preocupación por las tarifas a niveles recordados refleja la volatilidad del año y la capacidad extraordinaria del mercado para superar las crisis a corto plazo.

La brecha entre las expectativas y la realidad: Pronósticos vs. Realidad

Las expectativas de la empresa para el año 2025 dieron como resultado una gran diferencia entre lo que se había previsto y lo que realmente ocurrió. Las principales instituciones proyectaron retornos moderados.

Esto implica que el retorno total fue de apenas entre 7 y 8%. En realidad, el retorno total fue del 17.72%, y el índice cerró cerca de los 6,845. No se trató de un error menor; fue una mala estimación fundamental de la trayectoria del año.

El núcleo de esta brecha radica en la capacidad del mercado para superar las turbulencias significativas que se presentan en el mercado. En abril, el anuncio de aranceles “recíprocos” extremadamente altos provocó una fuerte caída en los precios de las acciones, lo cual representó una prueba clara de la determinación de los inversores. Sin embargo, a medida que pasaba el año, el mercado logró procesar este shock.

El ciclo de inversión en IA, respaldado por resultados sólidos y una situación global más favorable, constituyó un factor positivo para el mercado de valores. Este cambio de dirección permitió que las acciones no solo se recuperaran, sino que también se aceleraran en su ritmo de crecimiento.¡No!

Sin embargo, la opinión general no logró prever esta resiliencia. Las proyecciones presuponían que Estados Unidos seguiría siendo el líder en el sector de valores. Pero los mercados internacionales tuvieron un desempeño mucho mejor, con un aumento del índice MSCI ACWI ex-EE. UU. de más del 32%. Esta diferencia indica que los modelos se basaban en supuestos obsoletos sobre el liderazgo del mercado. En general, la proyección colectiva de un rendimiento del 10% en el sector de valores a nivel mundial fue muy inferior al rendimiento real del índice MSCI World, que fue del 21.09%.

El patrón que se observa aquí es revelador. Cuando la opinión pública subestima constantemente las ganancias y omite los cambios importantes en el liderazgo, eso suele indicar que el mercado ya ha asignado un precio perfecto para las acciones en cuestión. El aumento de precios en 2025 se debió a una combinación de cambios en las políticas gubernamentales, fortalezas inesperadas en los resultados financieros y una tendencia mundial hacia valores más bajos. Para que este escenario se repita, el mercado tendrá que superar otro conjunto de obstáculos con igual facilidad. Queda poco margen para errores. Si los datos del próximo trimestre muestran algún signo de debilidad en el crecimiento de los ingresos generados por las tecnologías de inteligencia artificial, o si reaparecen las tensiones comerciales, el sentimiento positivo actual podría desvanecerse rápidamente. La brecha entre las expectativas y la realidad de 2025 nos recuerda que, cuando el “rebaño” está equivocado, eso suele significar que el precio ya refleja un resultado perfecto.

Valoración y el margen de riesgo/recompensa para el año 2026

Al llegar al año 2026, el mercado se encuentra en una situación precaria. A pesar del fuerte aumento de los precios, el motor económico subyacente sigue siendo débil. Las proyecciones de crecimiento global son modestas; se espera que las economías avanzadas crezcan ligeramente.

Esto crea una tensión clásica: los precios de las acciones han aumentado debido a las expectativas de una continuación de la fortaleza del mercado, mientras que los datos fundamentales sugieren un crecimiento más moderado. El riesgo es que el optimismo reciente del mercado ya esté determinado por ciertos factores, lo que lo hace vulnerable a cualquier tipo de contratiempos.

Este cambio en las percepciones del mercado es evidente. A finales de diciembre, el estado de ánimo del mercado pasó del pesimismo inicial del año anterior a un estado más positivo.

El índice S&P 500 está alcanzando nuevos récords. Este rápido cambio de situación, desde el miedo a las tarifas arancelarias hasta niveles record, es un señal histórica de alerta. Cuando indicadores como el Daily Trading Sentiment Composite se desplazan hacia un nivel de optimismo excesivo, eso a menudo indica una posible caída en el corto plazo. Como señaló uno de los estrategas, en tales períodos, el índice S&P 500 sufre una pérdida anual promedio del 4.93%. Aunque los picos más altos suelen ocurrir cuando los indicadores son más elevados, el nivel actual sugiere que los inversores están completamente comprometidos con la inversión, lo cual puede ser una señal de oposición a la tendencia general.

En este contexto, la diversificación no es simplemente una buena idea; es una necesidad. La ronda de eventos económicos del año 2025 fue amplia, pero sus causas eran específicas: la inteligencia artificial, unos resultados financieros sólidos y una relajación en las políticas globales. Para el año 2026, con un crecimiento más lento y una incertidumbre política persistente, los inversores deberían buscar otras opciones además de las acciones. Los bonos, especialmente en Estados Unidos, ofrecen una posible seguridad financiera, ya que el ciclo de relajación de la Reserva Federal continúa. Mientras tanto…

Han demostrado su valor como una forma de protegerse contra la irresponsabilidad fiscal y la inestabilidad política. Este rol fue especialmente importante en el año 2025. Lo importante es mantener un portafolio equilibrado, sin depender únicamente de la ejecución impecable del ciclo de inversiones en IA. La situación actual está marcada por altas expectativas y poco margen para errores.

Catalizadores y lo que hay que observar en 2026

El optimismo actual del mercado se basa en una base frágil. Para que la reunión de 2025 tenga éxito, la economía debe mostrar resultados positivos. La prueba importante será si el crecimiento mundial puede mantener un ritmo superior al 3%, a medida que los efectos temporales de las medidas de estímulo disminuyan. Las proyecciones más recientes indican una desaceleración clara en el crecimiento mundial.

Esto genera una tensión directa en los precios de las activos, que han aumentado debido a las expectativas de continuidad en la fortaleza económica. Si los datos económicos comienzan a mostrar una desaceleración más pronunciada, la capacidad del mercado para superar esta situación podría verse puesta a prueba.

Un segundo riesgo importante radica en los mercados de crédito. La “reacción generalizada” que ha ocurrido en los mercados de crédito ha comprimido los premios de riesgo. Cualquier aumento en las políticas comerciales o un aumento sostenido en las tasas de incumplimiento en los créditos de alto rendimiento podrían presionar aún más los spreads de riesgo, que ya son muy bajos. El mercado ha superado con facilidad las tensiones comerciales anteriores, pero el entorno sigue siendo volátil. Como se señaló anteriormente…

Sin embargo, la incertidumbre prolongada y el aumento del proteccionismo se consideran como principales riesgos negativos. El resurgimiento de estas presiones podría desafiar directamente la tendencia a invertir, que ha sido la fuerza motriz que ha llevado al aumento de los precios de las acciones.

Por último, los inversores deben monitorear los indicadores de sentimiento para detectar signos de un pico en el mercado. Históricamente, el optimismo extremo ha precedido a las correcciones del mercado. El cambio en el sentimiento en finales de diciembre fue significativo.

Aunque el nivel actual de 63.3 está por debajo de los máximos históricos del mercado, sigue estando en la zona de “optimismo excesivo”. La encuesta de sentimientos de los inversores de AAII proporciona una perspectiva complementaria, mostrando que el sentimiento alcista ha aumentado.Está muy por encima del promedio histórico. Cuando el rebaño está completamente comprometido con esta acción, a menudo queda poco margen para errores. Un cambio en estos indicadores de sentimientos podría ser una señal de alerta temprana de que la tendencia alcista está perdiendo impulso.

En resumen, la situación actual se caracteriza por altas expectativas y pocas posibilidades de errores. El mercado ya ha asignado un precio a un resultado impecable. Para que esta teoría sea validada, es necesario que la economía se mantenga estable, que las tensiones comerciales se mantengan bajo control y que el sentimiento del mercado no se eleve demasiado pronto. Cualquier problema en estos aspectos podría destruir ese optimismo frágil que ha permitido que los mercados continúen operando durante todo el año 2025.

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Isaac Lane
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